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Control de talibanes sobre el litio de Afganistán suscita debate sobre vehículos eléctricos en Estados Unidos 

Un experto del Instituto Brookings dijo que la pérdida del litio no tendría un gran impacto en las políticas de automóviles eléctricos del Presidente Biden.

Con Afganistán bajo el yugo de los talibanes, un think tank de la industria energética ha expresado su preocupación de que los recursos naturales de la “Arabia Saudita del litio” pueda caer en manos de Rusia o China.

El litio es un componente esencial de las baterías que dan energía a los vehículos eléctricos.

“Que los recursos minerales de Afganistán estén bajo el control de los talibanes es un fuerte impacto a los intereses económicos estadounidenses,” anunció el Instituto para la Investigación Energética (IER), con sede en Washington, D.C., en un comunicado oficial.

El valor de los recursos minerales no descubiertos de Afganistán se calcula entre 1 y 3 billones de dólares. El Departamento de Defensa describió a la nación como la “Arabia Saudita del litio” en un memorándum publicado en 2010. Los talibanes también generan anualmente cerca de 300 millones de dólares por la extracción ilegal de los minerales de la nación, según el reporte de 2018, publicado por Global Witness, una organización de derechos humanos.

Dos coches eléctricos se recargan en Berlín, Alemania, en diciembre de 2020. (Sean Gallup/Getty Images)

Aunque no se sabe con exactitud cuánto litio hay en Afganistán, un reporte geológico de Estados Unidos que abarca los años 2017–2018 reportó que la nación contenía largos depósitos de espodumena, un mineral que es una gran fuente de litio.

La conversación sobre el litio llegó a la esfera política, ya que un proyecto de ley de infraestructura de $1.2 billones está bajo consideración del Congreso de Estados Unidos. El proyecto asignaría miles de millones de dólares para la instalación de estaciones de carga de vehículos eléctricos a lo largo del país.

Se espera que la Cámara de Representantes vote por esta legislación respaldada por la Casa Blanca, la cual fue aprobado por el Senado de forma bipartidista en agosto, el próximo 27 de septiembre. La legislación pide $7,500 millones para crear un sistema nacional de estaciones de carga, así como financiación para subsidios de coches eléctricos. El Presidente de Estados Unidos Joseph R. Biden Jr. firmó una orden ejecutiva para establecer una meta de que, para el 2030, los vehículos de cero emisiones representen por lo menos la mitad de todas las ventas de automóviles.

“El futuro de la industria automotriz es eléctrica,” dijo Biden, mientras promovía su plan de vehículos eléctricos durante un tour del centro de vehículos eléctricos Ford Rouge en Michigan el pasado mayo. “No hay vuelta atrás.”

Legisladores demócratas también están presionando a la Presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi (Demócrata por California) y al Líder de la Mayoría del Senado Chuck Schumer (Demócrata por Nueva York) para que incluyan varias disposiciones relacionadas con los vehículos eléctricos en la versión final de un proyecto de ley de presupuesto de $3.5 billones, cuyo marco ya ha sido aprobado por ambas cámaras del Congreso.

El litio es esencial para las baterías de coches eléctricos y para el almacenamiento de baterías. Estas tecnologías representan el 30 por ciento de la demanda global, la cual se espera aumente 40 veces para 2040, según la Agencia Internacional de Energía.

Mientras que la falta de infraestructura de Afganistán — debido a las décadas de guerra e inestabilidad — podría presentar un desafío para los esfuerzos chinos y rusos para extraer recursos, las dos naciones han mantenido diplomáticos en la región, y China planea invertir ahí como parte de su iniciativa de la Franja y la Ruta.

China es el productor del 80 por ciento de la producción mundial de materias primas para baterías, a la par de ser el mayor fabricante de baterías para vehículos eléctricos. Cualquier litio que pueda obtener de Afganistán le serviría para aumentar su dominio de la cadena de suministro de estas baterías.

El país cuenta con 101 de las 136 plantas de baterías de litio en desarrollo hasta 2029, según un reporte de 2019, de Benchmark Mineral Intelligence, una firma de investigación con sede en Londres, para la industria de las baterías de iones de litio. La participación china en el mercado de baterías para vehículos eléctricos aumentará si sus funcionarios, que ya han indicado su voluntad de reconocer un gobierno talibán, hacen negocios con los nuevos líderes de Afganistán.

“A pesar del esfuerzo de los talibanes para mantener los servicios públicos básicos y las utilidades de las ciudades que han capturado, existe una oportunidad para que China y Rusia capturen parte de la riqueza mineral de la nación,” declaró el IER.

A su vez, ya que otras partes del mundo también albergan depósitos de litio, algunos expertos en energía creen que el progreso estadounidense hacia los vehículos eléctricos no se verá obstaculizada por las relaciones problemáticas con los nuevos líderes afganos.

“Se están haciendo esfuerzos para desarrollar depósitos de litio en muchas partes del mundo,” comentó Samanta Gross, miembro y directora de la Seguridad Energética e Iniciativa del Clima del Instituto Brookings, a Zenger. “No espero que los cambios en Afganistán tengan impacto alguno en las metas de vehículos eléctricos de Estados Unidos”.

Un Tesla Model Y en una estación de carga de vehículos eléctricos en Sydney, Australia, el 19 de enero. Los precios de las acciones de los mineros de litio y fabricantes de baterías continúan en aumento a medida que la demanda mundial de vehículos eléctricos continúa al alza.  El litio es un componente clave para las baterías de los coches eléctricos. (Brendon Thorne/Getty Images)

A finales de 2020, Chile contenía el 48.5 por ciento de las reservas de litio conocidas, seguido por Australia, con el 28.4 por ciento, y Argentina, con 10 por ciento, según la 2021 BP Statistical Review of World Energy. Aunque Australia y Chile representan actualmente el 40 y 20 por ciento, respectivamente, de la producción mundial de litio, es poco probable que se mantengan como las únicas superpotencias de producción de litio en el futuro.

Estados Unidos posee la quinta reserva de litio más grande del mundo, que equivale al 4 por ciento de las reservas totales conocidas del año pasado. A su vez, dos de las compañías líder en la producción de litio, Albemarle y Livent, tienen sede en Estados Unidos, y la compañía Lithium Americas, con sede en Vancouver, ha pedido al gobierno estadounidense permiso para iniciar un proyecto de minería de litio en Nevada.

Según A.J. Gawthorpe, profesor de historia y estudios internacionales en la Universidad Leiden en los Países Bajos, el acceso al litio en otras partes del mundo, en conjunto con la falta de infraestructura, caminos, plantas de energía y vías férreas en Afganistán, hace que sea altamente improbable que los legisladores y funcionarios estadounidenses se vean disuadidos de seguir aumentando el uso de vehículos eléctricos en el hogar.

“La gente ha estado hablando sobre la riqueza mineral afgana durante décadas, desde los tiempos de los soviéticos, pero los bajos niveles de seguridad y desarrollo de Afganistán han prevenido la explotación de estos, incluso durante la cima de la presencia occidental en la nación,” dijo.

La ley de infraestructura aprobada por el Senado recibió el apoyo de 19 republicanos, junto con todos los demócratas de la cámara, y se espera que la Cámara de Representantes también tenga el apoyo para que la legislación llegue al despacho del presidente, a pesar de las preocupaciones sobre la caída de Afganistán.

“La toma de poder por parte de los talibanes no cambia la situación, pues no creo que nadie esperara que esos depósitos de litio fueran explotados en el corto plazo,” dijo Gawthorpe.

Traducción de Mario Alberto Vázquez; editado por Mario Alberto Vázquez y Melanie Slone