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VÍDEO: Tan dulces como un caramelo: Lindas crías de coatí son un espectáculo

Pequeñas gemelas de 3 meses se encuentran con el público en su nuevo hogar: el zoológico. 

Un par de crías de coatí de nariz blanca (Nasua narica) finalmente vio la luz, y ahora las gemelas corren por su jaula en el zoológico de Viena, la capital de Austria.

Las dos pequeñas, llamadas Bonita y Belice, fueron filmadas retozando en el zoológico Tiergarten Schönbrunn por primera vez después de su nacimiento el 22 de mayo.

“Ahora puede observar de cerca a los jóvenes y vitales animales”, dijo Stephan Hering-Hagenbeck, director del zoológico.

Como todos los coatíes, Bonita y Belice nacieron ciegas, pero adquirieron poco a poco el sentido de la vista, dijo Hering-Hagenbeck.

Al nacer, las gemelas no tenían cola y medían solo 10 centímetros de largo. Su madre, Doll, y su padre, Fernando, las cuidaron en un nido que construyeron especialmente para ellas.

Una de las dos gemelas coatíes, que ahora tiene solo dos meses, juega en el zoológico de Viena, Austria. (Daniel Zupanc/Zenger)

“Su padre, Fernando, es sobre todo un paciente compañero de juegos. También se divierte mucho saltando con ellas”, dijo Hering-Hagenbeck.

Cuando las pequeñas terminan de jugar, toda la familia se acurruca para descansar.

Mientras Bonita y Belice se alimentan de la leche de su madre, los cuidadores del zoológico sirven fruta fresca, huevos duros y carne a sus omnívoros padres.

Esta es la segunda vez que Doll y Fernando se convierten en padres. Juntos criaron a otros dos cachorros en 2020, que fueron entregados al zoológico de Bellewaerde cerca de la ciudad de Ypres, en Bélgica.

Bonita y Belice conforman la segunda camada de Doll y Fernando, quienes tuvieron otras dos crías en 2020. (Daniel Zupanc/Zenger)

Las camadas de coatí suelen constar de dos a siete crías. Pueden vivir hasta siete años en la naturaleza y hasta 14 años bajo el cuidado humano, según el Instituto Nacional de Biología de Conservación y Zoológico del Smithsonian Institute.

“Para nombrar a los coatíes, nuestros cuidadores del zoológico siguieron la misma lógica que con una camada de perros”, dijo Hering-Hagenbeck.

“La primera camada del año pasado fue la ‘A’; [así que los cachorros se llaman] Alonso y Alessandro. Las hembras se llaman Bonita y Belice, dos nombres sudamericanos que encajan en el área de distribución del coatí”, dijo.

Los coatíes son miembros de la misma familia que los mapaches y habitan en áreas boscosas con altitudes entre 2 mil y 3 mil metros. (Daniel Zupanc/Zenger)

Al igual que los mapaches, el coatí de nariz blanca, también conocido como coatimundi, es un miembro de la familia Procyonidae. Estos animales habitan principalmente áreas boscosas en altitudes entre 6 mil 500 y 9 mil 800 pies, según la San Diego Zoo Wildlife Alliance.

El coatí de nariz blanca y el coatí sudamericano están en la categoría de “menos críticos” de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Pese a ello, la población de ambas especies disminuye gradualmente, según la lista. Ambas especies se volvieron “casi amenazadas” y “en peligro de extinción” cuando se separaron oficialmente en especies occidentales y orientales en 2009.

Las principales causas de la disminución de la población incluyen la deforestación, la expansión de la agricultura, los accidentes vehiculares y la caza, según la San Diego Zoo Wildlife Alliance.

Traducción de Gabriela Alejandra Olmos, Editado por Gabriela Alejandra Olmos y Melanie Slone