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Huracanes en Estados Unidos retrasan el descenso que se anticipaba en el costo de gasolina

Ida compite con el huracán Katrina, de 2005, en cuanto a su impacto en el sector energético, con rigidez de precios en un punto máximo en 7 años.

Los precios minoristas de la gasolina en Estados Unidos se han mantenido en un patrón plano durante semanas, y el impacto de las tormentas tropicales sugiere que la compensación estacional se retrasará aún más, dijeron analistas a Zenger.

El club de viajes AAA enlistó el precio minorista promedio nacional por un galón de gasolina regular sin plomo en 3.18 dólares, una cifra que apenas ha cambiado desde principios de agosto, según datos federales. La última vez que los precios minoristas del gas fueron tan altos fue en octubre de 2014.

Matthew Kohlman, director asociado de productos refinados en S&P Global Platts, dijo a Zenger que era inusual ver los precios de la gasolina tan estáticos, especialmente después del Día del Trabajo, cuando la demanda tiende a disminuir a medida que las vacaciones familiares pasan a un segundo plano, para abrir camino a los días de escuela.

“Esto es más un reflejo de que la oferta permanece baja, debido a las interrupciones de los huracanes. Las reservas nunca se recuperan a niveles normales y la demanda sigue alta a pesar del resurgimiento de las preocupaciones por la pandemia”, dijo Kohlman. “El fin de semana del Día del Trabajo marca el final del tránsito automovilístico de verano, pero el aumento en las personas que conducen hacia lugares de trabajo escuelas compensa algunos de esos kilómetros perdidos”.

A mediados de septiembre, las refinerías también comienzan a producir gasolina de invierno, la cual es más barata porque requiere menos procesamiento para evitar la evaporación. Pero el huracán Ida, que tocó tierra a finales de agosto en Luisiana, y la tormenta tropical Nicholas, que azotó la costa del Golfo de Estados Unidos el lunes, dejaron sin electricidad a algunas de esas refinerías.

Sin esas refinerías en funcionamiento, no se produce gasolina, ni de grado invierno ni de otro tipo. Los niveles de inventario de gasolina se habían mantenido bajos, por lo que la rápida sucesión de tormentas tropicales en el Atlántico hizo llover sobre mojado.

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos informó que los precios de todos los artículos de consumo han aumentado un 5.3 por ciento en los últimos 12 meses. Pero en lo referente a los productos energéticos, la tasa de inflación ha sido significativamente más alta: los precios subieron un 42.7 por ciento en los últimos 12 meses para todos los grados de gasolina, antes de las compensaciones estacionales.

Es más, Patricia Hemsworth, de Paragon Markets, dijo a Zenger que el oleoducto Colonial de combustibles de la costa este había sido desconectado nuevamente, esta vez por la tormenta tropical Nicholas. Cuando ese gasoducto fue blanco de un ataque de ransomware en mayo, algunos expendios a lo largo de la costa del Atlántico se quedaron sin gasolina.

Y parece que los mercados aún no se han recuperado de ese golpe.

Phil Flynn, analista de energía de The PRICE Futures Group en Chicago, dijo que parece que el sector energético estaba en retroceso incluso antes de que llegaran los huracanes.

“Creo que todo este lío va a significar precios más altos en las gasolineras”, dijo.

La actividad de tormentas tropicales está causando estragos en las refinerías de la costa del Golfo. (Wikimedia Commons)

Un informe federal estima que los precios minoristas de gasolina se mantendrán hasta septiembre, pero podrían disminuir a un promedio de 2.91 dólares el galón después de eso.

Patrick DeHaan, analista senior de petróleo de GasBuddy, dijo a Zenger que pensaba que los precios bajarían inevitablemente, y aconsejó tener paciencia.

“Espero una mejora de los precios, pero tal vez no hasta finales de septiembre o ya en octubre”, dijo. “Yo espero que recuperemos el precio de menos de 3 dólares por galón a nivel nacional para finales de octubre a más tardar”.

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone