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¿Adiós, ‘Pac Man’? Victoria de Ugas sobre Pacquiao puede llevar a este al retiro del cuadrilátero

La derecha de Ugas contrarrestó las tácticas de Pacquiao, arremetiendo al legendario campeón con varios golpes, y permitiendo al cubano obtener la victoria.

Manny Pacquiao hizo prácticamente de todo, excepto llamar a Yordenis Ugas un “campeón de mentira”.

Pacquiao mencionó que consideraba “algo vergonzoso” el hecho de que Ugas, quién es el actual poseedor del título del peso welter, “haya obtenido mi cinturón sin haber peleado contra mí.” Esto después de que el boxeador filipino haya perdido su título al no haber podido defender su corona contra Keith Thurman, quien tumbo a “Pac Man” con un nocaut y ganó por decisión unánime el título de peso welter en julio de 2019.

El sábado pasado Pacquiao tuvo que tragarse sus palabras, al recibir feroz golpe tras golpe por parte de Ugas, cuyos derechazos al cuerpo magullaron al boxeador filipino, por lo que no es de sorprender la decisión unánime de los jueces de otorgar la victoria al boxeador cubano en la Arena T-Mobile de Las Vegas, ante los gritos desaforados de una multitud de 17,500 personas predominantemente a favor de Pacquiao.

El campeón de la WBA Yordenis Ugas (centro) mejoró su récord a 12-1 (5 nocauts) en la categoría welter, bajo tutelaje de Ismael Salas (izquierda), para convertirse en el primer campeón cubano en la división desde el legendario José “Mantequilla” Nápoles en abril de 1969. (Sean Michael Ham/TGB Promotions)

Ugas, quien mide 175 cm, dominó el combate contra Pacquiao, quien mide 167, gracias a la ventaja que le daba su alcance de 177 cm en comparación de los 170 cm del filipino. El dominio de Ugas se vio reflejado en el total de golpes dados (151 contra 130), los golpes de poder (101 contra 88) y los directos (50 contra 42).

Durante el octavo asalto, Ugas, (27-4, 12 nocauts) castigó los errores en la defensa de Pacquiao con su atronadora derecha. Aumentó lenta mas constantemente la fuerza y puntería tras sus puños para el décimo, y le dio duro en el doceavo asalto que dominó de inicio a fin, lastimando a Pacquiao en varias ocasiones, en especial, con un corte sobre su ojo izquierdo.

“Mi entrenador, Ismael Salas, y yo teníamos un plan,” dijo Ugas, un contragolpeador con grandiosa puntería, a pesar de sus 35 años. “El jab doble iba a encabezar mi combinación. Esa fue la sugerencia de mi entrenador y yo siempre trato de escucharlo. Lo íbamos a mantener en constante movimiento, desbalancearlo con los jabs y, afortunadamente, todo salió acorde al plan.”

Los marcadores mostraban 115-113 y 116-112 (dos veces) a favor de Ugas, medallista olímpico cubano que ganó bronce en Beijing 2008, quién justificó su nombramiento a “Super Campeón” de la WBA y su rechazo a la petición de Pacquiao en julio, cuando pedía ser reinstaurado como campeón.

“Se los dije, soy el campeón de la WBA y lo demostré hoy en la noche. Mucha gente dice que los cubanos no podemos ganar las peleas grandes,” dijo Ugas, quien obtuvo el título “vacante” tras una victoria dividida contra Abel Ramos en septiembre, para volverse el primer cubano de 69 kilos en ganar un título desde que José “Mantequilla” Nápoles derrotó a Curtis Coke en abril de 1969.

“Estoy muy emocionado y orgulloso de que obtuve esta victoria para Cuba y pude enseñar a todo el mundo cómo los cubanos nos echamos a los combates, pero, sobre todo, quiero agradecer a Manny Pacquiao por compartir el cuadrilátero conmigo [esta noche]. Él es una leyenda. Uno de los mejores boxeadores que ha habido. Siempre tendrá todo mi respeto, no solo como boxeador, sino también por su forma de ser fuera del cuadrilátero. Admiro que pelea por su nación, tal y como yo lo hago. Quiero una Cuba libre.”

El 10 de agosto, Ugas fue anunciado como el remplazo del campeón zurdo de la IBF/WBC, Errol Spence (27-0, 21 nocauts) para pelear contra Pacquiao, debido a un desprendimiento de retina en el ojo derecho de Spence que necesitó de intervención quirúrgica el 11 de agosto.

El campeón de peso welter de la WBA, Yordenis Ugas (derecha) dijo que “mi derecha tenía una oportunidad” que siguió funcionado contra el campeón de ocho divisiones Manny Pacquiao, “por lo que seguí utilizándola,” durante la pelea del sábado por la noche, lo que le obtuvo la victoria unánime. (Sean Michael Ham/TGB Promotions)

Ugas considera los once días que tuvo de preparación como una ventaja, puesto que ha ganado tres combates con poca antelación, lo cual incluye al actual campeón interino Jamal James (agosto 2016) y el desafiante al título Thomas Dulorme (agosto 2017).

“Todo el mundo decía que él [Pacquiao] era el [verdadero] campeón, pero ahora todo mundo sabe quién es el verdadero campeón,” dijo Ugas. “Ahora el plan es unificar el título del peso welter. Errol Spence es el siguiente en la lista. Rezo para que tenga una pronta recuperación.”

El combate que marcó la carrera de Ugas también pudo haber marcado el fin de la carrera de Pacquiao, la leyenda filipina guida por el siete veces entrenador del año Freddie Roach. Pacquiao tiene un récord de 8-3, con un nocaut desde diciembre de 2012, cuando la derecha de Juan Manuel Marquez lo tumbó tanto en el tercero como en el último asalto de un combate a seis rondas en el peso welter.

En su pelea con Ugas, Pacquiao dijo haber peleado no solo contra él, sino también contra fuertes calambres en sus piernas y contra el tiempo mismo (cumplirá los 43 años el próximo 17 de diciembre).

“Felicidades a Ugas y a su equipo,” dijo Pacquiao, quien debutó profesionalmente en enero de 1995, como un adolescente de 16 años y 48 kilos, y ha pasado a la historia del box como el único campeón en ocho divisiones con doce cinturones.

“Quiero agradecer a todos mis fans y a los medios por darnos su apoyo. Es por eso que pudimos ganar la fama que tenemos hoy en día, y cumplimos nuestros sueños dentro y fuera del cuadrilátero. Es posible que no vuelvan a ver a Manny Pacquiao en el cuadrilátero de nuevo. No lo sé con seguridad. Déjenme descansar, relajarme un poco y podré tomar la decisión sobre si continuaré peleando o no.”

Fuera del cuadrilátero, Pacquiao ha tenido una larga historia de activismo político en su país natal, incluso al ser electo senador por seis años en 2016. Y, tras su derrota el sábado por la noche, dio a entender que si bien su carrera de box puede haber terminado, no se puede decir lo mismo de su carrera política.

“Lamento haber perdido, pero di mi mejor esfuerzo. El próximo mes haré mi declaración oficial [sobre si será candidato para ser presidente de Filipinas],” dijo Pacquiao, al hacer referencia a las elecciones de su país que serán en mayo de 2022.

“Sé que lo que estoy encarando es un problema más grande y difícil que el boxeo profesional, pero quiero ayudar a mi gente. Soy un luchador dentro y fuera del cuadrilátero. Añoro el regresar a Filipinas y poder ayudar a mi gente durante esta pandemia.”

Para Ugas, esta victoria mejoró su récord a 12-1 (con 5 nocauts) bajo el tutelaje de Salas en el peso welter, lo cual incluye un 3-0 contra oponentes invictos. El único contratiempo en su récord fue una decisión dividida contra el entonces campeón del WBC, Shawn Porter, en marzo de 2019.

La fuerza, tamaño y alcance del cubano hicieron que el combate fuera uno de atricción para Pacquiao. “Sabía que tenía una oportunidad si usaba mi mano derecha,” dijo Ugas. “Al ver que funcionaba, lo seguí haciendo hasta el final.”

Pacquiao trató, durante las primeras cuatro rondas, de dictar un ritmo furioso, mas ineficaz. Más adelante, trató de mantener su distancia y atacar en los momentos clave con combinaciones de golpes durante el séptimo asalto, pero de igual manera resultó ser ineficaz ante la defensa de Ugas. Sus puños fueron fácilmente bloqueados por la cerrada defensa de Ugas, a la que Salas se refiere como “defensa de caparazón,” en la cual desvía los golpes al usar una combinación de sus brazos largos y codos.

Ugas combinó derechazos consecutivos con golpes directos y bien colocados al cuerpo de su oponente durante los asaltos de mitad del combate, a pesar de haber recibido a principio del combate advertencias por parte del réferi Russel Mora por golpes bajos.

El campeón de la WBA, Yordenis Ugas (derecha) lanzó golpes bien colocados en el cuerpo de su rival, lo que le obtuvo la victoria unánime sobre Manny Pacquiao. (Sean Michael Ham/TGB Promotions)

Manny Pacquiao es un luchador explosivo que siempre está en movimiento. Pero Manny Pacquiao no es Superman,” dijo Salas a Zenger previo al combate. “Pacquiao ha estado aumentado peso y edad, algo que planeábamos mostrar a todo el mundo.”

Ugas lleva un récord de 4-0 desde su combate con Porter, con una de sus victorias por nocaut, una por decisión unánime contra el anterior campeón invicto, Omar Figueroa júnior (en julio 2019) y, en 2020, al tumbar a Mike Dallas en el sétimo asalto.

Con este combate, Ugas también mejora su récord contra luchadores zurdos desde que empezó como profesional a 6-1 (con 2 nocauts), lo cual incluye 4-0 (con 2 nocauts) contra boxeadores zurdos desde que está bajo el tutelaje de Salas, con victorias contra Bryant Perrella (septiembre de 2016) en un cuarto asalto y, en 2018, al lograr un nocaut técnico contra Ray Robinson en el séptimo asalto (en febrero) y una decisión unánime contra Cesar Miguel Barrionuevo (en septiembre).

Ugas también tiene victorias amateurs contra boxeadores zurdos y antiguos campeones, tales como Terence Crawford, Khabib Allakverdiev y Julius Indongo.

“Yordenis tiene una técnica especial contra boxeadores zurdos,” dijo Salas. “Si revisan su historial, verán que siempre triunfa contra ellos”

Traducción de Mario Alberto Vázquez; editado por Mario Alberto Vázquez y Melanie Slone