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VIDEO: Policías rescatan a una zarigüeya silvestre enredada en cables de líneas telefónicas

El animal fue liberado y devuelto a su hábitat natural en Colombia. 

Un policía colombiano rescató a una zarigüeya que se enredó entre los cables de líneas telefónicas, en la cima de un poste, en Nariño, Colombia.

El policía dijo que la zarigüeya quedó atrapada en los rollos de cables telefónicos. Después de trepar al poste y de liberar al marsupial (mamífero con bolsa), el policía lo revisó para buscar heridas y luego lo liberó en la naturaleza.

En el video, se observa a un policía con guantes que mueve los cables para intentar alcanzar al animal en el enredo en la parte alta de un poste. Luego, el policía extiende una mano, toma la cola de la zarigüeya y la jala para liberarla, mientras un colega empuja al animal con un palo.

Eventualmente la zarigüeya se desprende de los cables y cuelga hacia abajo.

El policía, todavía con el animal sujetado de la cola, lo balancea para bajarlo con seguridad.

La Policía Nacional de Colombia declaró en sus redes sociales: “…Este mamífero fue valorado y después de estar fuera de peligro, fue devuelto a su hábitat natural”.

Se informó que el animal fue puesto en una caja para trasladarlo a un lugar donde se sabe que se localizan otras zarigüeyas.

La zarigüeya obtiene una nueva oportunidad de vida en su hábitat natural, en Nariño, Colombia. (@Policianacionaldeloscolombianos/Zenger News) 

En otra operación de rescate en Australia, en 2019, “una zarigüeya encontrada con la cabeza atascada en un frasco de vidrio, en Blaxland, fue liberada en el mismo árbol de donde la rescataron”, informó en aquel momento la organización sin fines de lucro WIRES.

Endémicas de América, las zarigüeyas son marsupiales del orden Didelphimorphia, el orden más grande de marsupiales en el hemisferio occidental.

Las zarigüeyas son nativas de América del Sur. La única especie que se encuentra en Estados Unidos y Canadá es la zarigüeya de Virginia.

Comúnmente conocidas como zarigüeyas u oposums en América del Norte, a menudo se confunden con el marsupial de Australasia que habita en los árboles, del suborden Phalangeriformes, llamado pósum, debido a que este se asemeja mucho los didelfimorfos.

Las zarigüeyas adultas que se encuentran en la naturaleza “pesan entre 2 y 6 kilogramos y suelen medir entre 73 y 101 centímetros de largo. El peso de la zarigüeya varía según la temporada y, por lo general, son más pesadas durante el otoño”, según la Asociación de Agencias de Pesca y Vida Silvestre del estado de Nueva York. “Los machos adultos son generalmente más grandes que las hembras y, a la misma edad, pueden ser dos veces más grandes. El pelaje es áspero, erizado y generalmente de color blanco grisáceo, con los cuartos delanteros y traseros más oscuros; sin embargo, existe una amplia gama de variaciones de color. La cola enroscable y escamosa de la zarigüeya es prensil (se sujeta) y la emplean para ayudarse a trepar.

“Las patas traseras de la zarigüeya son similares a la forma de las manos humanas; con un pulgar opuesto en cada pata. Las zarigüeyas pueden bufar o gruñir, y fingir estar muertas cuando se sienten amenazadas”.

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone