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Sequías obligarán al Oeste de Estados Unidos a reflexionar sobre el uso del agua, dicen expertos

El aumento del calor y el ambiente seco han reducido el agua disponible para la agricultura y para las antes abundantes poblaciones de salmón.

OLYMPIA, Wash. — Un verano caluroso récord ha dejado al descubierto una nueva realidad cruda para muchos estados de la costa oeste de Estados Unidos: en medio del aumento de las temperaturas y del recrudecimiento de las sequías, muchos estados deberán repensar sistemáticamente la manera en que administran los limitados suministros de agua.

“Uno de los problemas con el aumento de las temperaturas es cómo afectará la gestión del agua”, dijo el climatólogo oficial del estado de Washington, Nicholas Bond. “Simplemente desde un punto de vista agrícola, generalmente cuando hace más calor, la demanda de agua de los cultivos aumenta. A temperaturas más altas, los cultivos necesitan más para poder desarrollarse”.

Bond dijo a Zenger que el aumento de las temperaturas estaba afectando los niveles de suministro de agua durante todo el año, al derretir la capa de nieve de las montañas del estado más temprano de lo que anteriormente ocurría.

Peces muertos en la cuenca seca del lago Little Washoe, el 15 de julio, en Washoe City, Nevada. Según el Departamento de Vida Silvestre de Nevada, el lago se secó debido a una sequía prolongada. (David Calvert/Getty Images)

“Puede que haya la misma cantidad de precipitación [en un año determinado], pero la mayor parte cae en forma de lluvia en lugar de nieve”, dijo. “El agua que normalmente se acumula en las partes altas simplemente se derrite y fluye hacia abajo con cada vez más antelación. Eso significa que no tenemos tanta agua en ese banco de nieve para pasar la estación seca”.

“Es una mala tendencia porque es prácticamente seguro que continuará”.

Las olas récord de calor han exacerbado la escasez de agua existente en otros estados de la costa oeste, como California, que ha sufrido un empeoramiento de las sequías durante años. Nueve estados del oeste ahora se encuentran completamente en condiciones de sequía, y gran parte de California está catalogada como “en sequía extrema” o “en sequía excepcional”, según el Monitor de Sequía de Estados Unidos.

El informe para junio de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica también señala que se han batido “récords de todos los tiempos de temperaturas altas”, así como de precipitaciones por debajo del promedio, lo que presenta posibilidades desalentadoras a corto y largo plazo.

“Nuestro clima se ha vuelto tanto más seco como más cálido durante las últimas décadas. Washington ha estado recibiendo solo alrededor de dos tercios de la [precipitación de verano] que debería recibir”, dijo Bond, al agregar que otros estados tuvieron descensos mucho más preocupantes.

Las condiciones secas y calurosas en el Oeste ya están teniendo un impacto de gran alcance en la agricultura, así como en la lucrativa industria del salmón.

Un turista muestra un termómetro en Badwater Basin en el parque nacional Death Valley, California, el 11 de julio. (David Becker/Getty Images)

“La temperatura del agua dulce tiene un efecto latente en la productividad y supervivencia de las especies endémicas de peces”, dijo a Zenger Kirt Hughes, gerente de pesca del Departamento de Pesca y Vida Silvestre del Estado de Washington. Dijo que el salmón no gusta del creciente calor.

“El aire más caliente significa niveles más bajos de agua. Los niveles más bajos significan una temperatura superficial más cálida. Las superficies más cálidas significan que los peces de agua dulce como el salmón sockeye y la trucha arcoiris necesitan viajar más al norte hacia aguas más frías para encontrar suficiente zooplancton. Incluso un pequeño cambio afecta en gran medida la productividad y las ganancias”, dijo Hughes.

Es un problema que también ha afectado a California, donde el calentamiento del río Klamath ha destruido la población de salmón chinook normalmente abundante en ese estado, lo cual eleva el precio de manera exponencial y pone en peligro una industria pesquera rentable.

“Los salmones jóvenes tienen una tasa de supervivencia más baja en aguas más cálidas, donde hay más casos de bacterias y virus, y mayor estrés en los padres que puede impedir el apareamiento”, dijo Hughes.

“Los salmones adultos no pueden regresar a sus camas de desove ni a sus criaderos”, dijo Bond.

Dos cadáveres de salmones jóvenes en un balde después de ser sacados del río Klamath en Weitchpec, California, el 9 de junio. El Departamento de Pesca Tribal de Yurok ha estado monitoreando una matanza de peces jóvenes provocada por un brote de bacterias causado por la sequía. (Justin Sullivan/Getty Images)

Con menos agua para todos, las industrias dependientes de esta que normalmente tendrían un suministro abundante tendrán que competir más por el agua conforme pase el tiempo, según Bond.

“Estás tratando de tener las mejores condiciones para los peces y al mismo tiempo maximizar la energía hidroeléctrica y también la asignación para los distritos de riego y la agricultura”, dijo. “Hay tensión y partes interesadas con diferentes prioridades, pero con la misma necesidad”.

Bond apuntó como causa principal al cambio climático impulsado por emisiones de dióxido de carbono.

“Realmente necesitamos ponernos serios como planeta, reducir la combustión de combustibles fósiles y reducir las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera. E incluso si nos detuviéramos mañana, todavía habría un calentamiento continuo en el sistema debido a lo que ya está allí. Especialmente el CO2 tiene una vida útil muy larga en la atmósfera”.

Eso significa que muchos estados del Oeste pueden verse obligados, pase lo que pase, a repensar el uso del agua, un proceso que probablemente sea doloroso y moleste a muchos inversionistas.

Hughes dijo que el enfoque tendrá que incluir leyes específicas, en lugar de edictos regionales, para proteger las poblaciones de peces en declive, así como otras especies silvestres y los ecosistemas más amplios que estas crean.

“Desde la perspectiva de la gestión pesquera, adoptamos un enfoque específico de las circunstancias y del sitio. Es posible que la regulación general no brinde protección”, dijo.

Para Bond, sin embargo, está claro que al menos el uso de agua tendrá que disminuir. Al final, dijo, la prioridad debería ser encontrar formas pragmáticas de facilitar eso, con el reconocimiento al mismo tiempo de que todas las industrias competidoras tienen usos legítimos del agua.

“Si alguien tiene derechos de antigüedad sobre el agua, y [es alfalfa] todo lo que está cultivando… a medida que aumenta la demanda de agua, una solución podría ser vender esos derechos a un productor de cultivos de mayor valor. Hacer frente a estos problemas consiste en tratar de averiguar los mejores usos del agua”, dijo.

“No es posible tener una sola solución para todos”.

Traducción de Yerem Mújica; editado por Yerem Mújica y Melanie Slone