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Se reaviva el debate sobre la eutanasia en Colombia por el caso de Martha Sepúlveda

La cuestión de la fe juega un papel importante en este caso, que se canceló a raíz de un reportaje y posteriormente se reprogramó.

El debate alrededor de la eutanasia engloba temas morales, religiosos y de salud pública, entre otros. Solo siete países en el mundo han aprobado la eutanasia activa: Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Colombia, Canadá, España y Nueva Zelanda, además de algunos estados de Australia.

Colombia es el primer y, hasta ahora, único país de América Latina con eutanasia activa legal. El país cafetero, donde el 93 por ciento de la población es católica o cristiana protestante, legalizó la eutanasia a través de la Corte Constitucional en 2014. Desde entonces, 157 personas han recibido la inyección letal.

Para octubre de 2021, el 72 por ciento de los colombianos estaba a favor del derecho a la eutanasia. Sin embargo, el debate ha sido reavivado a raíz de un caso que ha tomado relevancia internacional, y la Iglesia se mantiene firmemente en contra.

Martha Sepúlveda, una mujer de 51 años, fue diagnosticada en 2018 con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurológica degenerativa en la cual las células nerviosas se deterioran y dejan de enviar mensajes a los músculos, lo que reduce la movilidad y el funcionamiento de los órganos.

No se conoce una cura para esta enfermedad, por lo que las personas que la padecen a menudo mueren entre 3 y 5 años después del diagnóstico.

Sepúlveda y su familia, oriundos de Medellín, aprovecharon una decisión de la Corte Constitucional de julio de este año, que extendía el derecho a la eutanasia a personas que padecen un intenso sufrimiento físico o psíquico a raíz de una lesión o enfermedad incurable. Cuando presentaron su caso a las autoridades sanitarias, el procedimiento fue aprobado, lo cual convertía a Sepúlveda en la primera persona sin una enfermedad en estado terminal autorizada a realizarse la eutanasia en Colombia.

Se habían establecido el domingo 10 de octubre, a las 7 de la mañana, como la fecha y hora para efectuar la eutanasia. Sin embargo, el procedimiento fue cancelado horas antes por la institución médica encargada.

Una semana antes, el 3 de octubre, el medio colombiano Noticias Caracol reseñó en un reportaje cómo Martha Sepúlveda pasaba sus últimos días. El enfoque principal del informe fue mostrar cómo Sepúlveda, como una mujer de fe, vivía con la decisión de poner fin a su vida, además de relatar cómo era su rutina al padecer de ELA.

La historia de Martha Sepúlveda se convirtió en uno de los temas principales de la actualidad colombiana. La Iglesia católica, a través de la Conferencia Episcopal de Colombia, exhortó a Sepúlveda a dar vuelta a su decisión.

“Martha, la invito a reflexionar serenamente sobre su decisión; ojalá, si las circunstancias se lo permiten, lejos del acoso de los medios de comunicación que no han dudado en tomar su dolor y el de su familia, para hacer una suerte de propaganda de la eutanasia, en un país profundamente marcado por la violencia”, dijo el monseñor Antonio Ceballos Escobar en el comunicado.

La Iglesia católica se opone firmemente a la eutanasia, debido a que la considera opuesta a sus postulados sobre la dignidad humana. En 2020, el Vaticano publicó un documento en el cual reafirmaba que considera la eutanasia un acto de homicidio, donde se ejerce un delito contra la vida y se usurpa “el lugar de Dios” al decidir el momento de la muerte. Los católicos, en cambio, sí creen en el poder de la medicina para cuidar y acompañar a los enfermos.

El reportaje televisado alertó al comité que había aprobado el caso por mostrar una “funcionalidad mayor a la reportada por la paciente y sus familiares” en las consultas que se llevaron a cabo durante la solicitud. Tras una nueva revisión neurológica el 6 de octubre, el Instituto Colombiano del Dolor, Incodol, la institución encargada de realizar la eutanasia, anunció la cancelación del procedimiento, el 8 de octubre en la noche.

La decisión se convirtió en un escándalo nacional. “En la ciudad de Medellín, Colombia, se tomó la decisión de cancelar la muerte asistida de la señora Martha Lidia Sepúlveda, cuyo caso se viralizó luego de haberse exhibido en un reportaje de televisión”, dijo la periodista Mónica Garza en Twitter.

“El Ministerio de Salud posteriormente afirmó que, como la Corte Constitucional no le había notificado de la decisión del pasado julio, los efectos jurídicos derivados de la sentencia aún no están vigentes” dijo a Zenger Mariano Bustillo, abogado constitucionalista colombiano.

“Esto es falso, ya que si bien la Corte Constitucional no ha notificado directamente a los entes afectados por sus decisiones, igual las hace públicas a través de un comunicado y, por ende, las sentencias pasan a estar vigentes desde el día posterior a su votación,” dijo.

“A pesar de la influencia de la Iglesia católica, que instó públicamente a la señora Sepúlveda de retractarse, la sociedad colombiana en su mayoría aprueba que se realicen procedimientos como la eutanasia. Quizás lo que impactó tanto en el caso de la señora Sepúlveda fue ese informe de televisión donde se habló tan abiertamente que su decisión de morir dignamente, aún teniendo movilidad y pudiendo salir a la calle. En ese sentido, las declaraciones del gobierno y del Ministerio de Salud se entienden como un apoyo interno para mantener las formas institucionales, incluso arriesgándose al repudio de la gente”, dijo a Zenger Sandra Gaviria, socióloga colombiana especializada en religión.

“La vanguardia que demostró Colombia en Sudamérica cuando legalizó la eutanasia se convierte en hipocresía cuando ocurren casos así”, dijo a Zenger Camilo Arias, sociólogo colombiano. “La familia de la paciente tiene culpa por permitir que el caso alcance una notoriedad pública, pero es triste que la negativa institucional a realizar el procedimiento se haya convertido en una noticia internacional por las decisiones gubernamentales”, dijo.

Finalmente, después de tres semanas bajo el foco público, la justicia ordenó que se restituyera el derecho a la “muerte digna” de Martha Sepúlveda. En la decisión del Juzgado 20 de Medellín, el titular expresó que la paciente cumplía con los requisitos necesarios para someterse a la eutanasia, incluso cuando el comité médico haya dado marcha atrás a su decisión. También determinó un plazo de 48 horas, efectivo desde el 28 de octubre, para que se estableciera una nueva fecha y hora de acuerdo con la voluntad de la paciente.

Sepúlveda respondió en una carta, dirigida hacia al juez y los funcionarios de Incodol, que agradecía la decisión judicial. También expresó que su decisión de someterse a la eutanasia continuaba firme y que, en cuanto decidiera una fecha para realizar el procedimiento, se lo comunicaría a las autoridades para hacer la gestiones.

En América Latina, seis de cada diez personas que profesan alguna religión se identifican como cristianos protestantes o católicos.

El caso de Martha Sepúlveda ocupa los titulares de la prensa mientras que en otros países de la región se avanza en legislar sobre la eutanasia. En México, hay un proyecto de ley en consideración en el Congreso. En Chile, la discusión ya alcanzó el Senado, mientras que en Argentina se está promoviendo que se dé la discusión en el Congreso.

Editado por Melanie Slone y Gabriela Alejandra Olmos