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Mujer embarazada recibe doble trasplante de pulmón y logra dar a luz un bebé sano

Un dispositivo pulmonar artificial estabilizó a la madre hasta que pudo dar a luz. Después, recibió un trasplante que le salvó la vida.

Médicos canadienses mantuvieron con vida a una mujer embarazada, que necesitaba urgentemente un trasplante doble de pulmón, con ayuda de un equipo de soporte vital desarrollado para pacientes con COVID-19, para que pudiera dar a luz.

Después del nacimiento a las 29 semanas de gestación de su hijo Cameron, Candice Cruise recibió el trasplante, dijeron el 3 de octubre expertos médicos de University Health Network en Toronto.

“Los médicos recomiendan que las pacientes con hipertensión pulmonar eviten el embarazo, dado el alto riesgo de muerte para la madre y el bebé”, según University Health Network. “Sin embargo, Candice Cruise no supo de su condición hasta que cumplió las 21 semanas de embarazo. La opción médica habitual en este momento habría sido interrumpir el embarazo como única forma de salvar a la madre en esta situación de riesgo extremadamente alto”.

Candice Cruise hace fisioterapia en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General de Toronto, con el apoyo de la fisioterapeuta Nathalie Cote, a principios de junio, antes de que naciera el bebé Cameron. (University Health Network/Zenger)

Un equipo de especialistas del Hospital General de Toronto ideó una estrategia pionera para conectar a la mujer a un dispositivo pulmonar artificial llamado Novalung, el cual reemplazó artificialmente el flujo sanguíneo entre el corazón y los pulmones, lo que permitió a los médicos estabilizar a Cruise hasta alcanzar la semana 29 de embarazo, con el fin de que el bebé pudiera nacer de manera segura y después Cruise pudiera ser trasladada para el trasplante doble de pulmón.

La hipertensión pulmonar es un trastorno poco común y una condición mortal que conduce a una presión arterial extremadamente elevada de las arterias en los pulmones. El aumento de presión dificulta que el corazón bombee sangre a través de los pulmones, lo que eventualmente causa fallas en el músculo cardíaco. La afección es especialmente peligrosa durante el embarazo, ya que el feto en crecimiento ejerce un esfuerzo adicional significativo sobre el sistema circulatorio de la madre.

Candice Cruise y el bebé Cameron en su casa en Midland, Ontario. (Cortesía de la familia Cruise/Zenger)

El bebé Cameron, que nació el 10 de junio, fue trasladado a la unidad de terapia intensiva neonatal hasta que estuvo listo para irse a casa en septiembre.

La intervención de Cruise fue llevada a cabo por el equipo de trasplantes de pulmón de Toronto, en el Centro de trasplantes de Ajmera. La identidad del donante es confidencial. Cruise, quien vive en Midland, Ontario, regresó a su hogar en agosto.

“Salvar tanto a la madre como al bebé de esta manera, y luego ayudar a la madre a un trasplante de pulmón exitoso, es otro logro a nivel mundial del Programa de Trasplante de Pulmón de Toronto de University Health Network”, dijo el equipo médico.

Respecto a su decisión de luchar por su hijo, Cruise dijo: “Podía sentir al bebé moviéndose dentro de mí, tan fuerte. Yo sabía que el niño estaba bien y sentí que tenía una buena oportunidad. No estaba lista para rendirme”.

Su esposo, Collin, dijo: “Sabíamos que teníamos que prepararnos para lo peor, lo cual fue aterrador … Yo prefería el método más seguro para salvar a Candice, pero ella nunca dejó de luchar por nuestro bebé. Así que entregué mi confianza a los médicos del hospital, que son excelentes. Todo el equipo fue asombroso. Trabajaron no solo para mantener los signos de vitales de Candice y Cameron con vida; realmente les importaba”.

El bebé Cameron en el Hospital General de Toronto, listo para irse a casa en septiembre. (Cortesía de la familia Cruise/Zenger)

El doctor Shaf Keshavjee, cirujano jefe de University Health Network y director del Programa de Trasplante de Pulmón de Toronto, dijo: “Este caso realmente conmovió a nuestro equipo. Ocurrió en parte durante la tercera ola de la pandemia, cuando perdíamos diariamente a jóvenes por COVID. Ver a Candice y a su bebé lograr un resultado positivo, contra todo pronóstico, trajo alegría y un rayo de esperanza a todos los involucrados en su cuidado”.

“Nunca habíamos visto un caso como este. La hipertensión pulmonar es una condición peligrosa, más aún para las mujeres embarazadas, con un alto riesgo de muerte tanto para la madre como para el feto. Estamos increíblemente felices de haber podido sumar nuestra experiencia para poder darle a Candice el apoyo que necesitaba para sobrevivir y para tener un bebé sano”.

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone