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Sangre, sudor, lágrimas y polvo espacial: el futuro de la construcción en Marte

“AstroCrete” mezcla polvo extraterrestre con sangre, sudor y lágrimas de astronautas.

El altísimo costo de transportar materiales de construcción a Marte y a la Luna ha llevado a los científicos a descubrir que los astronautas mismos tienen los cimientos de los edificios del mañana que la humanidad construirá en estos cuerpos celestes.

Construir algo en Marte solía parecer algo inimaginable, ya que transportar un solo ladrillo al planeta rojo puede costar más de 2 millones de dólares. Sin embargo, científicos de la Universidad de Manchester han descubierto una manera de mezclar polvo extraterrestre con la sangre, sudor y lágrimas de los astronautas para crear un material más fuerte que el concreto ordinario.

Muestras de bio-compuestos lunares y marcianos. (Dr. Aled Roberts, investigador asociado del Centro de Investigación de Biofabricación del Futuro, del Instituto de Biotecnología de Manchester)

“Durante años, científicos alrededor del mundo han tratado de idear una tecnología viable que nos permita producir materiales similares al concreto en la superficie marciana, pero nunca nos habíamos detenido a pensar que la respuesta estaría en nuestro interior,” dijo Aled Roberts de la Universidad de Manchester, quien trabajaba en un proyecto para descubrir materiales innovadores. Dijo que la técnica desarrollada por su equipo tiene ventajas sobre las otras opciones propuestas para la creación de materiales que se usarán en la Luna y en Marte.

“El concepto detrás del proyecto, literalmente, congela la sangre,” dijo Roberts.

Un estudio publicado en Material Today Bio el 14 de septiembre muestra que los futuros colonos de Marte tendrán que usar los recursos que tengan a la mano para hacer refugios y las construcciones que necesiten. El método, conocido como utilización de los recursos in situ (ISRU, por sus siglas en inglés, in-situ resource utilization), usaría el regolito y la tierra marciana, así como las rocas y las escasas fuentes de agua del planeta. Previo al estudio, no se había considerado a los colonos como una fuente potencial de recursos.

Los científicos mostraron que la seroalbúmina humana, una proteína hallada en la sangre, puede servir como material aglutinante con una simulación de polvo extraterrestre para producir un material de construcción. Este material similar al concreto, llamado AstroCrete, tiene una fuerza compresiva de 25 MPa (megapascales), similar a los 20-32 MPa del concreto ordinario.

El mecanismo de unión ocurre cuando las proteínas sanguíneas se coagulan y, al hacerlo, forman una estructura proteica conocida como “láminas beta”, que unen fuertemente al material.

Muestra de bio-compuesto de Marte impresa en 3D. (Dr. Aled Roberts, investigador asociado del Centro de Investigación de Biofabricación del Futuro, del Instituto de Biotecnología de Manchester)

Al incorporar urea a la mezcla, la cual se encuentra en la orina, las lágrimas y el sudor humano, la fuerza compresiva aumenta más de 300 por ciento. En los materiales usados para la prueba, la mejor muestra resultó con una fuerza compresiva de 40 MPa, mucho más resistente que el concreto ordinario.

Según el estudio, más de 500 kilogramos (mil 100 libras) del AstroCrete podría ser producido durante una misión a Marte de dos años por una tripulación de seis astronautas. Cada miembro de la tripulación podría producir el suficiente AstroCrete como para usarse como mortero junto con sacos de arena o tabiques de regolito, para expandir el hábitat necesario y permitir a un tripulante adicional y, de esta manera, duplicar la zona habitable con cada misión subsecuente.

Históricamente, la sangre animal se ha usado como aglutinante en la preparación del mortero. “Es emocionante que un gran desafío de la era espacial haya encontrado una solución basaba en los métodos que se usaban en la época medieval,” dijo Roberts.

Traducción de Mario Alberto Vázquez; editado por Mario Alberto Vázquez y Melanie Slone