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Video: Las ruinas de un hotel en Harpers Ferry, símbolo de armonía racial, reciben una segunda oportunidad

Construido por un empresario afroamericano en 1888, el hotel hospedó alguna vez a Mark Twain y W. E. B. Du Bois. Dos inversionistas lo están reconstruyendo.

HARPERS FERRY, W.Va. — En un afloramiento pedregoso y abrupto, sobre el lugar donde convergen las agitadas aguas de los ríos Shenandoah y Potomac, el empresario afroamericano Thomas Lovett hizo un voto en 1888: “Aquí, donde tuvo lugar el martirio de John Brown, construiré mi hotel”.

Lovett se encontraba a menos de dos kilómetros de la armería federal en Harpers Ferry, donde el abolicionista John Brown y sus 21 seguidores, incluidos algunos esclavos fugitivos, fueron capturados en un tiroteo con las tropas federales en 1859. Ese enfrentamiento preparó el escenario para la guerra civil de Estados Unidos.

Lovett había vivido la sangrienta guerra civil y la violenta era de “Jim Crow” y no iba a darse por vencido. Abrió el Hotel Hill Top House en 1888, y lo operó hasta que la Gran Depresión lo obligó a venderlo en 1935. En esos años el establecimiento recibió a los presidentes estadounidenses Woodrow Wilson y Calvin Coolidge, y a iconos estadounidenses como el inventor Alexander Graham Bell, el escritor Mark Twain y a W.E.B. Du Bois, quien llegó a Harpers Ferry para fundar el Movimiento del Niágara por los derechos civiles.

La fortuna de Hill Top House se fue en picada con el colapso de la industria del carbón en Virginia Occidental. En 2008, el edificio fue clausurado porque era considerado una ruina peligrosa.

Dos filántropos de Washington DC, Fred y Karen Schaufeld, planean invertir 139 millones de dólares para reconstruirlo y restaurar el sueño de armonía racial y prosperidad compartida que el hotel representa. Karen es directora ejecutiva de SWaN & Legend Venture Partners en Leesburg, Virginia, y juntos son parte propietaria de los Washington Nationals y otros equipos deportivos profesionales.

Años de olvido han convertido al Hill Top Hotel en un edificio en ruinas, pero un matrimonio planea invertir 139 millones de dólares para reconstruirlo. Un empresario afroamericano construyó el hotel en 1888. (Zoey Zou/Zenger)
En su apogeo, el Hill Top Hotel fue un imán para políticos, artistas y escritores, y un refugio para los intelectuales afroamericanos. Hoy es una ruina que se desmorona. (Zoey Zou/Zenger)

“Esto era Virginia, un estado de propietarios de esclavos, pero cuando [Lovett] tenía 33 años, abrió este lugar”, dijo Fred Schaufeld. “Piénsalo. ¿Cómo pudo un hombre en ese entorno lograr reunir las habilidades y los recursos financieros, hacerse cargo del seguro, de la administración, de todo?”.

Los Schaufeld imaginan un complejo que sirva como sede de seminarios, conferencias de escritores y reuniones filantrópicas. El nuevo complejo contará con spa, piscina, jardín del chef, teatro, salas de conferencias y estacionamiento subterráneo.

El camino para reconstruir Hill Top House ha sido largo y difícil. Los funcionarios de Harpers Ferry, población que oficialmente eliminó el apóstrofe de su nombre, inicialmente se opusieron al plan, y presentaron una serie de objeciones en constante cambio. Se suponía que la construcción comenzaría en 2020, pero la pandemia de COVID-19 interrumpió el proceso. Otros obstáculos fueron una elección municipal en disputa que terminó en la Corte Suprema de Virginia Occidental. Después de 17 reuniones en Zoom y 42 horas de testimonio, el Ayuntamiento de Harpers Ferry aprobó una legislación en febrero que aprueba los cambios de uso de zona y las modificaciones en las calles que permitirían la demolición y reconstrucción del antiguo hotel.

La directora ejecutiva de la Oficina de Visitantes y Convenciones del Condado de Jefferson, Annette Gavin Bates, testificó que la presencia de Hill Top generaría 360 mil dólares en nuevos ingresos para el pueblo de Harpers Ferry, que tiene unos 300 residentes.

“Thomas Lovett construyó un gran edificio, pero fue improvisado con poco dinero”, dijo Christian Pechuekonis, un asesor financiero y hotelero que trabaja en el ayuntamiento de Harpers Ferry. “Les hemos dado el permiso para demoler el antiguo hotel, y esto debe ser aprobado por la apelación del Consejo de Zonificación. Y mi esposa está en ese panel”.

Pechuekonis fue el único miembro del ayuntamiento reelegido en junio. El exalcalde, que vive a 90 metros del hotel y que se opuso a su remodelación, así como otros tres miembros del consejo, optaron por no postularse. Pechuekonis dijo que se postuló para la reelección porque quería ver reconstruido el hotel Hill Top House.

La representación de un arquitecto muestra el rediseño propuesto y la reconstrucción del hotel Hill Top House para 2024. (Cortesía de SWaN Hill Top House Hotel, LLC)
Una representación artística muestra cómo se vería en 2024, desde el aire, la reconstrucción propuesta del hotel Hill Top House. (Cortesía de SWaN Hill Top House Hotel, LLC)
Thomas Lovett y miembros de su familia posan en Jefferson Rock en Harpers Ferry, Virginia Occidental, en una foto sin fecha. (Parque Histórico Nacional Harpers Ferry/Dominio público)

“Esta es una ciudad histórica con un enorme legado de historia negra”, dijo Pechuekonis. “Esta parte de la ciudad donde vivimos en su momento era históricamente de afrodescendientes, y Storer College … era un gran campus y santuario para libertos”.

“Thomas Lovett asistió al Colegio Storer en Harpers Ferry, que fue fundado en 1867, para enseñar a los afroamericanos recién liberados a leer, escribir y calcular matemáticas”, dijo Bernard Demczuk, historiador y profesor de la Universidad del Distrito de Columbia.

Durante un discurso en Storer en 1881, el abolicionista y escritor Frederick Douglass, que había escapado de la esclavitud, dijo que la derrota de John Brown fue “la victoria de su vida”.

Brown esperaba incitar una revuelta de esclavos en los estados del sur al apoderarse de la fuerza de las armas de un arsenal federal. Su asalto del 16 de octubre de 1859, en Harpers Ferry desató un incendio que condujo a la Guerra Civil, un sangriento conflicto que se llevó más de 3 millones de vidas en una nación de apenas 32 millones de habitantes.

Robert E. Lee, en ese tiempo coronel, comandó la operación para retomar el arsenal, lo que hizo con un grupo de marines estadounidenses y otras tropas. Brown fue arrestado y juzgado por insurrección. Stonewall Jackson y Jeb Stuart se encontraban entre los soldados que custodiaron a Brown después de su captura.

Siete miembros del bando de Brown murieron en el ataque, incluidos dos de sus hijos. Brown fue uno de los 18 heridos, y quedó tan lesionado que tuvo que ser llevado al tribunal en una cama de hospital. Entre los testigos de la ejecución de Brown se encontraban el poeta Walt Whitman y John Wilkes Booth, el actor que años después asesinaría al presidente Abraham Lincoln.

Ahora, una bandera estadounidense ondea por encima de donde los ríos Shenandoah y Potomac se encuentran en su viaje a través de las montañas de Virginia Occidental, una vista que Thomas Jefferson alguna vez llamó “estupenda”. A pocos pasos del asta de la bandera se encuentra el Hotel Hill Top House.

De pie frente al antiguo hotel, Karen Schaufeld habló sobre la historia y el significado de Harpers Ferry. “Esta es una confluencia no solo de ríos, sino de culturas, de la historia de Estados Unidos”, dijo. “Aquí estuvieron los nativos americanos, George Washington, quien trabajo como agrimensor en el área; Thomas Jefferson, quien miró esta vista y reconoció lo espectacular que era”.

“Miras el estado en que se encuentra este lugar ahora, y luego te das cuenta de que este era uno de los mejores lugares de la costa Este donde solían venir todos los personajes importantes”, dijo. “Uno de los grandes emprendedores afroamericanos, Thomas Lovett, construyó este lugar. Nació cinco años antes de la Guerra Civil”.

W. E. B. DuBois (sentado) fotografiado con otros líderes del Movimiento del Niágara, en Harpers Ferry, Virginia Occidental. (Servicio de Parques Nacionales/Dominio Público)
Christian Pechuekonis, fotografiado fuera del Colegio Storer, es miembro del Ayuntamiento de la Corporación de Harpers Ferry. Dijo que se postuló para la reelección porque “quiero ver reconstruido el Hotel Hill Top House”. (Lynn Pechuekonis/Cortesía de Christian Pechuekonis)

Karen Shaufeld dijo que durante una reunión del Movimiento del Niágara en el hotel, los huéspedes se quitaron los zapatos y los calcetines y visitaron la estación de bomberos donde John Brown dirigió su asalto. “Este es un terreno sagrado”, dijo.

“El legado de Thomas Lovett y lo que construyó y logró como hombre afrodescendiente a finales del siglo XIX es demasiado importante como para quedarse vacío y resquebrajarse en la cima de la colina”, dijo Cathy Baldau, directora ejecutiva de La Asociación de Parques de Harpers Ferry y coautora de un capítulo de una antología titulada “Espíritus valientes: Los Lovetts de Harpers Ferry” (“Brave Spirits: The Lovetts of Harpers Ferry”).

“Lovett construyó y reconstruyó su hotel dos veces antes de que cualquiera de los que vivimos o visitamos Harpers Ferry pisáramos esta tierra”, dijo.

El hotel fue un icono de Harpers Ferry. Recibió a artistas, escritores, poetas, presidentes, líderes de derechos civiles y a todos aquellos a quienes no se les permitió hospedarse en otros hoteles. Algunos vinieron a recordar a John Brown. Otros vinieron a olvidar a Jim Crow.

“La historia de Lovett debe contarse, pero también debe contarse con precisión”, dijo Baldau. “Para mí, no se trata de los metros cuadrados o la cantidad de camas o las calles que aparecen en los mapas antiguos. Se trata de la verdad de nuestro pasado y de cómo la preservamos para las generaciones futuras. Hay lecciones que aprender en esta saga. No podemos perder eso de vista”.

Contenido audiovisual producido y editado por Claire Swift, John Diaz y Zoey Zou. Director de fotografía: Tim Murray

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone