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Invictos se enfrentan: Gervonta Davis y Rolando Romero arriesgan sus récords perfectos

Su pelea el 5 de diciembre por el campeonato de los 61 kilos de la WBA en el Staples Center de Los Ángeles podría recaer en un nocaut.

El campeón de tres divisiones, Gervonta Davis, y el invicto prospecto del peso pluma, Rolando Romero, pretenden noquearse duro cuando se enfrenten por el título de los 61 kilos de la WBA, que está en manos de Davis, el próximo 5 de diciembre, en el Staples Center en Los Ángeles.

Los boxeadores de puños demoledores comparten un desagrado mutuo, donde Davis (25-0, 24 nocauts) llama a su adversario “un tarado asustadizo”, mientras que Romero (14-0, 12 nocauts) prometió “sacarle la m***** a golpes a Gervonta” en un evento de la Premier Boxing Champions de pago por evento de Showtime (8 p.m. ET).

“Tanto Gervonta Davis como Rolando Romero son luchadores determinados y muy peligrosos, con el suficiente poder en ambos puños para tumbar a quien sea”, dijo Leonard Ellerbe, CEO de Mayweather Promotions.

“En combates como este, muchas veces el factor decisivo es quién es el primero en golpear con toda su fuerza. Hay una altísima posibilidad de que este combate no sea largo, por lo que los espectadores tendrán que poner el combate en sus televisores el próximo 5 de diciembre, para descubrir qué es lo que pasará”.

A pesar de la animosidad compartida, ambos boxeadores tienen trasfondos similares.

Davis: “El boxeo salvó mi vida”

Davis creció en un lugar infestado de criminales en la parte este de Baltimore, Maryland. Creció en orfanatos y casas hogar antes de que un amigo, Quaadir Gurley, lo guiara al gimnasio del centro de boxeo de Upton, cuando tenía 7 años.

Gurley presentó a Davis ante su padre, Calvin Ford, quien se convirtió en (y sigue siendo hasta la fecha) el entrenador del campeón.

Ford guió a Davis a través de una carrera en el boxeo aficionado, con un récord de 206-15, la cual incluye ganar el campeonato nacional de Guantes de Oro, tres títulos consecutivos de campeonatos nacionales de Guantes de Plata de 2006 a 2008, y dos medallas de en las Olimpiadas Juveniles Nacionales, la Liga Atlética Policíaca Nacional y el Campeonato Mundial Ringside.

Dos años antes de que Gurley fuera baleado y asesinado en 2013, Davis sufrió la perdida de Ronald Gibbs, un boxeador aficionado en ascenso de 17 años quién murió apuñalado. Un año después, Angelo Ward, otro aficionado prometedor, fue asesinado a tiros.

“Antes del entrenador Ford, no tenía una figura paterna en mi vida, ya que mi papá se la pasaba saliendo y entrando a la cárcel. Angelo Ward, Ronald Gibbs y el hijo del entrenador Calvin, ellos fueron personas que murieron y que habían sido una gran influencia en mi vida”, dijo Davis, un zurdo apodado como “Tank” por un entrenador aficionado, debido al tamaño de su cabeza.

“Siempre que peleo, siento que su legado me acompaña al cuadrilátero. Es una gran responsabilidad, pero una que cargo con gusto. Hay muchas cosas rotas en Baltimore, pero si ellos pueden ver que una persona oriunda de allí es capaz de superarse, entonces el siguiente también podrá hacerlo, así como el que sigue y el siguiente a ese. Lo único que puedo hacer es llevar la luz a Baltimore. El boxeo salvó mi vida.”

Romero: Muerte en el umbral

Romero, cuando era niño, solía pasar las noches durmiendo ante el ruido de las balas en el vecindario en el centro de Las Vegas, donde vivía. Un día, la violencia llegó al umbral de su hogar.

“Cuando crecía, había mucha violencia”, dijo Romero. “Cuando tenía 7 años, el hermano de mi mejor amigo de aquel entonces fue baleado y asesinado justo afuera de mi casa”.

A los 9 años, Romero empezó a dejar salir su agresión a través del judo, en el cual destacó junto a su hermana, Angelica, quien ha sido siete veces campeona nacional de Estados Unidos.

“Empecé a entrenar al mismo tiempo que mi hermana, quien es año y medio menor que yo”, dijo Romero, cuyo apodo, “Rolly”, vino de parte de su padre, Rolando sénior. “Gané muchos torneos, pero siempre terminaba en segundo lugar en los campeonatos nacionales en los que llegué a participar”.

Motivado por Rolando sénior, quien había sido boxeador en su natal Cuba, Romero boxeó por primera vez a los 16 años, en el gimnasio Johnny Toccos, en Las Vegas.

“No empecé a boxear hasta después de ver las olimpiadas de 2012”, dijo Romero, cuyo padre es asistente del entrenador en jefe Bullet Cromwell. “Hasta ese entonces, realmente no me llamaba la atención el boxeo. Fue difícil al principio, ya que jamás lo había practicado. Pero entonces empecé a pensar ‘puedo hacerlo’”.

Davis: ‘Floyd me transmitió su conocimiento’

A los 18 años, Davis relució el poder de sus dos puños, su velocidad deslumbrante, su puntería y atletismo durante su debut profesional en febrero de 2013, donde obtuvo un nocaut a los 89 segundos de haber iniciado su combate contra su rival de 56 kilos, Desi Williams, lo que marcó la primera de ochos victorias consecutivas.

Después de que Davis marcara puros nocauts durante sus cinco combates en 2015, su récord de 14-0 (13 nocauts) atrapó la atención del campeón de cuatro divisiones Adrien Broner, quien lo introdujo a su promotor, el campeón de cinco divisiones Floyd Mayweather Jr.

El campeón de cinco divisiones, Floyd Mayweather Jr., quedó lo suficientemente impresionado como para firmar y promover tanto al campeón del peso ligero de la WBA, Gervonta Davis, como al retador Rolando Romero. El dúo invicto se enfrentará el 5 de diciembre, en el Staples Center de Los Ángeles (Sean Michael Ham/Mayweather Promotions)

“Hay mucho conocimiento que Floyd me ha compartido”, dijo Davis. “Me ha ensañado a hacer las cosas bien dentro y fuera del cuadrilátero. Estoy tratando de alcanzar a la siguiente generación de boxeadores que me admiran”.

Romero: ‘Floyd me dio su número’

Romero inició su carrera de aficionado a los 18 años, en 2013, donde obtuvo un récord de 25-10, lo cual incluye terminar en tercer lugar en las pruebas olímpicas de 2015.

Las habilidades de Romero llamaron la atención de Mayweather en las sesiones de entrenamiento durante las visitas que hacía a su Mayweather Boxing Club, con sede en Las Vegas.

“Tuve unos cuantos asaltos de entrenamiento con unos de los mejores boxeadores del club. Pego muy fuerte, por lo que tumbé a un gran número de gente. Cuando una de estas sesiones estaba por comenzar, Floyd saltó a las laterales del cuadrilátero para ver el combate. Ese día, le saqué la m***** a golpes a ese tipo,” dijo Romero.

“Así que, volví a ir al día siguiente, hice algo de ruido y, de nuevo, allí estaba Floyd. Me sentí de maravilla cuando me dijo que quería que firmara con él. Me dio su número, lo llamé una semana después, y al día siguiente [en noviembre de 2016], ya había firmado”.

Romero tenía 21 cuando hizo su debut profesional, donde tumbó en el segundo 61 a David Courtney, en diciembre 2016, el cual fue el primero de cuatro nocauts consecutivos que marcó el inicio de su carrera.

Davis ya era el campeón de los 58 kilos en 2018, cuando no se presentó a una sesión de entrenamiento programada, según Romero.

“Se supone que entrenaríamos juntos en 2018”, dijo Romero. “Pero no se presentó al gimnasio. Hizo eso dos veces, ya que sabía que lo iba a tumbar”.

El próximo 5 de diciembre, en el Staples Center de Los Ángeles, tanto el campeón de peso ligero de la WBA, Gervonta Davis (izquierda) como el retador Rolando Romero (derecha) podrían sufrir su primera derrota, posiblemente por nocaut. (Sean Michael Ham/Mayweather Promotions) 

Davis: ‘Preferiría castigar a Romero durante los 12 asaltos’

“Tank” ganó su primer título al derrotar completamente al antiguo campeón invicto de 58 kilos de la IBF, José Pedraza, mediante un nocaut técnico en el séptimo asalto en enero de 2017.

“Tenía una misión cuando me enfrenté a José Pedraza por el título”, dijo Davis. “No insulté ni hablé de más. Fui allí a demostrar que yo era el mejor”.

Davis buscará su 17° victoria consecutiva por nocaut contra Romero. Sus últimas tres victorias llegaron en el doceavo asalto contra el campeón de tres divisiones Yuriorkis Gamboa (diciembre 2019), en el sexto asalto contra el campeón de título de cuatro divisiones Leo Santa Cruz (octubre 2020), y en el onceavo para destronar al previamente invicto campeón de los 63 kilos de la WBA, Mario Barrios (junio 2021).

Gamboa cayó en el cuadrilátero tres veces, mientras que Davis ganó el título vacante de los 61 kilos de la WBA, Santa Cruz fue noqueado en seco por primera vez en su carrera y Barrios cayó tres veces mientras su récord se convirtió en 26-1 (17 nocauts).

“Preferiría castigarlo durante los 12 asaltos que obtener un noqueo rápido”, dijo Davis. “A este tipo [Romero] le encanta hablar. Mis puños hablarán por mí el próximo 5 de diciembre”.

Romero: ‘Vengan a verme noquear a Davis’

“Le dije a Rolly que Gervonta Davis se interpone en el camino para que él pueda cambiar a su familia y su legado. Tenemos trabajo que hacer”, dijo Cromwell. “Tengo todo el respeto del mundo por Tank y su equipo. Es un luchador grandioso, pero Rolly será el nuevo campeón de la WBA el 5 de diciembre”.

Romero ha noqueado a ocho de sus últimos nueve oponentes y viene de frenar en el séptimo asalto con tres caídas al zurdo sueco Anthony Yigit, quien cayó a los 24-2-1 (8 nocauts) en julio.

“Llevo desmintiendo a Tank desde 2017. Tiene un ego tan grande que es difícil no verlo. Pero todos los oponentes a los que se enfrenta lo han logrado rozar o golpear. Leo Santa Cruz estaba dominando el combate mientras que Barrios también le estaba dando duro”, dijo Romero.

“Gervonta siempre quiere salir del cuadrilátero en cuanto empieza a perder. Todos deberían venir a verme tumbarlo el próximo 5 de diciembre. Es una persona arrogante a quien le gusta fingir que es rudo, pero le voy a sacar la m***** a golpes a Gervonta”.

Traducción de Mario Alberto Vázquez; editado por Mario Alberto Vázquez y Melanie Slone