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David Benavidez noqueó a Tyrone Davis; desea un combate entre mexicanos contra el Canelo o Charlo

David Benavidez: “Todo el mundo quiere verme contra el Canelo, ¿no? ¿O acaso el gran [Jermall] Charlo también quiere intentarlo?”

David Benavidez fue alguna vez el campeón de los 76 kilos más joven de la historia, pero el invicto gigante de 24 años y 187 centímetros, de estilo cambiante, quiere convertirse en un campeón indiscutible.

El dos veces campeón dio todo de su parte el sábado en la noche para mantener la posibilidad de un combate completamente mexicano contra el campeón indiscutible de los 76 kilos, Canelo Álvarez, al lograr su quinto nocaut consecutivo contra Kyrone Davis, quien fue tumbado por primera vez en su carrera.

Otra opción para el boxeador de poder Benavidez es el campeón de 72 kilos de la WBC, Jermall Charlo (32-0, 22 nocauts), quien está considerando subir a los 76 kilos para poder enfrentarse a Álvarez.

Benavidez (25-0, 22 nocauts) desafió a ambos luchadores tras derrotar a Davis (16-3-1, 6 nocauts), cuyo entrenador tiró la toalla a los 48 segundos del séptimo asalto ante la muchedumbre fanática de “El Bandera Roja”, en el Footprint Center en su natal Phoenix, Arizona, en un evento de Premier Boxing Champions transmitido por Showtime.

El nocaut técnico del séptimo asalto vino una semana después de que Álvarez (57-1-2, 39 nocauts) tumbo dos veces y noqueó en el onceavo asalto al hasta ese entonces invicto Caleb Plant (21-1, 12 nocauts) en un combate de unificación de títulos de los 76 kilos, donde añadió la corona de la IBF de “Sweethands” a sus contrapartes de WBA/WBC/WBO, para convertirse en el primer campeón unificado del peso supermediano y el primer luchador mexicano en lograr tal hazaña.

“Todo mundo quiere verme pelear contra el Canelo, ¿no?”, dijo Benavidez sobre Álvarez, quien planea regresar al cuadrilátero contra un oponente por determinar en mayo de 2022, durante la festividad mexicana del Cinco de Mayo. “¿O acaso el grandote de Charlo también quiere enfrentarme? No creo que él quiera entrar al cuadrilátero contra mí porque es un pusilánime. Derrotaré a cualquiera que pongan frente a mí”.

El promotor de Benavidez, Sampson Lewkowicz, dijo a Zenger que planea viajar a la Ciudad de México para la convención anual de la WBC del 14 al 19 de noviembre, donde tratará de convencer al presidente de la WBC, Mauricio Sulaiman, para organizar un combate Álvarez–Benavidez.

“Me iré a México a la convención de la WBC a pedir que ya es hora de que Benavidez tenga una oportunidad de obtenerlos [los títulos de Álvarez]”, dijo Lewkowicz por teléfono en exclusiva para Zenger.

“Tengo una propuesta y estoy seguro de que tendré éxito. Como siempre, tendré que hablarlo [con Mauricio Sulaiman], pero tengo que hacerlo con la propuesta. Estoy seguro de que el Canelo aceptará. No tengo la menor duda. Trataré de hacer una oferta que no podrá ser negada. Tras eso, daré el comunicado a todo el mundo”.

Después de que Benavidez superó a Davis 3-1 en total de golpes (181-54) y golpes de poder (137-39) y casi 3-1 en golpes directos (44-15), Jim Gray de Showtime le preguntó cómo pensaría que Álvarez vería su actuación en el cuadrilátero.

El dos veces campeón de los 76 kilos, David Benavidez (izquierda), obtuvo su quinto nocaut consecutivo contra Kyrone Davis (derecha), al derrotarlo en más de 3 a 1 en cantidad de golpes totales y directos (44 a 15) durante su victoria por nocaut técnico en el séptimo asalto el sábado. (Ryan Hafey/Premier Boxing Champions) 

“Realmente no me interesa su opinión. Solo necesito que me dé la oportunidad”, dijo Benavidez, tras haber destrozado a “Shut It Down” Davis completamente, de cabeza a los pies, con una combinación de ganchos directos, ganchos al mentón y 50 golpes al cuerpo. “Tuve una actuación excelente y Kyrone mostró mucha valía. Lo respeto a él y a su equipo. Es un tipo duro y vino con la intención de dar un gran espectáculo a los fanáticos”.

Davis, quien fue un remplazo tardío de José Uzcategui (31-4, 26 nocauts) después de  que el antiguo campeón abandonara el combate por una prueba de dopaje positiva, ha pasado tiempo en los entrenamientos de antiguos campeones tales como Terence Crawford, Gennadiy Golovkin, Adrien Broner, Julian Williams y los zurdos Erislandy Lara y Demetrius Andrade, así como los desafiantes de título Erickson Lubin y Jesse Hart.

Mientras que Benavidez asolaba violentamente a Davis, de 177 cm, tanto en el centro del cuadrilátero como contra las cuerdas, el entrenador Stephen “Breadman” Edwards vio que su luchador había recibido mucho castigo.

Edwards dijo a Davis tras el quinto asalto, “Sé que estás fingiendo y te estás haciendo el muerto, pero si no das más de ti, tendré que detener el combate”. Tras el sexto, Edwards le dijo, “Kyrone, si no logras lastimarlo en el siguiente asalto, tendré que detener el combate porque no te quiero ver lastimado”.

Pero la golpiza continuó en el séptimo asalto, donde Davis fue superado 27-a-10, antes de que Edwards lanzara la toalla cuando faltaban 2:12 en el reloj, lo que el réferi Wes Melton aceptó.

“Desde el principio, [Edwards] ha velado por mí. Estoy decepcionado, pero no con él. Si quiso detener el combate para protegerme, lo entiendo. Ha sido como un segundo padre para mí”, dijo Davis, de 27, oriundo de Monmouth, N.J. “Me siento bien. Estoy un poco decepcionado. No me gusta perder. Me habría gustado obtener la victoria. Fue una lucha difícil. Entré al cuadrilátero con solo dos semanas de preparación. Me dije a mi mismo, ‘que importa, a trabajar’”.

Davis estaba a 3-0-1 (1 nocaut) en sus pasados cuatro combates, los últimos dos un empate contra el antiguo campeón Anthony Dirrell en febrero, y una victoria por decisión unánime contra Martez McGregor en septiembre.

“Me llamaron y me dijeron, ‘peleemos contra uno de los mejores de la división’”, dijo Davis. “Dije, ‘¿cómo diablos voy a desaprovechar tal oportunidad?’ Vine y peleé con todas mis fuerzas e hice todo lo que pude”.

El dos veces campeón de los 76 kilos, David Benavidez (izquierda) demolió a Kyrone Davis (derecha) con golpes al cuerpo y ganchos para obtener la victoria por nocaut técnico en el séptimo asalto, y su quinto nocaut consecutivo. El entrenador de Davis tiró la toalla a los 48 segundos del asalto final. (Ryan Hafey/Premier Boxing Champions)

Antaño el campeón de los 76 kilos más joven de la historia, Benavidez perdió su corona de la WBC en octubre de 2018, declarado “campeón en descanso” y suspendido por seis meses tras dar positivo en una prueba de dopaje por Benzoilecgonina (el principal metabolito de la cocaína).

La WBC tomó la decisión durante su convención, a la par de ordenar a Dirrell participar en el combate por el título vacante contra Avni Yildrim, a quien derrotó por medio de decisión técnica en febrero de 2019.

Benavidez terminó su ausencia del cuadrilátero al obtener un nocaut en el segundo asalto contra J’Leon Love en marzo de 2019, antes de recuperar la corona de la WBC en septiembre del mismo año, con un nocaut en el noveno asalto de Dirrell, quien fue tumbado por primera vez en su carrera.

Un Benavidez subido de peso perdió el título en la báscula antes del combate contra Roamer Alexis Angulo, a quien noqueó en el décimo asalto (agosto 2020), y continuó con un nocaut técnico en el onceavo asalto contra Ronald Ellis en marzo.

A los 20 años, Benavidez obtuvo el título de los 76 kilos al ganar una decisión dividida sobre Ronald Gavril en septiembre de 2017, donde se sobrepuso a una herida en el nudillo del dedo corazón izquierdo y tumbó a su oponente en el último asalto; de esa manera se convirtió en el campeón más joven en la historia de la división y en el portador de título más joven en aquel entonces.

