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Líderes de grupos de oposición en Brasil preocupados de que sus desacuerdos debiliten su mensaje contra presidente

Las manifestaciones contra Jair Bolsonaro tuvieron una baja participación en todo Brasil.

PORTO ALEGRE, Brasil — Integrantes del Movimiento Brasil Libre (MBL), Vem pra Rua (VPR) y otros grupos opuestos al presidente Jair Bolsonaro protestaron el 12 de septiembre contra el gobierno en varias capitales de Brasil. Las manifestaciones tuvieron una baja participación en comparación con las marchas ocurridas el 7 de septiembre, a favor del presidente.

En muchas ciudades, los actos fueron convocados con el lema “Ni Lula, ni Bolsonaro”, lo que alejó de las calles a los movimientos sociales vinculados o aliados al Partido de los Trabajadores (PT), el partido del expresidente Luiz Inácio da Silva (Lula). Representantes del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), el cual se define como de izquierda, confirmaron su presencia en las manifestaciones, mientras que el Partido Democrático Trabalhista (PDT) se sumó oficialmente a la manifestación, y su candidato presidencial Ciro Gomes realizó un discurso en la Avenida Paulista en la ciudad de São Paulo.

Las manifestaciones tuvieron lugar en la tarde y contaron con el apoyo de políticos y dirigentes sindicales que defendieron la destitución de Bolsonaro y la demanda de más vacunas contra COVID-19. Muchos brasileños vestían camisetas blancas en un pedido de “paz” y, a diferencia de los ‘’bolsonaristas”, la mayoría usaba máscaras contra la diseminación del coronavirus.

Pocas personas participaron en las manifestaciones a favor de la destitución de Bolsonaro, en Porto Alegre. (Luciano Nagel/Zenger)

Por la mañana, Río de Janeiro, Salvador, Belo Horizonte, São Luís, Vitória y Manaus también registraron protestas, pero con escasa participación. En Porto Alegre, la capital de Río Grande do Sul, las manifestaciones contra el Bolsonaro también contaron con poco apoyo de la población, a pesar de la presencia del Gobernador Eduardo Leite, quien ha sido albo de fuertes críticas homofóbicas por parte de Bolsonaro, después de declarar abiertamente su tendencia sexual.

Un miembro del partido Ciudadanía, Luiz Jacomini, de 34 años, fue uno de los organizadores del evento, que tuvo lugar en Parcão, un barrio de Porto Alegre y el mismo lugar de encuentro de los bolsonaristas el pasado 7 de septiembre. Para él, la participación de otros partidos de oposición al gobierno en este momento es muy importante para la salida de Bolsonaro del poder. ”Entiendo la decisión del Partido de los Trabajadores (PT) y del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) de no querer participar en las manifestaciones de hoy [porque también iban contra Lula], y eso influyó en la baja adhesión de las personas al movimiento de impeachment [destitución], pero corremos un riesgo mayor ahora, que es que Bolsonaro continúe en la presidencia. Estamos bajo la amenaza de una ruptura institucional”, dijo Jacomini.

Luiz Jacomini es uno de los organizadores del evento que pide la salida de Bolsonaro de la presidencia. (Luciano Nagel/Zenger) 

Entre los cientos de manifestantes que exigieron de inmediato el proceso de destitución de Bolsonaro se encontraba la diputada estatal Juliana Brizola, del Partido Democrático Trabalhista (PDT). Acompañada de sus asesores y algunos militantes del partido, la diputada dijo estar segura de que la mayoría de los brasileños no quiere seguir en esta polarización que la política experimenta.

“Esta polarización nos ha traído aquí a esta manifestación, donde tenemos el precio de la gasolina que cuesta 1.30 [dólares] el litro, personas perdiendo el empleo, muriendo de COVID y todavía hay escasez de vacunas. Aún con tantas diferencias, como soy miembro del PDT, tengo mil diferencias en la concepción del Estado con MBL [Movimiento Brasil Libre], por ejemplo, pero vengo aquí a la protesta porque hay un tema que converge en este momento y es más importante, es decir, la destitución de este señor, que es el presidente de la república. Lamentamos que el PT no esté aquí con nosotros, así como otros partidos, que en mi opinión quieren aumentar esta discordia, esta polarización”, dijo la diputada.

La diputada Juliana Brizola (Partido Democrático Laborista) lucha por la destitución de Bolsonaro. (LucianoNagel/Zenger)

Al finalizar las protestas, el cientista político y profesor de la Universidad Federal de Río Grande do Sul (UFRGS), Paulo Peres, dijo a Zenger que los actos del domingo repartidos en más de 15 capitales brasileñas aún no tienen la fuerza suficiente para conseguir la destitución de Bolsonaro. ”Por ahora no. Aún estamos lejos de eso. A pesar de la grave crisis económica, los escándalos que involucran al gobierno, especialmente los revelados por la CPI [Comisión parlamentaria de inquérito] de la pandemia, y a pesar de la grave crisis de salud, Bolsonaro aún cuenta con alrededor del 20 al 25 por ciento del apoyo popular, y lo más relevante, cuenta con el apoyo de parlamentarios cuyos votos evitarían la aprobación de un impeachment. Además, el presidente de la Cámara de Diputados se mantiene firme en su apoyo al gobierno, y es él quien podría aceptar cualquier solicitud de impeachment y seguir adelante con el proceso”, dijo el cientista.

Hay más de 123 solicitudes presentadas al presidente de la Cámara de Diputados Arthur Lira; esto significa que tiene que darse el inicio de una investigación por irregularidades y crímenes de responsabilidad por parte de Bolsonaro. Pero el presidente de la Cámara no ha dado curso con las investigaciones, y las solicitudes se mantienen archivadas. Entre estos pedidos se encuentra un “super pedido” entregado por partidos y movimientos que han organizado manifestaciones en las calles contra el gobierno y que lo denuncian por 23 crímenes de responsabilidad, incluyendo prevaricación en el escándalo de la vacuna Covaxin.

Peres dijo que Brasil vive una “democracia militar”: “Ya tuvimos una dictadura militar, ahora tenemos una democracia militar. El plan, según lo que yo entiendo, es lograr que Bolsonaro salga del poder pero sin un proceso de destitución, porque ya está claro que Bolsonaro no tiene chances electorales contra el PT en 2022. Pero cómo hacer esto es la cuestión que está en juego ahora”, dijo.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas