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Brasileña víctima de feminicidio lucha por crear conciencia  

Policía dice que el hogar de las mujeres es el lugar más inseguro porque sus parejas las asesinan dentro de sus propias casas.

PORTO ALEGRE, Brasil — Una encuesta realizada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas de los Derechos Humanos (ACNUDH) indica que Brasil ocupa el quinto lugar en el ranking mundial de feminicidio.

Este término se usa para denominar los asesinatos de mujeres cometidos por razón de género, es decir, cuando la víctima es asesinada simplemente por ser mujer. El país latinoamericano queda atrás de El Salvador, Colombia y Guatemala.

En 2019, 3 mil 737 mujeres fueron asesinadas en Brasil. La cifra estuvo por debajo de los 4 mil 519 homicidios de mujeres registrados en 2018, con una reducción del 17.3 por ciento en números absolutos. Estos datos, obtenidos del Atlas de la Violencia 2021, corresponden al total de mujeres víctimas de violencia letal en el país en 2019, e incluyen tanto las circunstancias en las que las mujeres fueron victimizadas por su condición femenina (feminicidio) como dinámicas derivadas de la violencia urbana, como robos seguidos de muerte y otros conflictos.

Según el Foro Brasileño de Seguridad Pública, solamente en 2020, en pleno período de aislamiento social por la pandemia, Brasil registró mil 350 casos de mujeres asesinadas.

En el estado de Río Grande do Sul (RS), los casos de violencia intrafamiliar han ido en aumento, según la jefa de la Comisaría de la Mujer en Porto Alegre, delegada Jeiselaure Rocha de Souza.

Delegada Jeiselaure Rocha de Souza es jefa de la Comisaría de la Mujer en Porto Alegre, Río Grande do Sul. (Foto: Departamento de Prensa, Polícia Civil) 

“En 2021, hubo un aumento del 25.8 por ciento de feminicidios consumados en RS, en comparación con el mismo período del año anterior. Durante este año se registraron 77 delitos de feminicidio”, dijo la policía. Los datos indicados por la Policía Civil de RS revelan que más del 84 por ciento de los delitos fueron cometidos por la pareja o expareja de la víctima, y el 75 por ciento ocurren dentro del propio domicilio familiar.

“El hogar de las mujeres, víctimas de violencia doméstica, sigue siendo para ellas el lugar más inseguro para vivir, porque terminan siendo asesinadas dentro de sus propias casas”, dijo la delegada.

La policía también dijo que el 50 por ciento de los casos de feminicidio ocurrió los fines de semana, y el 35 por ciento de las muertes fueron con armas de fuego.

La policía brasileña arresta a un hombre acusado de agredir a su pareja. (Foto: Departamento de Prensa/ Polícia Civil RS)

En el estado de RS, hay 23 Servicios Policiales Especializados para la atención a la mujer, orientados a la prevención, investigación y encaminamiento legal de los delitos. En estas comisarías, la mujer maltratada puede registrar la denuncia policial y solicitar medidas de protección urgentes en casos de violencia intrafamiliar.

La Ley Maria da Penha define que la violencia contra la mujer es un crimen y señala las formas de prevenir, enfrentar y sancionar la agresión. Creada en agosto de 2006, establece que estas Comisarías Especializadas de atención a la mujer remitan medidas urgentes de protección a la justicia en el plazo máximo de 48 horas.

En Brasil, hay apenas 400 Comisarías de Policía Especializadas para Mujeres, distribuidas en 374 ciudades, según una encuesta realizada por la Revista AzMina. Esto significa que en el 93 por ciento de los municipios brasileños (el país tiene alrededor de 5 mil 500 municipios), las mujeres que sufren violencia doméstica necesitan buscar atención en una comisaría de policía común.

Sobreviviente, luchadora y vencedora 

En Porto Alegre, Bárbara Penna, de 27 años, se convirtió en activista por la causa de la protección de mujeres víctimas de violencia doméstica después de ser agredida por su expareja João Moojen Neto, y quemada y arrojada desde la ventana del tercer piso del edificio donde vivía.

Bárbara fue agredida por su expareja João Moojen Neto. Fue quemada y arrojada desde la ventana del tercer piso del edificio donde vivía en Porto Alegre. (Cortesía de Bárbara Penna)

En el incendio, ocurrido criminalmente en noviembre de 2013, perdió a sus dos hijos, una niña de 2 años y un niño de 3 meses. Un vecino mayor que intentó ayudarla también murió asfixiado por el humo. En ese momento, Bárbara tenía solo 21 años y había estado en una relación abusiva durante tres años.

La joven tuvo el 40 por ciento de su cuerpo quemado, talones, tobillos y vértebras rotas, traumatismo craneoencefálico y dos paros cardiorrespiratorios. Además, estuvo en coma durante dos meses, tuvo una infección generalizada y fue sujeta a más de 249 cirugías. Se enteró de la muerte de sus hijos después de cuatro meses, cuando fue dada de alta del hospital.

Apenas en septiembre de 2019, el 3er Juzgado del Tribunal de Porto Alegre condenó a João Moojen Neto a 28 años y cuatro meses en régimen de prisión cerrada por la muerte de dos niños y por intento de homicidio agravado contra su expareja. El asesino sigue en prisión.

Bárbara, a través de su Instagram, está juntando firmas para presentar una petición que solicita la modificación de la Ley Maria da Penha, además de agregar otras medidas paliativas referentes a las modificaciones impuestas en la Ley.

”Para que esto efectivamente ya no suceda, deberíamos tener una reformulación casi total de la Ley. Para disminuir los altos números de mujeres agredidas y asesinadas, es necesario tener de forma explícita lo que debe ser hecho con el agresor, cuáles son los verdaderos derechos de la mujer, qué protecciones tendrán ella y sus hijos. Además, un castigo extremadamente severo para el agresor, lo que actualmente no es el caso”, dice.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas