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Zoológico de Chapultepec salva vidas para preservar especies 

El lobo mexicano se consideraba extinto; hoy, hay más de 600 gracias a que los zoológicos evitaran la extinción de la especie.

CIUDAD DE MÉXICO, México — En la Ciudad de México hay tres zoológicos, Chapultepec, San Juan de Aragón y Los Coyotes. Dependen de la Secretaria del Medio Ambiente, a través de la Dirección General del Zoológico y Conservación de la Fauna Silvestre.

Entre los tres zoológicos hay alrededor de mil 800 animales de más de 250 especies. A pesar de que hay grupos que se expresan en contra de los zoológicos, como Animal Save Movement y World Wildlife Fund, al decir que privan a los animales de su libertad, Fernando Gual Sill, Director General del Zoológico de Chapultepec, dice que estos lugares tienen una función esencial en la protección.

“Muchas animales en peligro de extinción han sido rescatados o reproducidos gracias a los zoológicos. Si [los zoológicos] se erradican, como algunos grupos activistas quisieran, se perderían muchas especies”, dice Gual Sill.

Un tigre descansa in en el Zoologico de Chapultepec, el 5 de agosto de 2021. (Larsa Barón/Zenger News)

El lobo mexicano es una especie que se consideraba extinto en la década de 1970. Hoy, hay más de 600, gracias a que los zoológicos evitaran la extinción de la especie.

Gual Sill habla sobre este trabajo de conservación. “Además del lobo mexicano, hemos rescatado al cóndor de California, al hurón de patas negras, al bisonte y al ajolote. Todos estos animales se salvaron gracias al trabajo arduo y de muchos años atrás de los zoológicos. Ahora se encuentran aquí, seguros y protegidos”, dijo.

Hay planes en marcha para rescatar a otras especies.

“Los anfibios están en grave peligro de extinción en todo el mundo. Si se contamina el agua, los primeros en resentirlo son ellos. Queremos que la gente tome conciencia de la importancia de estos animales, que vean como trabajamos en laboratorio, que haya pantallas, que puedan tocarlos. Hacer un museo interactivo. Si uno no conoce estos animales, ¿cómo los va a apreciar?”, dijo.

Para continuar con esta labor, en el zoológico de San Juan de Aragón se está construyendo un centro de rescate de aves rapaces. Mientras tanto, en Chapultepec se va a abrir el Museo del Ajolote y el Centro de Conservación de Anfibios, en diciembre.

En el Zoológico de Chapultepec se está construyendo el Museo interactivo del Ajolote, programado para abrirse el 1 de diciembre de este año. (Larsa Barón/Zenger News)

El contacto con los humanos

El Zoológico de Chapultepec abarca 17.1 hectáreas. Hoy, debido a la pandemia y para protección de personas y animales, hay muchas áreas cerradas. También de esta manera, se evita una mayor cantidad de visitantes.

El récord para Chapultepec, San Juan de Aragón y Los Coyotes juntos es de 76,827 en un día, el 29 de julio de 2018. Hoy, a pesar de las restricciones de 30 por ciento de aforo y horario limitado, se busca un acercamiento entre humanos y animales.

“Nos gusta que la gente se conecte de manera especial con los animales bautizándolos; por eso, cuando son cachorros, los invitamos a que les den un nombre”, dice Gual Sill.

“Esta experiencia se hace inolvidable. Queremos que los visitantes conozcan las costumbres de los animales, sus rarezas, su forma de vida, que se vean identificados con ellos. Si un niño se enlaza de manera significativa con algunos de los animales que ve en el zoológico, querrá estudiar y trabajar para ellos. Y habremos logrado que nazca una vocación”, dijo.

Cinthya Rodríguez, una visitante del Zoológico de Chapultepec, dice que el interés en el amor por los animales nace en la niñez.

“Alguna vez pensé estudiar biología porque me llamaban la atención los animales”, dijo. “Por eso me gustaría que hubiera alguien que nos explicara, sobre todo a los niños. Si los atraen desde chiquitos, se interesan más en el tema”.

Cynthia Rodríguez visita el Zoologico de Chapultepec en la Ciudad de México. Dice que el amor por los animales nace en la niñez. (Larsa Barón/Zenger News)

“Cuando vengo, me gusta ver los letreros que están al lado del exhibidor donde se encuentra cada animal”, dijo Jonathan Ríos Vargas, de 19 años, visitante del Zoológico de Chapultepec. “Esa información es importante porque nos habla de su lugar de origen, sobre su alimentación, sus costumbres y su manera de vivir”.

Al mismo tiempo, los visitantes dicen que les gustaría tener más información sobre los animales.

