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A tres meses de desplome en el Metro de la Ciudad de México, víctimas buscan respuestas

El recuento de los daños es grande, mientras aún no hay responsables, y el peritaje del accidente sigue.

CIUDAD DE MÉXICO, México — El 3 de mayo, a las 10:22 p.m., se escuchó un ruido estruendoso. Se había desplomado el tramo de un puente donde pasaba el Metro, entre las estaciones de Tezonco y Olivos, en la línea 12.

Tres meses después, el Gobierno de la Ciudad de México enfrenta un panorama complicado. Se le pide esclarecer la situación y brindar credibilidad hacia la ciudadanía. El 6 de junio, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido en turno, perdió varias alcaldías de la ciudad.

Mientras tanto, las víctimas de la tragedia no han superado el dolor.

A unas calles del accidente se encontraba el domicilio de Jesús Baños García, de 27 años. Esa mañana, Baños García dejó a su hija de siete años con su esposa, después de pasar el fin de semana con ella. Después, fue a trabajar a una fábrica de plásticos, como ayudante general. Esa mañana se despidió de su hija y de su esposa, sin saber que sería la última vez que lo haría.

“En ese tiempo no vivía en casa con nosotras, sino con sus papás”, dijo Guadalupe Rodríguez Reynoso, esposa de Jesús.

Cuando Rodríguez Reynoso, quien había escuchado el ruido de la caída, se enteró de que se había desplomado el tramo de un puente donde pasaba el Metro, el que su marido usaba, su pesadilla empezó.

“Me piden si me puedo acercar al lugar del incidente y si podía encontrar o ver algo, obtener información. Al llegar, me encuentro con mucha gente, muchas patrullas, mucho ruido”, dijo Rodríguez Reynoso, quien después recibió otra llamada de su cuñado, quien dijo que Jesús viajaba en uno de los vagones y se encontraba herido, pero desconocían donde había sido trasladado para ser atendido.

El mal registro de su nombre en las listas de pacientes complicó la labor, pero finalmente, después de buscar en varios hospitales, encontraron a Baños García en el hospital Balbuena. El panorama no era favorable para él.

“Nos dicen [los doctores] que estaba muy delicado de salud y que le daban muy poca probabilidad de vida. Eso pasó a las 11 o 12 de la noche. A las 2 de la mañana, a él le da un paro cardiorrespiratorio y fallece”, dijo su esposa.

Baños García se encuentra en la lista de los 26 muertos y más de 100 heridos que dejó el accidente registrado dentro de las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM), la principal red de transporte en la Ciudad de México. Diario, 4.6 millones de pasajeros lo usan.

Jesús Baños García, de 27 años, con su esposa, Guadalupe Rodríguez Reynoso. Baños García falleció en el desplome del Metro el 3 de mayo. (Cortesía Guadalupe Rodríguez Reynoso)

Peritaje aún sin conocer

La también llamada ‘Línea dorada’ fue inaugurada el 30 de octubre de 2012, bajo la gestión del entonces Jefe de Gobierno y actual secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. Tras el accidente, el actual gobierno, encabezado por Claudia Sheinbaum, escogió a la empresa noruega DNV GL, especializada en navegación, para realizar peritaje, a un costo mayor a 26.2 millones de pesos (1.3 millones de dólares).

En su primer reporte preliminar, publicado a mediados de junio, se destacaron al menos cinco deficiencias en la falla estructural de la construcción de la línea. Destacaron soldaduras no concluidas o mal ejecutadas, diferentes tipos de concreto en la tableta, falta de fusión en la unión perno–trabe, proceso deficiente de soldadura de los pernos Nelson, así como falta de pernos Nelson en las trabes que forman parte del tramo del puente.

En el documento de 64 páginas, se menciona que vías, rieles, gabinetes y motores de interruptores operaban en condiciones normales al momento del accidente. Se muestran imágenes previas al desplome de la trabe donde se destaca que ya existía una deformación previa.

Dentro del peritaje preliminar también se menciona que se seguirán líneas de investigación enfocadas a determinar si el diseño era el adecuado para el funcionamiento. También se indagará si los materiales empleados en la construcción y la ejecución cumplían con lo que el diseño demandaba. De acuerdo con la secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México, Myriam Urzúa, se espera que entre agosto y septiembre se entreguen los siguientes dos dictámenes de la empresa noruega.

La Línea 12 del Metro fue inaugurada en octubre de 2012, por el hoy canciller Marcelo Ebrard. (Sandra Itzel López Zepeda/Protección Civil)

Tragedia prevista 

Personal de Protección Civil de la alcaldía Tláhuac advirtió a autoridades un mes antes del accidente sobre nuevos desprendimientos de concreto en la trabe que colapsó. Vecinos de la zona también habían hecho denuncias en varias ocasiones.

“Tengo un oficio del 5 de mayo, dos días después del evento, donde ya habíamos visto, con un mes anterior, desprendimiento de concreto de la trabe, ubicado en el tramo avenida Tláhuac, en la sexta columna de la estación Nopalera [una estación antes de la accidentada], salida lado norte y del tramo dirección sur Salvador Díaz Mirón, ya que la estructura genera un riesgo para la vialidad”, dijo Sandra Itzel López Zepeda, Jefa de Unidad Departamental de Sistemas de Detección, Monitoreo y Pronóstico de la alcaldía.

López Zepeda dijo que posterior el desplome del tramo de vialidad, se han detectado otras áreas de afectación dentro de la misma línea del metro.

“En otro reporte del 3 de junio, justamente observamos desprendimiento de plafón lateral lado sur de la vía en la columna ZDT-19 de la Línea 12, ubicada en la avenida Tláhuac, esquina con Magdaleno Ita, colonia Zapotitlán, así como la columna marcada con ZPT-22 en la avenida Tláhuac esquina cerrada de Huerta, donde se ve una trabe desfasada de la base de la columna. A través del viento se escuchaba ruido que indica que la columna no estaba estable, lo que causó preocupación en la población. Hay evidencia fotográfica de 20 centímetros de desprendimiento de esos plafones”, dijo.

A tres meses de la tragedia en el Metro, la operación continúa de manera normal en la mayoría de las líneas del STCM. (Julio Guzmán/Zenger)

El precio de una vida humana

Mientras continúan las indagaciones, la comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de la Ciudad de México (CEAVI) ha informado que las víctimas del colapso serán indemnizadas por un millón 920 mil pesos (96 mil dólares), de los cuales se desprenden 870 mil pesos de la póliza por parte del Sistema de Transporte Colectivo, un millón que entrega la CEAVI y 50 mil pesos entregados por medidas alimenticias.

La familia de Baños García ha recibido ayuda psicológica, información sobre la Afore de su esposo [cuenta de jubilación], así como becas de manutención y de estudios para su hija. Sin embargo, dice que la vida de un ser querido no tiene precio. A la viuda le preocupa mucho que su hija haya perdido a su padre, con quien tenía un vínculo muy fuerte.

“Creo que es bueno el apoyo, pero siento que aún falta… [Mi esposo y padre de mi hija] es un ser que evidentemente no nos pueden regresar. Lo veo más por mi hija; es una vida que le falta, y este ser es indispensable”, dijo Rodríguez Reynoso.

La Organización Nacional de Responsabilidad del Estado (ONRE), una organización civil de abogados, con permiso de la Judicatura Federal, emprendió el 6 de mayo una demanda colectiva, con la intención de buscar una indemnización de seis millones de pesos (300 mil dólares) para cada víctima, por concepto de daño físico directo. Hasta el momento hay 32 familias adheridas.

“Nosotros ingresamos esta demanda que se nos admite de origen. Es una demanda de 400 páginas, que incluye todo lo que es el esquema de reparación integral del daño. Lo que busca es un derecho humano contenido en el Tratado Internacional de la Convención Interamericana de Derechos Humanos”, dijo Jesús Alberto Guerrero Rojas, presidente de ONRE.

De acuerdo con la organización, el cálculo de la indemnización está basado en el artículo 1915 del Código Civil de la Ciudad de México, tomando como base el salario mínimo más alto de la zona, de 320 pesos diarios, multiplicado por cuatro y luego por la cantidad de días de muerte que establece de la Ley Federal de Trabajo, que son 5 mil días.

Entre otros puntos que la organización reclama se encuentra la atención en hospitales públicos que varias víctimas recibieron, pese a que el STCM cuenta con un seguro con la capacidad de atenderlos en hospitales privados, además de daño emocional, daño moral, daño emergente, pérdida de tranquilidad y petición de una disculpa pública por parte de las autoridades.

El pasado 10 de julio, el juez Segundo de Distrito en Materia Civil de la CDMX, Benito Zurita, desechó la demanda colectiva, al argumentar fue tramitada por la vía jurídica incorrecta.

“No me preocupa el desechamiento; tengo la apelación interpuesta. Por lo general pasa eso en la primera instancia. Vamos a seguir adelante. Vamos a llegar al fondo de esto. Vamos a exigir al responsable hasta obtener una sentencia federal. … Le digo a las víctimas, ‘Tengan paciencia, acepten lo que el Estado les dé’. Nosotros vamos a demandar la mayoría de esos convenios y vamos a luchar hasta el final por que se cumplan los elementos de reparación integral de los daños”, dijo Guerrero Rojas.

Equipo de Protección Civil ayuda en las labores de rescate de pasajeros atrapados en los vagones del Metro el 3 de mayo. (Sandra Itzel López Zepeda/Protección Civil)

En tanto, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha pedido perdón a las víctimas del desplome del metro. “Yo les pido perdón. Todos los días lamento mucho estas desgracias, no como autoridad, sino como persona. Deseo que nadie sufra. Esa es mi convicción”, dijo en conferencia de prensa el 18 de mayo de 2021.

AMLO ha sostenido reuniones con Sheinbaum para coordinar el reinicio de operaciones de la Línea 12 y ha señalado que el Gobierno Federal contribuirá en la rehabilitación del tramo elevado. Estima que en un año estará funcionando “de forma segura”.

Rodríguez Reynoso ha emprendido junto sus abogados una demanda para dar con los responsables. “Deseo no se quede impune esto, que se dé con los culpables de esto, para que no se vuelva a repetir este tipo de situaciones. La Línea 12 no tenía mucho de abrirse y no quisiéramos volviera a pasarle esto para nadie”, dijo.

Esta no es la primera ocasión que se vive una tragedia en el Metro de la Ciudad de México. En octubre de 1975, dos trenes de la Línea 2 chocaron cerca de la estación Viaducto, para dejar el saldo de 31 muertos y más de 70 heridos. Cuarenta años después, en mayo de 2015, dos trenes chocaron a la altura de la estación Oceanía, de la Línea 5, para dejar 12 lesionados en el momento, y posteriormente un muerto entre el personal que reparaba el daño. En marzo de 2020, 41 personas resultaron lesionadas y un hombre falleció cuando dos trenes chocaron en estación Tacubaya, en la Línea 1.

Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas