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Comunidades de Veracruz resienten los estragos del huracán Grace, lamentan respuesta lenta del gobierno

Campesinos y productores de naranja, entre los afectados. No hay electricidad ni agua potable en algunas zonas.

CIUDAD DE MÉXICO, México — El huracán Grace dejó un saldo que se traduce en pérdidas humanas y materiales en su paso por México. Desde que entró el 19 de agosto, por la península de Yucatán, y, un par de días después a Veracruz y Puebla, se reportan por lo menos 10 muertos, mientras que la evaluación de daños aún es incalculable.

El fenómeno natural que alcanzó fuertes vientos de hasta 205 kilómetros dejó serios estragos en el estado de Veracruz, donde hay afectaciones en 64 municipios; 11 de ellos presentan daños por deslaves, y 32 por los fuertes vientos. Se han declarado en estado de emergencia 22 municipios, con la finalidad de destinar recursos federales a las zonas afectadas.

El municipio de Tecolutla fue uno de los más afectados. Varias comunidades aún permanecen incomunicadas. No hay electricidad ni Internet, y algunas ni siquiera cuentan con agua potable. Los habitantes han tenido que salir a las urbes más cercanas en busca de líquido y víveres. La tarea se complica para quienes carecen de un vehículo para trasladarse.

El municipio de Tecolutla, en Veracruz, es uno de los más afectados por el huracán Grace. (Cortesía de Rosa Guzmán)

“El viernes, en la noche, empezó el aire y la lluvia. Como a las 12 se vino bien fuerte todo. Como las dos de la mañana [del sábado] se empezaron a volar las láminas; hasta los animales volaron, se cayeron muchos árboles. Nunca había vivido algo así, me espanté muy feo. Estábamos rezando. En el aire se escuchaban como voces, carcajadas”, dijo Rosa Guzmán, habitante de la comunidad de Cañada Rica, en dicho municipio, quien perdió el techo de lámina de su casa debido al fenómeno.

En esta y otras comunidades, varias casas, construidas con bambú y techos de palma, se perdieron por los fuertes vientos. Otros hogares, ubicados en las cercanías de los arroyos, se inundaron por el crecimiento del agua, debido a las intensas lluvias.

El huracán voló los techos de lámina en varias comunidades. (Cortesía de Rosa Guzmán).  

Irving Villalpando, habitante de Hueytepec, poblado ubicado en la cercanía del municipio de Gutiérrez Zamora, perdió la casa en la que vivía con sus suegros. “La casa está deteriorada; el huracán se la llevó. Atrás del hogar se cayó un árbol y rompió todo el techo; las láminas se abrieron. Lamentablemente, se metió el agua. Me sentí triste al ver que todo se echaba a perder en un abrir y cerrar de ojos”, dijo.

El campo, la principal fuente de ingresos de la mayoría de los habitantes de la región también se vio fuertemente afectado. El paso de Grace acabó con los cultivos de cítricos, plátano y maíz que ahí se trabajan. Volver a la normalidad tardaría al menos 8 meses, según dicen los propios campesinos.

Las cosechas de cítricos se perdieron como consecuencia de los fuertes vientos y las intensas lluvias en el estado. (Cortesía de Luis Méndez).

El miércoles 25 de agosto, se comenzó un registro en los diferentes municipios, para evaluar la entrega de ayuda a los damnificados por el huracán, como parte de un plan de acción emprendido por el Gobierno Federal.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha indicado que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se encuentra trabajando para restablecer de energía en las zonas que aún permanecen afectadas. Ha pedido paciencia a los afectados.

El gobernador del estado de Veracruz, Cuitláhuac García, dijo que se trabaja en la restitución de láminas de los hogares y agua potable. Al mismo tiempo, trabaja en la entrega de víveres en áreas afectadas.

Los habitantes dicen que las pérdidas son mayores y que la ayuda del gobierno tarda mucho en llegar.

“Los árboles perdieron más del 95 por ciento de su fruta. Ya no sirve [la cosecha]. No está en el desarrollo perfecto para venderla o meterla en el mercado. No tienen el jugo suficiente”, dijo Luis Méndez, trabajador de naranja, toronja y limón en la colonia Ignacio Zaragoza, en Tecolutla. “Todavía no se ve de qué forma recuperaremos el dinero [de las pérdidas]. El gobierno aquí lamentablemente no ha llegado con la ayuda o con despensas. Recientemente, vino Protección Civil, pero solo hizo un censo. Todo va muy lento”, dijo.

Esta temporada ha sido complicada. Después de Grace en Veracruz, el huracán Nora provocó daños en la costa oeste de México, en ciudades como Manzanillo, Puerto Vallarta y Mazatlán. Mientras tanto, el huracán Ida azotó la costa estadounidense sobre el Golfo de México.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas