Menu

Demócratas de Texas dicen al Congreso que la democracia está bajo ataque en su estado

Republicanos dicen que demócratas han eludido su responsabilidad al huir del estado para detener la aprobación de nuevas leyes electorales.

WASHINGTON — Los legisladores demócratas de Texas dijeron al Congreso el jueves que sus compañeros republicanos en la legislatura del estado llevan a cabo un ataque contra los derechos electorales de las minorías. Su objetivo, dicen, es evitar que el antiguo territorio republicano se torne más violeta, o incluso un día caiga en manos de los demócratas en una elección.

En medio de los cambios demográficos en Texas, que no ha votado por un demócrata en una elección presidencial desde Jimmy Carter, en 1976, los demócratas tienen cada vez más esperanzas de recuperar la relevancia electoral.

Los legisladores demócratas huyeron de Texas a principios de julio para evitar votar una iniciativa. Durante su viaje, testificaron ante el subcomité de derechos y libertades civiles de la Cámara de Representantes en Washington, D.C., donde dijeron que las leyes electorales impulsadas por la mayoría republicana en el estado gobernado por Greg W. Abbott son un esfuerzo por eludir la creciente presencia demócrata.

Los representantes estatales de Texas, Senfronia Thompson, Nicole Collier y Diego Bernal, llegan a una audiencia ante el subcomité de derechos y libertades civiles del comité de supervisión y reforma de la Cámara de Representantes, el 29 de julio. (Alex Wong/Getty Images)

“Algunos de ustedes se preguntarán por qué hicimos sonar la alarma, por qué expresamos nuestra preocupación por lo que sucede en Texas”, dijo la representante estatal Nicole Collier, presidenta del Caucus Negro Legislativo del estado en una conferencia de prensa. “Bueno, [porque esto] no solo sucede en Texas, sino en todo el país”.

“Hemos visto un esfuerzo concertado en varios estados para aprobar leyes que limitarían el acceso a la boleta [electoral]. [Estas propuestas de ley] no ampliarían el acceso, lo reducirían. Es justo esto lo que sucede en Texas”.

Fue el 11 de julio cuando los más de 50 representantes demócratas huyeron del estado después de que el gobernador Abbott convocara a una sesión especial de la legislatura para aprobar nuevas leyes electorales. Estas son parte de un impulso nacional de los líderes republicanos para cambiar las leyes electorales tras las acusaciones del expresidente Donald J. Trump sobre fraude electoral.

El viaje de los demócratas a Washington, D.C. tuvo una consecuencia: no se reunió el quórum necesario — dos tercios de los legisladores — para aprobar las nuevas leyes electorales en la Cámara de Representantes. Pese a que se adelantaron a los republicanos con este movimiento, los demócratas dijeron que la decisión de huir del estado no se tomó a la ligera y solo se dio después de que el Partido Republicano de Texas se negara a negociar. Esta es la primera medida de este tipo que la minoría demócrata toma desde una pelea de redistribución de distritos en 2003.

La representante estatal de Texas Nicole Collier habla con los reporteros frente a la senadora Amy Klobuchar de Minnesota y el senador Raphael Warnock de Georgia, en una conferencia de prensa en Washington, D.C., el 14 de julio. (Alex Wong/Getty Images)

“Tratamos de colaborar con nuestros colegas para reducir el daño que produciría esta iniciativa de ley, pero nos dimos contra la pared”, dijo la representante Collier en una conferencia de prensa después de salir de Texas. “No se podía discutir más, así que vinimos a Washington, D.C., en busca de una solución en conjunto con nuestras contrapartes federales”.

Durante la audiencia del jueves, los republicanos acusaron a los demócratas del estado de eludir sus responsabilidades al huir, e incluso se burlaron de quienes testificaron en Washington, diciéndoles que “regresen a Texas”.

Algunos, como el representante Peter Sessions (republicano, por Texas), acusaron a los legisladores estatales de elaborar estratagemas políticas para evitar que se apruebe una legislación legítima. Sessions señaló que republicanos como él han sido minoría en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos, pero no han dejado de emitir sus votos, pese a saberlos perdidos.

“El trabajo del estado de Texas es muy importante y su gente ha elegido a personas debidamente calificadas para que los representen”, dijo Sessions. “Se ha vuelto común que, cuando saben que no reúnen los votos [necesarios para ganar una votación], las personas se vayan, se salgan y no participen”.

“Aquí en Washington, D.C., no alcanzamos a reunir los votos para ganar una votación, ni una, pero los republicanos no se retiran”, agregó. “No vamos a acusar a nadie por las cosas [que hacen] solo porque perdemos”.

La representante Collier, sin embargo, defendió la decisión de la delegación de salir de Texas para evitar que se aprobaran las leyes.

“Se ha mencionado el abandono del quórum”, dijo. “Este es un procedimiento [legítimo] en el senado, al igual que el filibusterismo [una táctica de obstruccionismo]. Si no les gusta una política en el senado, aplican el filibusterismo”.

“Eso es solo parte de las reglas”.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, habla junto al expresidente Donald J. Trump durante una gira por una sección inacabada del muro fronterizo el 30 de junio en Pharr, Texas. (Brandon Bell/Getty Images)

Los demócratas son minoría en ambas cámaras de la legislatura de Texas. Sin embargo, el Partido Republicano no cuenta con dos tercios en la cámara baja. De modo que, pese a ser mayoría, no puede aprobar el proyecto de ley electoral a menos que los demócratas estén presentes para reunir quórum.

Los legisladores demócratas, quienes rechazaban el proyecto de ley electoral debido a disposiciones que incluyen la prohibición de votar desde el coche en un sistema de autoservicio y la votación de 24 horas, planean quedarse en la capital hasta el 7 de agosto, después de que termine un periodo extraordinario de 30 días en la legislatura de Texas convocado para aprobar las iniciativas.

Según los legisladores demócratas, pese a que no hay evidencia de fraude en las elecciones de 2020 en el estado — que Trump y los republicanos ganaron sin mayor problema — los legisladores republicanos buscan implementar una iniciativa que restrinja drásticamente el acceso a las boletas electorales de los votantes que tienden a votar por los demócratas.

Dicen que la legislación afecta particularmente a los ciudadanos negros y latinos al imponer restricciones a la asistencia que se presta a los votantes, que a menudo consiste en ayuda con el idioma. Además, la iniciativa obligaría a exigir requisitos más estrictos para identificar a los votantes.

La representante Senfronia Thompson, miembro del comité de derechos y recursos constitucionales de la Cámara de Representantes de Texas y una de las demócratas que viajó a la capital, dijo a Zenger en una entrevista que creía que la decisión del grupo de huir de Texas estaba justificada por la severidad de las leyes que empujaba el Partido Republicano.

“Esta es probablemente la peor sesión que hemos soportado. Nos estamos remontando a una época en la que había carteles que decían ‘no se aceptan perros, ni negros, ni mexicanos’”, dijo Thompson.

La representante estatal de Texas Senfronia Thompson (izquierda) escucha a la también representante estatal de Texas Nicole Collier antes de la audiencia del subcomité de derechos y libertades civiles del comité de supervisión y reforma de la Cámara de Representantes, el 29 de julio. (Alex Wong/Getty Images)

En Washington, D.C., los legisladores del estado se han reunido con líderes nacionales del Partido Demócrata y otros activistas a favor de los derechos electorales. El lunes 26 de julio, se reunieron con miembros del consejo del Distrito de Columbia y pastores locales; el martes, con el reverendo Al Sharpton y Martin Luther King III, con quienes visitaron el Monumento a Martin Luther King Jr., donde se tomaron una foto.

El grupo dice que su objetivo principal es promover la aprobación de dos importantes proyectos de ley sobre derechos electorales impulsados por los demócratas en el senado. Estos han sido bloqueados por amenazas de obstrucción republicanas.

El presidente del caucus demócrata de Texas, Chris Turner, dijo en un comunicado emitido cuando los legisladores salieron del estado que solo la aprobación de los dos proyectos de ley, la Ley Para el Pueblo y la Ley de Derechos Electorales John Lewis, puede detener lo que calificó como “la guerra nacional de los republicanos de Trump contra la democracia”.

La representante estatal de Texas Nicole Collier en una conferencia de prensa en Washington, D.C. (Hamil Harris/Zenger)

Pero los demócratas en el senado no han avanzado mucho en la aprobación de ninguna de estas leyes, debido al filibusterismo, que requeriría que los 50 demócratas del senado obtengan el apoyo de 10 republicanos, para reunir 60 votos en total, en una cámara con 100 integrantes.

Mientras tanto, los legisladores de Texas solo pueden permanecer fuera de casa por un tiempo limitado.

“Tan pronto como regresen al estado de Texas, serán arrestados y encerrados en el Capitolio de Texas hasta que hagan su trabajo”, dijo el gobernador Abbott a KVUE-TV a principios de julio.

Abbot también ha negado enérgicamente que las propuestas de ley en cuestión tengan la intención de restringir a los votantes de las minorías, y dice que están destinadas únicamente a garantizar la integridad de las elecciones futuras.

Muchos de los legisladores dicen que no les preocupa ser arrestados, si esto les ayuda en la batalla.

“Mi madre y mi abuela decían que si no te levantas por algo, acabarás persiguiendo cualquier cosa”, dijo a Zenger la representante estatal de Texas, Rhetta Andrews Bowers. “Votamos como una forma de seguir en la lucha”.

Traducción de Gabriela Olmos, Editado por Gabriela Olmos y Melanie Slone