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Se anticipa que abunde la manipulación de distritos electorales con datos del Censo de 2020

El nuevo mapa electoral trazado para dar cuenta de los cambios de población afectará la política local y nacional durante la próxima década.

Los nuevos datos del Censo de 2020 han sentado las bases para las riñas altamente politizadas en Estados Unidos, que influirán en los desarrollos políticos durante una década.

Ya se encuentra en marcha la redistribución de los límites de los distritos electorales para reflejar los cambios en las poblaciones estatales revelados por los datos del censo nacional publicados la semana pasada por la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Aproximadamente la mitad de los 50 estados establecerán nuevos límites distritales para finales de este año, y algunos incluso terminarán los mapas para el próximo mes. El resto seguirá su ejemplo a principios de 2022.

Este nuevo dibujo de los límites distritales ha generado preocupaciones sobre el llamado gerrymandering”, la práctica partidista de trazar límites distorsionados para maximizar de manera artificial su representación electoral a partir de un voto determinado.

Formatos del Censo de Estados Unidos. (Justin Sullivan/Getty Images)

“Esperamos un ‘festival de manipulación’ por gerrymandering este año y, a menos que la gente se oponga, podría ser el peor ciclo que hayamos visto”, dijo a Zenger Corey Goldstone, gerente senior de comunicaciones de Campaign Legal Center, una organización apartidista que promulga “el progreso de la democracia por vía legal”. “Las personas que viven en estados en los que un partido controla las cámaras estatales corren un alto riesgo de caer en manipulación distrital. Los políticos de esos estados intentarán maximizar la ventaja partidista para aferrarse al poder, independientemente de la voluntad del pueblo”.

Los estados programados para ganar un curul adicional en la Cámara después de la redistribución forzada por los nuevos datos del censo son Montana, Oregón, Colorado, Carolina del Norte y Florida. Texas, mientras tanto, tendrá dos escaños más en la Cámara. Por otro lado, Michigan, Ohio, Pensilvania, Nueva York, California, Illinois y Virginia Occidental pierden un escaño.

Si bien los estados cuentan con una variedad de métodos para crear nuevos mapas, la mitad de ellos deja la responsabilidad a sus legislaturas, con la mayoría sujeta a la aprobación del gobernador. Esto significa que el potencial de manipulación de distritos es mayor en aquellos estados donde un partido controla todas las ramas del gobierno, según Kathay Feng, directora nacional de redistribución de distritos de Common Cause, una organización de vigilancia con sede en Washington, DC.

Los republicanos tienen el poder en 20 estados donde los legisladores tienen el control sobre el proceso de elaboración de mapas, mientras que los demócratas supervisan el proceso en solo diez estados. Los cuatro estados restantes donde los legisladores controlan la elaboración de mapas actualmente tienen gobiernos divididos.

“Los estados donde existe un control tripartito por parte de un partido siempre generan preocupaciones porque significa que la legislatura de estos estados puede manipular los mapas, potencialmente obtener el apoyo del gobernador del mismo partido y trazar líneas que diezman injustamente al partido minoritario”, dijo Feng.

Los dos partidos principales también tienen su propia infraestructura para ayudar con el proceso.

El Fideicomiso Nacional Republicano de Redistribución de Distritos, organismo cartográfico del partido, ayudará a las legislaturas republicanas a trazar sus nuevos mapas y defenderlos contra impugnaciones de la corte, mientras que el Comité Nacional Demócrata de Redistribución de Distritos, fundado por el Exfiscal General, Eric Holder, ayudará a los demócratas.

Pero es el Partido Republicano el que podría sacar más provecho esta vez, dijo David Daley, miembro principal de FairVote y autor de dos libros sobre el “gerrymandering” y la reforma electoral.

“Los republicanos tienen más oportunidades en este mapa actual para obtener escaños que los demócratas”, dijo Daley a Zenger. “En el lado republicano, verás mucha energía concentrada en Florida, Carolina del Norte, Georgia y Texas. Probablemente haya al menos 10 o 12 escaños que los republicanos podrían obtener solo mediante la reconfiguración de los distritos”.

Mientras tanto, los demócratas buscarán ventajas en Nueva York e Illinois.

El gobernador de Illinois, J.B. Prtizker (demócrata) en una conferencia de prensa en Chicago el 4 de agosto. (Scott Olson/Getty Images)

“Esos son los dos estados donde probablemente podrían obtener más ganancias con su propio rediseño del mapa”, dijo Daley. “Y luego, el otro estado sería Maryland, donde podrían intentar un movimiento difícil y convertir el mapa 7-1 en un mapa 8-0”.

Trece estados determinan su redistribución de distritos en el Congreso a través de comisiones independientes o bipartidistas, y algunos otros cuentan con organismos independientes que proponen planes de redistribución de distritos mientras la legislatura estatal se reserva el papel de aprobarlos.

Pero estas precauciones no siempre han tenido éxito, dijo Feng.

“Nueva York tiene a nivel estatal una comisión asesora de redistribución de distritos, y en el pasado también Nueva York tuvo sus mapas en última instancia impugnados en las cortes”, dijo. “El reto más grande o más interesante en este caso es que la comisión asesora ha tenido un historial de que la legislatura interviene y traza las líneas que querían desde un principio”.

Podrían surgir problemas en Ohio también, un estado “púrpura” o pendular, donde el Partido Republicano actualmente controla la legislatura y la oficina del gobernador. El estado votó para establecer una comisión independiente de redistribución de distritos en 2015, pero han surgido algunas “señales perturbadoras”, dijo Feng.

“Tuvieron una sola audiencia. Esa audiencia duró nueve minutos, lo cual no presagia nada bueno para la transparencia y la inclusión pública. Y apenas ahora empiezan a hablar sobre lo que planean hacer, y nuestra preocupación es que será solo para mantener las apariencias mientras los operativos partidistas manipulan a puerta cerrada las líneas de la manera en que realmente quieren hacerlo”.

Luchar contra el “gerrymandering” también puede ser un reto luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos decidiera en 2019 que las disputas referentes a la manipulación partidista de distribución de distritos no podían resolverse en los tribunales federales. El fallo solo deja algunos caminos abiertos para impugnar nuevos mapas.

“Sin la amenaza de la Corte Suprema, los legisladores realmente van a tener luz verde para seguir adelante y trazar algunas líneas en forma irrestricta”, dijo Daley de FairVote. “Pero los tribunales estatales permanecen abiertos y han sido un camino ganador para los votantes que han desafiado los mapas”.

Las demandas de la práctica de “gerrymandering” en las cortes supremas estatales han tenido cierto éxito, como las órdenes para que se trazaran nuevos mapas en Pensilvania en 2018, y en Carolina del Norte en 2019, después de que se dictaminó que las legislaturas estatales habían trazado límites para maximizar el poder del partido gobernante.

No obstante, persiste la preocupación de que las cortes estatales no siempre sirvan como controles efectivos. En Florida, por ejemplo, el gobernador republicano Ron DeSantis ha hecho muchos nombramientos para la corte suprema del estado desde que asumió el cargo en 2019, lo que generó preocupación para algunos observadores.

“Florida ha tenido una larga historia de titulares que manipulan líneas”, dijo Feng.

Ron DeSantis, gobernador de Florida, habla frente al líder de la minoría republicana Kevin McCarthy (republicano por California) durante una conferencia de prensa en Hialeah, Florida, el 5 de agosto. (Joe Raedle/Getty Images)

En última instancia, agregó Daley, son los votantes los que pierden cuando se trata de la manipulación.

“A menudo hablamos de esto en términos de una ventaja partidista, pero son los votantes los que siguen siendo ignorados en estos mapas”, dijo Daley.

“Si los demócratas trazan un mapa de 8-0 en Maryland, todos los republicanos en el estado efectivamente no tienen voz, y si los republicanos hacen lo mismo …y dibujan mapas no representativos en los estados donde pueden hacerlo, eso también inclina nuestra política de maneras peligrosas”.

Dado que los límites electorales quedarán establecidos en piedra hasta después del próximo censo de Estados Unidos en 2030, tienen mucho que perder las comunidades que están divididas entre diferentes distritos electorales para que un partido tenga más posibilidades de ganar, dijo Goldstone. La habilidad de una comunidad para presionar a sus representantes dicta su capacidad para garantizar que los servicios fundamentales, como escuelas, hospitales y departamentos de bomberos, estén disponibles y reciban fondos, señaló.

“Los distritos electorales que se tracen este año definirán nuestras vidas y nuestras comunidades durante la próxima década”, dijo Goldstone de Campaign, pidiendo a los legisladores que rompan con esta práctica. “Las comunidades deben esperar transparencia y responsabilidad del proceso de elaboración del mapa”.

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone