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Banco de pelucas rescata la autoestima de pacientes con cáncer en el Sur de Brasil

Se dedica a animar a la gente mediante el cuidado de su apariencia en momentos complicados. 

MONTENEGRO, Brasil — En Brasil, el cáncer de mama es el segundo tipo más común, después del cáncer de piel. Esta enfermedad puede dejar estragos en el físico que se trasladan a lo emocional y psicológico.

Para atender a la población que sufre con el tratamiento, se ha creado un espacio dedicado a las mujeres con cáncer. Tienen la oportunidad de cortarse el cabello o acceder a pelucas, con el objetivo de mejorar su autoestima durante la fase crítica del tratamiento, que incluye métodos como cirugía, quimioterapia y radioterapia.

La Asociación de Apoyo a las Personas con Cáncer (Aapecan) ubicada en Bento Gonçalves en conjunto con la Secretaría Municipal de Vivienda, Desarrollo Social y Ciudadanía (SMHAD) de la ciudad de Montenegro, en Vale do Caí, Río Grande do Sul, crearon esta iniciativa.  El servicio es voluntario y gratuito y beneficia a más de 30 mujeres del municipio de Montenegro y ciudades vecinas.

Para la mayoría de los pacientes con cáncer, el efecto secundario más temido y angustioso del tratamiento es la caída del cabello.

“Cuando se recibe el diagnóstico, el médico advierte que la caída del cabello es el momento más difícil. No es solo el cabello, es toda la vanidad de la mujer que cae. Pierdes la autoestima, no te sientes como la misma persona que solías ser y pareces perder tu identidad. Aquí en el banco de pelucas fui muy bien acogida y cuando me puse el accesorio, me sentí nuevamente como Jucilaine, con la estima más elevada”, dijo Jucilaine Miguel Lamberte, de 37 años.

Vinícius Nascimento Mieznikowski, de 39 años, asesor de comunicación de Aapecan, dijo, “En abril de este año entramos en contacto con las autoridades responsables de la ciudad de Montenegro y trajimos la idea de instalar un Banco de Pelucas en el municipio. Nuestro principal objetivo es extender este proyecto de Aapecan a otras ciudades de Río Grande do Sul. Hoy, Aapecan se encuentra en 14 municipios del estado, además de Bento Gonçalves, en la región montañosa”.

Vinícius Mieznikowski trabaja para Aapecan desde hace siete años. (Luciano Nagel/Zenger)

Lamberte dice que hace cinco meses, supo que tenía cáncer en su seno izquierdo, llamado carcinoma metaplásico, y que está en quimioterapia para reducir el tumor.

Este tipo de cáncer de mama es raro (menos del 1 por ciento de los carcinomas invasivos), pero las personas que lo padecen y tienen el diagnóstico en la fase inicial, con un tratamiento adecuado tienen grandes posibilidades de cura y pocos efectos colaterales del tratamiento.

“El cáncer ha retrocedido, pero aun así tendré que realizar una mastectomía bilateral, porque es un tumor muy agresivo y tiene una alta tasa de recurrencia. Entonces, opté por remover ambas mamas”, dijo Lamberte. La mastectomía bilateral implica la extracción de tejido mamario de ambos senos, un procedimiento agresivo contra el tumor.

La paciente dijo que descubrió la enfermedad al hacerse el autoexamen en casa, frente al espejo. “Es muy importante realizar este examen, que es muy sencillo. Cuanto antes se descubra, más rápido será el tratamiento y las posibilidades de cura. Las mujeres deben ser conscientes de que la enfermedad no solo afecta a personas mayores; las jóvenes también pueden desarrollar cáncer”, dijo Lamberte, quien actualmente luce una peluca y turbantes que Aapecan ofrece en la sede de la SMHAD en Montenegro.

Jucilaine Lamberte dice que hace cinco meses, supo que tenía cáncer en su seno izquierdo. Hoy, luce su peluca. (Luciano Nagel/Zenger) 

Cátia da Motta, de 36 años, comparte esta opinión. Hace dos años, le diagnosticaron cáncer en el seno derecho. La enfermedad la hizo pasar por largas sesiones de quimioterapia y una mastectomía para extirpar ambos senos. ‘’Desde que me sometí a la cirugía, he estado trabajando en mis redes sociales para crear conciencia y acoger a las mujeres con la enfermedad. Es genial saber que hay alguien que dona una parte de sí mismo (un puñado de cabello, por ejemplo) para hacer feliz a la otra persona y salvar una vida”, dijo.

La primera donadora de cabello

María Isabel Marqués de Oliveira es jubilada y tiene 55 años. Dice estar orgullosa de ser la primera mujer en la ciudad de Montenegro que, hace pocos meses, cortó su larga cabellera para hacer la primera donación para el banco de pelucas.

“En julio, a mi hermana de 50 años le diagnosticaron cáncer de útero. Quedé muy asustada. Ese mes, ella me dijo que si se le caía el cabello durante la quimioterapia, no quería cabello sintético, quería una peluca con pelo natural. Fue ahí donde tuve ganas de donar y terminé conociendo el proyecto Banco de Pelucas de la municipalidad de Montenegro en conjunto con Aapecan. Doné mi cabello a mi hermana”, dijo.

María Isabel Marqués de Oliveira fue la primera mujer en la ciudad de Montenegro que donó su pelo. (Luciano Nagel/Zenger)

Marqués de Oliveira recuerda que al principio, su hermana se sentía muy deprimida cuando usaba la peluca, pero que poco a poco fue aceptando y enfrentando la enfermedad. “Ella se mostró muy resistente al principio, sobre todo con el pelo que no era suyo, pero con todo el cariño y apoyo del equipo de Aapecan, mi hermana fue aceptando. Estoy muy feliz de haberla ayudado, y salgo a buscar más cabello para las mujeres que lo necesitan”, dijo.

El cuidado con las pelucas

Claudovico da Silva, de 34 años, es peluquero y “embajador” de la marca Mix Use, especializada en cosméticos para salones de belleza. Es uno de los voluntarios del proyecto que contribuye al embellecimiento de las pacientes y que ayuda a las mujeres a elegir la peluca que mejor se adapte a la forma del rostro. Hace el tratamiento y peinado de las pelucas con fluidos y aceites veganos, para darles más tonalidad y brillo.

‘’El cabello es muy importante para las mujeres; es como un marco para la cara. Perder el pelo por causa de la enfermedad termina afectando psicológicamente la salud de la paciente, sobre todo la vanidad femenina”, dijo el peluquero.

La directora de Asistencia Social de la SMHAD, Calinae Pinheiro, de 38 años, dice que el nuevo Banco de Pelucas de la ciudad ”fortalece” a estas mujeres que atraviesan un momento difícil en sus vidas. “Aquí también les ofrecemos tratamiento psicológico y todo el apoyo que necesitan para que se sientan bien”, dijo.

El secretario municipal de SMHAD en Montenegro, Luis Fernando Ferreira, de 46 años, habló de la donación de cabello. “Esta simple acción puede ayudar a salvar vidas, y este proyecto definitivamente cruzará fronteras”, dijo Luis Fernando.

El Instituto Nacional del Cáncer (INCA), asociación vinculada al Ministerio de Salud, dice que hasta final de este año, se estima que habrá a 66 mil 280 nuevos casos de cáncer de mama, lo que equivale a una tasa de incidencia de 43.74 casos por 100 mil mujeres.

Datos del INCA señalan que el cáncer de mama es una enfermedad rara en mujeres jóvenes, y su incidencia comienza a ser más expresiva a partir de los 40 años. La mayoría de los casos ocurre a partir de los 50 años. Los hombres también desarrollan cáncer de mama, pero se estima que la incidencia en este grupo representa solo el 1 por ciento de todos los casos.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas

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