“Creo que es importante que hubiera alguien que nos explicara más sobre los animales que están aquí”, dijo Cinthya Rodríguez. “Es muy poquito lo que tienen en sus letreros. No sé cuál sea la función del zoológico, pero creo que no hay difusión. Faltan muchas cosas para que sea más atractivo”.

Los animales en la pandemia 

Con la pandemia por COVID-19, muchos lugares tuvieron que cerrarse. Pero un zoológico cuenta con seres vivos, por lo que no se le puede descuidar en ningún momento.

“A pesar de la pandemia, nosotros estuvimos trabajando normalmente. Los animales comen todos los días y tienen necesidades. No los podíamos dejar a su suerte”, dijo Gual Sill.

Como fue necesario restringir el número de visitas de personas, el zoológico ha tenido que valerse de otros medios.

“Con el zoológico a distancia, se incrementó el número de vistas de las redes sociales que llevamos. La doctora Marina Robles, secretaria del Medio Ambiente, nos pidió que mientras el zoológico estuviera cerrado a los visitantes, hiciéramos cápsulas, vídeos y notas agradables de todo el trabajo que hacemos. De hecho, se hizo un recorrido virtual de los zoológicos”, dijo Gual Sill.

“Ahora que abrimos en marzo pasado, lo hicimos con todas las medidas necesarias y óptimas que se requieren en los espacios públicos. Luego de un año de encierro, hubo muchas novedades. Nacieron venados, antílopes, conejos, cóndores de California y lobos mexicanos. Y tanto en el zoológico de Aragón, como aquí, hubo nuevas jirafas”, dijo.

Algunos visitantes dicen que la pandemia pudo haber sido benéfico para el bienestar de los animales.

“Hace años que no venía al zoológico. Ahora lo veo más cuidado que antes. Está bien que haya tantas secciones cerradas por la pandemia” dice Héctor Orta, de 40 años.

“Ahora hay menos animales. Antes de la pandemia estaba más lleno y más amontonado. Lo están arreglando y está más limpio” dijo Ema Laura Rodríguez, una visitante de 19 años.

Los gamos están atentos y en proceso de desarrollo. (Larsa Barón/Zenger news)

Una vejez asegurada

Gual Sill habla de cómo los animales vulnerables encuentran un hogar seguro en los zoológicos.

“En los zoológicos resguardamos a los animales y los protegemos de muchas de las amenazas que hay en vida silvestre. Los prevenimos de enfermedades, los vacunamos, los desparasitamos y les damos una dieta adecuada según su edad y necesidades” dijo.

Dice que los cuidadores son parte fundamental del lugar, ya que son los que atienden directamente a los animales.

“Limpian, desinfectan, dan de comer y avisan al médico veterinario cualquier problema que encuentran. Para que los zoológicos funcionen, contamos con cerca de 120 trabajadores, entre cuidadores, veterinarios, patólogos y nutriólogos. También especialistas en reproducción o los que están en laboratorios”, dijo.

“El trabajo de todos es fundamental. Especialmente, porque tenemos muchos animales seniles. Entre los animales más viejos se encuentran los osos antifaz, que tienen casi 30 años, las osas panda que tienen más o menos esa edad y algunas aves que también tienen este ciclo de vida, además de un orangután”.

Gual Sill explica que estos animales probablemente ya habrían muerto fuera del zoológico.

“Un animal senil en vida silvestre es fácil presa de otros o se expone a que su misma manada lo exilie. Con nuestros cuidados, logramos que vivan hasta 2 o 3 veces más” dice. “En el caso de los conejos de los volcanes, que son viejitos a los 6 años, hemos podido lograr que se reproduzcan. De hecho, nosotros somos el único lugar en el mundo que, en zoológico, lo han hecho”.

El futuro de los zoológicos

Gual Sill pide a la gente que comprenda el papel de los zoológicos a favor de los animales.

“Lo peor que le puede pasar al zoológico es considerar que esa función que tiene, rescatar y conservar a los animales, no sea importante” dice. “Pues, no sabemos si en un futuro, otras especies requerirían en algún momento de este espacio”.

Mientras tanto, el público que visita el lugar pide más información sobre los animales, además de un espacio donde se pueda entender mejor la vida salvaje.

Ema Laura Rodríguez dice que, “No sé nada de animales, solo lo que veo en los letreros cuando vengo. Siento que sí hace falta que haya alguien que nos explique más de los animales. Me gustaría que el zoológico fuera más interactivo”.

Los planes de expansión virtual y de difusión que tienen en el Zoológico de Chapultepec pronto podrían cumplir con sus expectativas.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas