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Celebración de vida: de vendedor de narcóticos a vicepresidente de una empresa importante

Titus Gardner dice que, “con el apoyo y un sistema de creencias adecuado, puedes cambiar tu vida”.

No se trata de cómo se empieza, sino, a final de cuentas, de cómo se termina.

No hay palabras más ciertas cuando se trata del recorrido de Titus Gardner. Así como muchos jóvenes, Gardner casi se perdió en las grietas del sistema. Dado su pasado, parecía destinado a volverse una estadística más y no el vicepresidente de una empresa en la lista de Fortune 1000.

Pero por suerte, puso los pies en la tierra, recibió la ayuda que necesitaba para superar su tumultuosa juventud y ahora, está destinado a la grandeza. Cuando era adolescente, perdió a ambos padres a causa del VIH/SIDA, cayó en la vida de la calle y se convirtió en un traficante de grandes cantidades de drogas. Ahora que vive en Phoenix, Arizona, es vicepresidente de CCS Facility Services.

Al usar su cuenta de Instagram como motivador para otras personas con una educación similar a la suya, Gardner finalmente encontró su vocación.

Zenger habló recientemente con Gardner sobre su vida en la calle, su posición actual y su sobriedad.

Percy Crawford entrevistó a Titus Gardner para Zenger.


Zenger: Las cosas se pusieron mal para usted a una edad temprana. Descubrió que el hombre que conocía como su padre no era su padre biológico. Luego perdió a su padre y a su madre a causa del VIH/SIDA. ¿Dónde se encuentra usted física y mentalmente hoy?

Gardner: Estoy bien ahora. Física y mentalmente, me siento mejor de lo que me he sentido en muchos años.

Zenger: Cuando era joven, ¿escuchó la conversación de sus padres al descubrir que eran positivos de VIH?

Percy Crawford entrevistó a Titus Gardner para Zenger. (Heidi Malone/Zenger)

Gardner: ¡Sí! Nos habíamos mudado a Colorado Springs. En ese entonces, el VIH era una gran pandemia, como COVID. Era algo muy desconocido. En el barrio de bajos ingresos en el que vivíamos, la gente se mostraba poco receptiva al respecto y estaba preocupada. Había una enfermera, nunca lo olvidaré; su nombre era Helen. Iba de puerta en puerta dando pruebas gratuitas de VIH. Mis padres tomaron una, no tenían idea de que eran seropositivos de VIH en ese momento. Cuando llegaron los resultados, era muy noche. Mi hermano menor y yo compartíamos una habitación junto a la de mis padres. Escuché a mi madre decirle a mi padre: “Somos positivos; nos vamos a morir. ¿Qué vamos a hacer? ¿Qué pasará con los niños?” Traté de negarlo y catalogarlo como pesadilla.

Zenger: ¿Lo contrajeron por causa de una adicción a las drogas?

Gardner: Mi padre estuvo en la guerra de Vietnam, y creo que parte de su forma de lidiar… realmente nunca habló sobre la guerra. Estaba consumiendo heroína. Un día, antes de mudarnos a Colorado Springs, estábamos en Yonkers, Nueva York, y él estaba lavando su auto. Vi que una aguja salía su bolsillo trasero. Probablemente tenía 12 o 13 años en ese momento.

Recuerdo haberle preguntado: “¿Qué es eso en tu bolsillo de atrás?” Y trató de pasarlo por alto; me dijo “Oh, no es nada. No te preocupes por eso”. Tenía la edad suficiente para entender que era algún tipo de droga y que no era buena. A medida que fui creciendo, me di cuenta de que de ahí provenía el contagio de la enfermedad del VIH, a través de su adicción a la heroína. Mi madre era una parte inocente; lo contrajo a través de mi padre.

Titus Gardner en sus días de vender drogas, y hoy. (Cortesía de Titus Gardner)

Zenger: ¡Oh! En algún momento usted se fue a las calles y empezaste a vender drogas. ¿Cómo fue ese período de su vida?

Gardner: En ese momento, esa fue mi salida. Cuando mi papá falleció, fue muy real para mí. Esto ya no era solo una pesadilla. Y mi madre era una estudiante de la Biblia, y ella me decía: “Titus, necesitas estudiar la Biblia porque yo me voy a morir”. Ella le decía eso a un chico de 15 o 16 años. Siempre decía que no le daba miedo morir, simplemente no quería que sus hijos se separaran.

“Yo era el mayor y ella me decía que yo debía ser fuerte. Por confusión, por miedo, huí a las calles. Había chicos con los que convivíamos cuyos hermanos mayores estaban en el mundo de las drogas. Esa fue mi salida. Me entregué a una vida de violencia. Crecí en artes marciales, así que peleaba mucho. Los niños mayores me desafiaban constantemente. En las calles, tenía fama de ser un muy buen luchador. Fue fácil para mí caer en ese juego porque mucha gente me respetaba y me admiraba.

Empezamos en el mundo de las drogas a escala muy menor, siendo insignificantes corredores y servidores para conocer a otras personas y conseguir conexiones que se hicieran más grandes, desde hacer entregas hasta vender cantidades grandes. A veces daba miedo. Siempre te estás cuidando la espalda, sin saber si estás lidiando con agentes encubiertos, gente siempre detrás de ti. La vida en la calle sobre la que lees y ves en la televisión, y los tiroteos eran algo cotidiano.

Mi madre todavía estaba viva en ese momento. Iba a su casa y trataba de darle dinero, pero ella nunca quiso recibir mi dinero. Sabía de dónde venía. Entonces yo le compraba neumáticos nuevos, compraba consolas de videojuegos para mis hermanos menores, cosas así. Estaba envuelto en las calles y ese fue mi escape para enfrentar las realidades que estaban en mi vida en ese momento.

Zenger: Utiliza su Instagram para compartir afirmaciones positivas y videos motivadores. Recientemente compartió una foto de sus días de venta de drogas y una foto reciente con traje y corbata. ¿Por qué fue importante para usted compartir esas imágenes de usted mismo?

Gardner: Creo que, al crecer en ese momento, muchos maestros y personas… al crecer con esos ingresos más bajos, lo escuchas mucho: “nunca voy a lograr nada”. Quería decir que el estigma no es cierto. Podemos tener eventos en nuestra vida y cosas en nuestro pasado que nos hagan correr a las calles o consumir drogas o alcohol, ya sea por miedo o por no entender lo que está sucediendo, o por no tener el apoyo o la guía que se debía tener. Eso no tiene por qué definir a la persona. Con el apoyo y el sistema de creencias adecuado, puedes cambiar tu vida. Solo quiero que otras personas lo entiendan y lo crean.

A veces es fácil que una persona no lo entienda cuando nunca ha vivido este tipo de vida o no proviene de ahí. Pero yo quiero que la gente sepa que vengo de esa vida. Vengo de las calles, vengo de un trauma, vengo de pocos recursos, vengo de crecer con ayuda del gobierno y cupones de alimentos. Y ahora soy vicepresidente de una empresa en la lista “Fortune 1000”. El cambio es posible.

Nuestro pasado no tiene que definirnos. Fue por esa razón que yo compartí esta historia, para dar esperanza a los jóvenes. Puedes estar en ese entorno, pero puedes cambiar tu vida. Puedes cambiar y tener un futuro más brillante si tú lo deseas.

Zenger: ¿Qué fue lo que lo llevó a Arizona y a CCS Facility Services?

Gardner: Me mudé a Arizona para conseguir un trabajo. Trabajaba para un chico del que me hice muy amigo en Denver, Colorado. Se mudó aquí en 2004, y fundó una empresa. Un año después, a medida que la empresa crecía, él necesitaba más apoyo. Me ofreció un puesto con él y con su socio comercial. Acepté y mi familia y yo nos mudamos aquí en 2005. Hicimos crecer el negocio. Trabajamos muy duro en él. Lo vendimos en 2008, a la empresa en la que trabajo ahora, y mediante trabajo duro y al intentar ser la mejor versión de mí mismo todos los años, aunque a veces luché contra el alcohol, pude crecer con la empresa.

Me convertí en un valor agregado para la empresa, lo que me llevó a recibir un ascenso al puesto en el que estoy hoy.

Titus Gardner celebra su sobriedad. (Cortesía de Titus Gardner) 

Zenger: ¿Qué representa para usted el 31 de marzo de 2020?

Gardner: Representa un gran cambio de vida para mí. Fue el día en que dejé de necesitar el alcohol como herramienta para enfrentar problemas. Tuve que aterrizarme, profundizar y darme cuenta del lugar en el que estaba, y de que no podía salir de ahí por mi cuenta. Todos estos años he tenido mis altibajos con el alcohol. Aunque he tenido algo de éxito profesional y monetario, el alcohol me frenaba, porque así es como aprendí a lidiar con los problemas a una edad temprana.

Sentía como si fuera en círculos sin control. Todo era delicado como un castillo de naipes que estaba a punto de colapsar en cualquier momento. Soy un buen trabajador. Dejo mucho en mi trabajo, pero sentía que estaba a punto de perder mi trabajo o mi puesto en cualquier momento, de perder a mi familia, y ya había sido excomulgado de mi religión. Sentía que estaba perdiendo el control.

Decidí ir a la web e investigar un poco sobre ayuda profesional. Encontré una organización llamada Lionrock Recovery, y ese día cambió mi vida. Siendo humilde, mirándome realmente a mí mismo y centrándome en lo importante que sería el cambio para mí, ¡fui capaz de entrar al 100 por ciento! Fui totalmente honesto conmigo mismo; por lo tanto, pude beneficiarme del programa.

Pude aprender diferentes habilidades para hacerle frente a las cosas. Me enorgullece decir que he cambiado completamente mi vida. Me reintegraron a mi congregación, mi relación con mi esposa e hijos es más fuerte que nunca. Mi relación con Dios ha vuelto a donde debe estar. Y lo más importante, he aprendido a amarme y aceptarme.

Aprendí que está bien luchar y tener algunos problemas, y está bien expresar esas cosas y trabajar en lo que necesites modificar. Está bien seguir adelante. Creé ese Instagram para compartirlo con otras personas. En mi carrera y en los empresarios con los que me relaciono, he visto las luchas. He visto a personas utilizar diferentes mecanismos de confrontación, como el alcohol, para salir adelante. Pero debido a sus puestos, a quiénes son, o tal vez a cuánto lo respeten en la industria, la gente tiene miedo de hablar y de obtener ayuda. Tienen miedo de admitir que tienen un problema.

Al mostrarme vulnerable, solo quiero que la gente sepa que está bien mejorar, está bien que la gente sepa que no tienes todo bajo control en tu vida. Se necesita apoyo adicional para poder trabajar para ser la mejor persona que se pueda ser. Eso es lo que hizo por mí el 31 de marzo de 2020. Cambió mi vida.

Zenger: Por favor, continúe en la lucha, diga su verdad e inspírenos a todos.

Gardner: Solo quiero transmitir el mensaje a la gente. No te reprimas, no tengas miedo, enfréntate a tus miedos, no te preocupes por lo que la gente piense. Rodéate de personas positivas que se preocupan por ti, que quieren lo mejor para ti, y continúa un día a la vez para ser la mejor versión de ti mismo.

No sabes quién está mirando y no sabes quién puede cambiar su vida o sentirse inspirado por tu fuerza y vulnerabilidad. Estoy trabajando en un libro de autoayuda que espero terminar antes de fin de año. Mi página de Instagram es @tmgmotivation.

(Traducción de Yerem Mújica. Editado por Yerem Mújica y Melanie Slone)