Darrin Van Horn había sido el boxeador más joven en ganar el título de los 76 kilos, en 1991.

Benavidez terminó la racha de siete victorias consecutivas de Gavril (cinco por nocaut) y ganó el combate de revancha contra este mismo en febrero 2018, por una decisión casi unánime.

La victoria por decisión dividida sobre Gavril terminó la racha de 10 noqueos consecutivos de Benavidez, con un récord de 17 nocauts en 18 combates, lo que incluía 13 en los primeros dos asaltos. Los combates contra Gavril fueron posteriores al nocaut técnico en el octavo asalto y con tres caídas del antiguo desafiante al título Rogelio Medina en mayo de 2017.

“Soy alguien con tanta condición que voy a seguir peleando hasta que la lucha termine. Lo que usualmente ocurre es que mis oponentes se rinden. Quizá no tenga el poder para noquear de un solo golpe, pero voy a estar listo para todos los asaltos”, dijo Benavidez, quien cumplirá 25 años el 17 de diciembre.

“Estoy buscando mejorar en todos los aspectos. Tengo 24 años y el próximo mes será mi cumpleaños. Seguiré trabajando porque sé que puedo mejorar. Seguiré así hasta convertirme en el mejor”.

La cartelera de Benavidez también mostraba a su hermano de 29 años, José júnior (27-1-1, 18 nocauts), lo que terminaba una ausencia de 37 meses del cuadrilátero, donde obtuvo un disputado empate contra Francisco Emanuel Torres (17-3-1, 5 nocauts) en su debut en los 69 kilos y donde muchos espectadores y analistas del boxeo consideran que Torres merecía ganar.

“Lo derroté en todos los asaltos. Él se la pasó corriendo. No sé como obtuvo el empate. Está en las grabaciones. Se la pasó corriendo todo el combate”, dijo José Jr., quien había perdido su último combate en agosto de 2018, debido a un nocaut técnico en el doceavo asalto a manos del campeón de tres divisiones y de los 66 kilos de la WBO, Terence Crawford (37-0, 28 nocauts).

“No logró conectar nada. ¿Qué puedo hacer yo? Lo derroté. Se la pasó corriendo. No logró darme nada fuerte con nada. Pero no hay nada que yo pueda hacer. Es la decisión de los jueces. Yo me sentí bien. Él se mantuvo sin importar lo que le mandara. Siguió golpeándome a pesar de que ya nos habían pedido que nos detuviéramos. Regresaré a entrenar. La siguiente vez que nos veamos, siempre y cuando no se la pase corriendo, lo detendré”.

Torres ha obtenido nueve victorias consecutivas, dos de ellas por nocaut.

“Uno puede escucharlo entre la muchedumbre. Ellos piensan que gané el combate”, dijo Torres, al disputar los marcadores de 96-94 a favor de José Jr. y los dos de 95-95. “Como visitante, vine aquí a su hogar y aun así lo marcaron como empate. Solamente imagínense que habría pasado si hubiéramos peleado en Buenos Aires, o en cualquier otro lugar. Necesito esa revancha”.

Benavidez Jr. recibió un disparo en su pierna derecha justo por encima de la rodilla el 23 de agosto, mientras paseaba a su perro cerca de su casa en su natal Phoenix. La herida parecía haber puesto en peligro su vida, debido al gran volumen de sangre que perdió.

Benavidez regresó para obtener victorias por nocaut consecutivas en 2018, para terminar un receso de 19 meses en febrero, con un nocaut técnico de ocho asaltos de Matthew Strode, seguido de un nocaut en 84 segundos en junio contra Frank Rojas, antes de batirse contra Crawford. Rojas entró al cuadrilátero con un récord de 22-0 (21 nocauts).

“Cuando José Jr. se enfrentó a Terence Crawford, su pierna solo se había recuperado un 60 a 70 por ciento”, dijo José sénior, quien entrenó a sus dos hijos. “Estaba nervioso durante la pelea contra Crawford, ya que no sabía como su pierna reaccionaría. Me enseño que aún tiene el corazón bien puesto y peleó mejor de lo que pensé que lo haría”.

Traducción de Mario Alberto Vázquez; editado por Mario Alberto Vázquez y Melanie Slone

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