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La ciencia está bajo investigación en México por presunto desvío de dinero

Investigadores reaccionan ante la ‘persecución’ de sus colegas, mientras la estabilidad laboral es precaria y las oportunidades escasean. 

CIUDAD DE MÉXICO, México — El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el principal organismo público de investigación científica en México, se encuentra en la mira de la Fiscalía General de la República, uno de los órganos autónomos federales del país encargado de la investigación y esclarecimiento de delitos.

En al menos dos ocasiones, la FGR ha solicitado una orden de aprehensión contra 31 investigadores asociados al Foro Consultivo Científico y Tecnológico A.C. (FCCyT), por “delitos patrimoniales contra del erario público”. La fiscalía investiga el destino de 244 millones de pesos (12 millones 200 mil dólares) que recibió el foro durante seis años mediante el Conacyt, en el gobierno del antiguo presidente Enrique Peña Nieto.

En un comunicado, la fiscalía señaló que los investigadores involucrados crearon, autorizaron y fondearon una compañía, con dinero destinado a la investigación, para después incorporarse a ella. Son investigados por delincuencia organizada, lavado de dinero, peculado y uso ilícito de atribuciones y facultades.

En respuesta, el juez de Distrito ha señalado que no se incurrió en un hecho delictivo, y rechazó las solicitudes, bajo el argumento que los investigadores sí podían recibir dinero y administrarlo, con fundamento en el estatuto del Conacyt.

De acuerdo con Jesús Ramírez Cuevas, coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia de la República, el FCCyT recibió 571 millones de pesos durante 16 años, pero usó solo 100 millones de pesos para proyectos de ciencia y tecnología, y lo demás en gastos operativos.

A través de redes sociales, instituciones académicas, miembros de la comunidad científica y académica, así como estudiantes y funcionarios políticos, señalaron que el caso pertenece a una persecución por parte del titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, contra el Conacyt. Otros acusan que esta situación se deriva de las críticas de los investigadores involucrados hacia la gestión actual del Conacyt y el manejo de la ciencia en la actualidad.

El FCCyT ha mencionado a través de un comunicado que no es una empresa privada, como señaló la FGR, y que “todas las cuentas han sido presentadas ante el Conacyt en tiempo y forma”.

La Directora General del Conacyt, Maria Elena Álvarez-Buylla Roces, se deslindó de la situación, tras cuestionársele sobre las acusaciones de los investigadores. Dijo que apoya de forma irrestricta a los científicos del país.

“No sé de qué me hablas; yo no vine a apoyar al primer Gobierno de la Cuarta Transformación, no a acusar absolutamente a nadie. Nosotros no somos entidades ni estamos capacitados ni con atribución ni tenemos la responsabilidad de este caso”, dijo ante medios de comunicación el 23 de septiembre, que el periodista Raúl Adorno grabó en video.

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, quien ha depositado su confianza en Gertz Manero, dijo en conferencia de prensa que científicos “chantajeaban” al gobierno a cambio de recibir recursos. En mayo de 2020, ordenó recortar en 75 por ciento el presupuesto del gasto de administración pública, que incluye a Conacyt, al argumentar abusos y corrupción.

“Soy partidario que no haya impunidad, que se aplique la ley por parejo. No porque yo sea científico tengo derecho a robar. Nadie tiene derecho a robar, sea quien sea. Lo que se tiene que procurar es que no se fabriquen delitos, que no haya venganzas”, dijo el 11 de octubre.

La comunidad del Conacyt pide que no se “criminalice” a la ciencia

Otro punto reside en la falta de oportunidades en México, algo que podría agudizarse con esta acciones del gobierno. El Conacyt busca alentar la investigación y estas acusaciones podrían entorpecer estos esfuerzos.

Investigadores que en el pasado fueron beneficiados por becas Conacyt, como Salvador Navarro, doctor en economía y profesor de la University del Oeste de Ontario, en Canadá, vieron más oportunidades fuera de México. Navarro radica en Canadá desde hace varios años y dijo que este tipo de situaciones en México afectan en lo general la reputación de los investigadores y del Conacyt.

“No tengo nada malo que decir de los científicos. Si tienen que investigarlos, que lo hagan. No veo por qué ser científico te hace automáticamente libre de pecado. De que están justa o injustamente afectando la reputación de Conacyt, sin duda. Conacyt era una de las mejores cosas que había en México. Muy pocos países apoyan a la gente para que se vaya a estudiar como Conacyt”, dijo a Zenger.

Al mismo tiempo, Navarro acepta que partió de México, su país natal, en busca de otras oportunidades. Dice que aunque el Conacyt ha ayudado a incrementar el nivel de investigación, a diferencia de otros países, en México hay poca tolerancia y entendimiento hacia la comunidad de científicos. Piden resultados que no se perciben ni fácil ni rápidamente.

“Entiendo que estás usando dinero público. La gente quiere saber dónde está, si en el nuevo robot o la nueva política para resolver el tema de la pobreza. Gran parte de la investigación es ‘machetearle’ [trabajo duro] y puede que no te salga a la primera”, dijo

Perla Fragoso, investigadora de Conacyt, dijo que las acciones forman parte de una campaña de estigmatización y criminalización desde el gobierno, donde la comunidad científica en general resulta afectada.

“Nos hacen ver que todos los científicos somos personas sin ética, que solo nos gastamos el dinero en viajes, que no trabajamos o somos susceptibles de usar el dinero de investigación en otra cosa. Cuando se comienza a criminalizar a un sector, en cualquier momento pueden criminalizar a todos, y no somos criminales somos científicos que buscamos por condiciones de dignidad y justicia de la sociedad”, dijo a Zenger.

Miembros del Conacyt se encuentran en investigación de la Fiscalía General de la República por cuatro delitos, delincuencia organizada, lavado de dinero, peculado y uso ilícito de atribuciones y facultades. Mientras tanto, otros protestan la falta de apoyo a su oficio. (Julio Guzmán / Zenger)

Carolina Robledo, investigadora del Conacyt, dijo que al interior del consejo se viven distintas realidades que en ocasiones impiden ver las diversas precariedades por las que pasan algunos científicos, que se ha sido más notorio con la serie de recortes presupuestales.

“El sector de la ciencia es muy heterogéneo. Hay quienes empiezan recibiendo un sueldo muy precario … Reconocemos que hay gente que ha lucrado de la ciencia, que ha jalado recursos para su beneficio personal. Pero es muy cierto que esos privilegios ya se acabaron y ahorita quienes estamos ingresando a este sector lo hacemos en condiciones de mayor precariedad y que ni siquiera tenemos dinero para la investigación”, dijo.

El 5 de octubre, la FGR citó a comparecer a ocho de los 31 investigadores en calidad de indiciados. La fiscalía busca imputar el desvío del dinero del erario público. Por su parte, el magistrado presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, dijo que actuará con “independencia e imparcialidad” en el cumplimiento de su deber.

Edgar Guerra, investigador del Conacyt, pide que se aborden otros problemas dentro de la agenda de los medios y desde presidencia en lugar de centralizar en el tema de la investigación.

“Hay problemas estructurales como la falta de plazas para investigar los bajos salarios, que no tenemos un plan de jubilación para profesores que puedan retirarse dignamente, problemas de presupuesto para la investigación. El problema es que esta conversación no se está llevando a cabo, sino que se están generalizando ciertos problemas. Se construyen ciertos prejuicios sobre la investigación científica que hacen [que] la conversación seria que deberíamos tener no se realice”, dijo a Zenger.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas

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