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Chile usa energía solar para sobrellevar una sequía devastadora y una crisis hidroeléctrica

Un apagón enorme el 14 de agosto ilumina el problema e insta a instituciones a buscar soluciones disruptivas. 

TALCA, Chile — En Chile, hubo un enorme apagón eléctrico el 14 de agosto que dejó sin luz a varias ciudades de la zona sur del país. Esta situación se ha repetido constantemente en los últimos años en todo el territorio.

La Asociación Gremial chilena Estudios y Regulación de la Asociación Chilena de Energía Solar (ACESOL) organizó la conferencia en línea “Evaluación de la Industria de Generación Distribuida como motor de empleo y desarrollo eficiente y sustentable en Chile post COVID-19” el 17 de agosto. Cerca de 100 personas se contactaron a través de Zoom.

Chile usa la energía solar para enfrentar una crisis energética y la sequía, y muchos expertos en la conferencia dicen que el gobierno debe jugar un papel más sobresaliente para respaldar e impulsarla mediante legislación e información.

“El Estado debe dar facilidades para que los distintos segmentos de la población reciban los beneficios de la generación distribuida. Con una buena regulación, se obtendrán beneficios y este estudio apunta a lograr ese objetivo”, dijo Matías Negrete, investigador de la Universidad Católica de Chile, en la conferencia.

La energía eléctrica en Chile es generada desde centrales hidroeléctricas que se abastecen con aguas de los ríos que se originan en las montañas de la Cordillera de los Andes. Esta agua se forma con la nieve que se derrite en los meses más calurosos, de noviembre a marzo.

Cada año se produce menos nieve en la Cordillera. Agencias del gobierno, científicos y expertos en este tema dicen que, a corto plazo, Chile se verá afectado por una crisis energética. Debido a esta situación, se está creando conciencia en la ciudadanía sobre la urgente necesidad de usar fuentes alternativas de energía.

Alejandro Navarro, investigador del Centro de Energía de la Universidad de Chile, dijo en la conferencia que, “Enfrentamos una emergencia climática de proporciones. Debemos ser responsables con nuestro planeta, y qué mejor que usar nuestro propio hogar para contribuir hacia este objetivo. Los beneficios de la generación distribuida deben llegar a todos para reducir el calentamiento global. Este estudio muestra que la generación distribuida es eficiente, y lo que logremos hoy afectará a las generaciones futuras”.

El Ministerio de Energía y la Agencia de Sostenibilidad Energética de Chile están implementando el Programa Casa Solar, donde los ciudadanos recibirán un subsidio que les ayudará a instalar un sistema fotovoltaico que generará la electricidad en sus hogares. Los paneles fotovoltaicos autogeneran energía y, al estar conectados a la red eléctrica, pueden inyectar los excedentes de energía a esa red. Posteriormente, los ciudadanos recibirán un pago por esta operación.

El Congreso de Chile aprobó en 2012 la “Ley de Generación Distribuida para Autoconsumo”, que entrega el derecho a los usuarios a vender sus excedentes eléctricos directamente a la empresa distribuidora eléctrica a un precio regulado.

Aura Rearte, la directora de ACESOL, dice que Chile tiene un enorme potencial para desarrollar la energía solar, debido a que es el país con mayor radiación en el mundo (275 W por metro cuadrado). El desierto de Atacama tiene condiciones excepcionales para producir energía solar, ya que en el cielo se presentan muy pocas nubes. “En este momento, ACESOL está desarrollando un estudio cuyo objetivo es levantar las barreras para que Chile alcance todo ese potencial que aún no se ha ocupado”, dijo Rearte a Zenger.

En junio de este año, se inauguró en el desierto de Atacama la primera planta termosolar de Latinoamérica. Toda la superficie de este desierto se encuentra totalmente dentro del territorio chileno, y el lugar donde se instaló la planta se llama Cerro Dominador. La instalación tiene una potencia de 100 MW. La planta produce energía limpia las 24 horas del día.

En la conferencia, se presentó el estudio hecho por el Instituto de Sistemas Complejos de la Universidad de Chile (ISCI), con el auspicio del Ministerio de Energia. Su objetivo es evaluar el potencial que la industria de recursos energéticos distribuidos tiene para aportar al desarrollo de la matriz eléctrica y ayudar a crear empleo en la industria local. Para la elaboración del estudio se usaron los modelos NewEn Planning, y se hizo un análisis de impactos cualitativos.

En representación del Ministerio de Energía de Chile participó en la conferencia Gabriel Prudencio, Jefe de la División de Energía Sostenible. “La generación distribuida es fundamental para Chile y su red energética, ya que el país vive una contingencia donde enfrenta una grave sequía. En el Programa Casa Solar hemos realizado cuatro mil proyectos este año. Queremos duplicar esta cifra en 2022, y remover trabas a la generación distribuida. También Chile se ha comprometido a alcanzar la carbono neutralidad en 2050, y promover la eficiencia energética”, dijo Prudencio.

La región andina de Chile tiene muy poca nieve este año, la consecuencia de temperaturas más altas y del cambio climático. (Marcelo Hernandez/Getty Images)

Lograr este cambio podría requerir de cambios legales.

Rodrigo Moreno, académico del ISCI, dijo que, “Necesitamos un cambio de ley para la generación distribuida, con cambios a nivel de operación. Se necesita un cambio estructural para avanzar a largo plazo”.

El estudio concluye que el Sistema de Generación Distribuida sería capaz de enfrentar con más rapidez el escenario de sequía, y que así se democratizaría la entrega de energía eléctrica.

Se busca fomentar el conocimiento de esta tecnología entre los ciudadanos y expandir el acceso a través de opciones de financiamiento similares a los Bonos Solares, parecido al Sistema Solarshare de Canadá, y el Property Assessed Clean Energy (PACE) de Estados Unidos. Otra idea es crear Jardines Solares Comunitarios. De acuerdo al estudio, se podrían crear 96,257 empleos en la industria energética hacia el año 2040.

Al mismo tiempo, el país sigue luchando por informar a la ciudadanía.

“Todavía la mayoría de los chilenos no puede hacer la inversión inicial para instalar la tecnología fotovoltaica y además existe poca información sobre este sistema. Por eso, ACESOL quiere seguir informando a los ciudadanos y apoyar las acciones para que logremos estos objetivos”, dijo Rearte.

Cuando Zenger preguntó a Rearte si ACESOL está participando en el Proceso de creación de la Nueva Constitución de Chile, ella dijo que, “El derecho a la energía es tan importante como el derecho a vivienda, trabajo y telecomunicaciones. El uso de la energía debería ser considerado como uno de los derechos fundamentales”.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas