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Nueva tecnología podría ayudar a diagnosticar la enfermedad de Alzheimer años antes de que se desarrolle

Detectar la demencia cinco años antes de lo que permiten hacerlo las técnicas actuales podría mejorar los diagnósticos.

Un nuevo método para medir la actividad cerebral puede diagnosticar la enfermedad de Alzheimer hasta cinco años antes que los métodos actuales, lo que lleva a mejores resultados para los pacientes, según científicos de la Universidad de Bath, en el suroeste de Inglaterra.

La tecnología Fastball EEG expone a los pacientes a una serie de imágenes parpadeantes en una computadora durante dos minutos, mientras que los evaluadores miden su actividad cerebral con una aplicación de electroencefalograma (EEG).

“Fastball ofrece una forma genuinamente novedosa de medir las funciones de nuestro cerebro. La persona que está siendo evaluada no necesita entender la prueba, ni siquiera responder; simplemente ven una pantalla de imágenes intermitentes, y por la manera en que manipulamos las imágenes que aparecen, podemos aprender mucho sobre lo que su cerebro es capaz o no de hacer”, dijo el neurocientífico George Stothart de la Universidad de Bath.

Stothart fue el investigador principal de un estudio publicado en la revista BRAIN, que describió una técnica que detecta cambios pequeños y sutiles en las ondas cerebrales cuando una persona recuerda una imagen.

Actualmente, la enfermedad de Alzheimer se diagnostica con una combinación de informes subjetivos y objetivos de deterioro cognitivo. Una clínica lleva a cabo pruebas de memoria, las cuales son propensas a sesgos, como la ansiedad de evaluación, así como pruebas que requieren comunicación verbal y escrita, que son ineficaces para algunos pacientes.

“Las pruebas que usamos actualmente para diagnosticar Alzheimer no detectan las alteraciones de los primeros 20 años de la enfermedad, lo que significa que estamos perdiendo grandes oportunidades para ayudar a las personas”, dijo Stothart. A pesar de la disponibilidad de herramientas científicas para evaluar la función cerebral, dijo, ninguna se ha utilizado para evaluar la capacidad del cerebro para adquirir, comprender y retener información. Stothart y su equipo esperan que Fastball logre ese objetivo.

George Stothart, del Departamento de Psicología de la Universidad de Bath, espera que el Fastball EEG ayude a mejorar el pronóstico a largo plazo de los pacientes con Alzheimer, al detectar la enfermedad cinco años antes de lo que lo permiten los métodos actuales. (Universidad de Bath)

Los autores del estudio dicen que un diagnóstico más temprano se traduciría en una intervención médica más temprana y, por lo tanto, en un estilo de vida adecuado adoptado con antelación, lo que podría mejorar la efectividad de esas intervenciones y generar ahorros en la atención médica de aproximadamente 300 mil millones de libras esterlinas [409 mil millones de dólares] por año en el Reino Unido.

El Aducanumab, aprobado recientemente, es el primer tratamiento médico para la enfermedad de Alzheimer. Con diagnósticos más tempranos, la medicación puede volverse más eficaz.

El Alzheimer es la causa subyacente de aproximadamente el 60 por ciento de los casos de demencia. En Europa y América del Norte, afecta aproximadamente a entre el 5 y el 7 por ciento de la población.

George Stothart (izquierda) del Departamento de Psicología de la Universidad de Bath habla con un voluntario (derecha) sobre Fastball EEG, una investigación pionera que podría aumentar la detección temprana de la enfermedad de Alzheimer. (Universidad de Bath)

Según el equipo de Fastball EEG, su tecnología es económica y portátil. Fácilmente expansible, se apoya en la tecnología ya disponible en los hospitales. Actualmente, el equipo está estudiando las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer en el Instituto de Investigación para el Cuidado de Personas Mayores y el Centro del Cerebro de Bristol, en el Hospital Southmead. Su investigación está financiada por BRACE, una organización de beneficencia con sede en Reino Unido que financia la investigación sobre la demencia y sus tratamientos.

Con el tiempo, el equipo espera que el Fastball EEG se convierta en una herramienta de detección para el Alzheimer y otras formas de demencia, similar al uso de pruebas para detectar la presión arterial alta en la mediana edad.

El equipo de investigación continuará probando la tecnología en las etapas más tempranas de la progresión del Alzheimer y expandirá los tipos de funciones cerebrales medidas, los cuales incluyen el lenguaje y el procesamiento visual. “Esto nos ayudará a comprender no solo el Alzheimer, sino también muchas otras formas menos comunes de demencia”, dijo Stothart. “Estamos muy lejos de eso, pero este es un paso hacia ese objetivo”.

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone