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La gasolina con plomo es oficialmente una cosa del pasado

Argelia es el último país en prohibir la venta del combustible tóxico.

La gasolina con plomo, asociada durante mucho tiempo con el daño del medio ambiente y de la salud humana, se quedará atrás en el camino.

Naciones Unidas anunció que Argelia, que fue el último país del mundo que permitía la venta del combustible con plomo para vehículos, dejó de hacerlo en julio.

“La implementación exitosa de la prohibición de la gasolina con plomo es un peldaño importante para la salud mundial y para nuestro medio ambiente”, dijo en un comunicado la directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Inger Andersen.

“Hoy celebramos un hito para el multilateralismo: la culminación de un esfuerzo conjunto mundial para librar al mundo del plomo en la gasolina, una gran amenaza para la salud humana y planetaria”, declaró el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Hace casi 100 años, se añadió por primera vez tetraetilo de plomo a la gasolina para mejorar el rendimiento del motor. En uso durante décadas, su presencia en emisiones vehiculares llegó a estar asociada con daño cerebral, especialmente en niños, así como con accidentes cerebrovasculares, cáncer y enfermedades cardíacas.

El grupo de la ONU citó hallazgos de investigación que indican que la gasolina con plomo ha causado discapacidades mentales en niños, además de millones de muertes prematuras.

Un hombre que viajaba al trabajo con una máscara de gas. debido a la contaminación de los gases de escape, en Londres, Inglaterra, el 16 de abril de 1971. (Stan Meagher/Daily Express/Getty Images) 

Aproximadamente 7 millones de personas mueren anualmente como resultado de la contaminación del aire, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Gran parte de la contaminación, en forma de materia particulada o PM 2.5, proviene de las emisiones de los vehículos.

En Estados Unidos y Europa, la eliminación gradual del plomo en la gasolina comenzó en la década de 1980.

“Como resultado de los esfuerzos regulatorios de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), incluida la eliminación del plomo en la gasolina de los vehículos motorizados, los niveles de plomo en el aire disminuyeron en un 98 por ciento entre 1980 y 2014”, declaró la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Sin embargo, muchos países en desarrollo continuaron usando gasolina con plomo, incluso después de 2002, cuando la ONU inició su campaña contra el plomo.

“Cuando comenzó la campaña, 86 países todavía usaban combustible con plomo. Hoy, no hay ninguno que lo haga”, dijo Guterres. “El plomo en el combustible ha perdido por completo el ímpetu, gracias a la cooperación de los gobiernos de los países en desarrollo, a miles de empresas y a millones de personas comunes”.

Este es un paso hacia “hacer las paces con la naturaleza” y cambiar los combustibles fósiles por energía renovable y por la movilidad global sin emisiones, dijo Guterres.

Argelia paró la venta de gasolina con plomo en julio, luego de 20 años de campaña de la Alianza para Combustibles y Vehículos Limpios de las Naciones Unidas, un consorcio de organizaciones gubernamentales y privadas.

“Al superar un siglo de muertes y enfermedades que afectó a cientos de millones y degradó el medio ambiente en todo el mundo, estamos animados para cambiar la trayectoria de la humanidad a mejor mediante una transición acelerada hacia vehículos limpios y movilidad eléctrica”, dijo Andersen, de las Naciones Unidas.

El transporte representa casi el 25 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía, según el PNUMA, y puede aumentar al 33 por ciento para 2050. Aunque los vehículos eléctricos continúen creciendo en participación de mercado, muchos de estos 1,200 millones de vehículos nuevos en las próximas décadas utilizarán combustibles fósiles para obtener energía. Millones de vehículos usados se exportan a países de ingresos medios y bajos de Europa, Japón y América del Norte, lo que contribuye a la contaminación del aire y a las emisiones de carbono.

Andersen quiere que la misma coalición que puso fin al combustible con plomo adopte estándares globales para vehículos para “reducir las emisiones en más del 80 por ciento”.

“La medida de Argelia contra la gasolina con plomo terminó con el último suspiro de toxicidad automotriz del siglo XIX en un mundo del siglo XXI”, dijo el autor Edwin Black. “Desafortunadamente, nuestro planeta no está ni cerca de donde necesita estar para lograr una movilidad limpia”.

Black ha escrito extensamente sobre la geopolítica del petróleo y su relación con la guerra. Es autor de “Combustión interna: cómo corporaciones y gobiernos hicieron al mundo adicto al petróleo y eliminaron las alternativas”, entre otros libros.

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone