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Nueva Jersey aprueba dos parques eólicos gigantes que posiblemente enfrenten demandas

Los proyectos de Atlantic Shores y Ocean Wind 2 generarán 2.6 megavatios de electricidad con 193 turbinas eólicas

Nueva Jersey ha aprobado la construcción de dos parques eólicos marinos en el que será el proyecto más grande de Estados Unidos para generar energía en medio del mar. Sin embargo, es casi seguro que al menos uno de ellos enfrente demandas por parte de grupos opositores.

Ambos proyectos, Atlantic Shores y Ocean Wind 2, tendrán un total de 193 turbinas que alcanzarán cientos de pies de altura. Estas se ubicarán a solo 10.5 millas de la costa de South Jersey y generarán suficiente electricidad para abastecer a más de un millón de hogares.

Atlantic Shores será visible desde las ciudades costeras al norte de Atlantic City y desde el mismo complejo, mientras que Ocean Wind 2 estará más al sur, frente a Cape May. El Condado de Atlantic dice que la industria turística es su mayor fuente de empleos.

La construcción de estos parques ayudará a hacer crecer en el país la incipiente cadena de suministro de una industria con la que el presidente Joseph R. Biden Jr. cuenta para lograr su objetivo climático.

No obstante, uno de los proyectos podría enfrentar una demanda de por lo menos un grupo local preocupado por el impacto en el turismo, la vida marina y las actividades pesqueras, que esta agrupación califica como negativo.

Nueva Jersey ha aprobado el parque eólico Atlantic Shores (rojo) y el proyecto Ocean Wind 2 (verde claro) y ya dio visto bueno a Ocean Wind 1 (verde oscuro) que integrarán el proyecto eólico marino más grande aprobado en Estados Unidos. (Cortesía de Northeast Ocean Data). 

El 30 de junio, la Junta de Servicios Públicos de Nueva Jersey otorgó un contrato a Atlantic Shores Offshore Wind (empresa formada conjuntamente por EDF Renewables North America y Shell New Energies U.S.) para desarrollar un proyecto que genere 1,509.6 megavatios.

La junta también autorizó Ocean Wind 2, un proyecto que producirá 1,148 megavatios y que será desarrollado por Ørsted, la constructora de parques eólicos marinos más grande del mundo. Esta ya construye Ocean Wind 1, el cual se suma a los proyectos aprobados en fechas recientes.

En conjunto, la aprobación de estos proyectos representa el permiso más grande otorgado en el país para generar energía eólica marina hasta la fecha y surge después de que el presidente Biden estableciera la meta nacional de contar con 30 gigavatios de capacidad de generación eólica marina instalada para 2030.

Estados Unidos ha sido un líder mundial en la instalación terrestre de capacidad de generación de energía eólica, pero en este momento se encuentran en operación únicamente dos pequeños parques eólicos marinos, con una capacidad total de solo 42 megavatios.

El desarrollo, construcción y fases operativas de los proyectos de Nueva Jersey recientemente adjudicados crearán 7 mil empleos de jornadas parciales y completas, y los parques generarán 3.5 mil millones de dólares en beneficios económicos y brindarán energía a 1.15 millones de hogares, dijo la Junta de Servicios Públicos.

Las empresas se han comprometido a usar el Puerto Eólico de Nueva Jersey, instalación planificada en la costa este del río Delaware, en New Salem Creek, para ensamblaje de góndolas.

Las góndolas son componentes clave que convierten la energía mecánica de las aspas giratorias de las turbinas eólicas en electricidad. También habrá una planta para la manufactura de los cimientos de las turbinas en el Puerto de Paulsboro, Nueva Jersey.

Así se verá Ocean Winds 1, el proyecto ya aprobado, desde Atlantic City, el sitio turístico más grande del estado. (Cortesía de Ocean Winds). 

Los funcionarios de Nueva Jersey apuestan a que ambos puertos posicionen al estado como un centro eólico marino clave para el desarrollo de otros parques eólicos a lo largo de la Costa Este, a medida que crezca el sector energético eólico costero de Estados Unidos.

La Oficina de Administración de la Energía Oceánica (Bureau of Ocean Energy Management), el principal organismo federal de permisos para parques eólicos marinos, hizo una serie de anuncios este año.

En marzo anunció un estudio ambiental — un paso clave para la obtención de permisos — para otro proyecto en la costa de Nueva Jersey y siguió en abril con un anuncio similar para un proyecto en los litorales de Rhode Island y Massachusetts.

En mayo, aprobó el mayor proyecto eólico marino en aguas estadounidenses frente a la costa de Massachusetts.

En junio, anunció el estudio ambiental para dos ambiciosos proyectos en las costas de Rhode Island, Massachusetts, Nueva York y Nueva Jersey.

Ha propuesto también un contrato de venta para el desarrollo eólico marino en aguas bajas entre Long Island, Nueva York, y la costa de Nueva Jersey. El 1 de julio anunció el estudio ambiental de una planta de energía eólica propuesta en la costa de Virginia.

Atlantic Shores dice que pretende iniciar la construcción en 2024, mientras Ørsted estima que comenzará en 2026.

Ørsted, en asociación con Public Service Enterprise Group, desarrolla un proyecto en la costa de Nueva Jersey llamado Ocean Wind 1. El proyecto autorizado por la Junta de Servicios Públicos el 30 de junio se llama Ocean Wind 2.

Ocean Wind 2, en la costa de Nueva Jersey, utilizará turbinas eólicas GE Heliade-X de 14 megavatios, que ahora son prototipos, y se elevarán sobre las embarcaciones cercanas a 853 pies de altura. (Cortesía de GE).

Joseph Fiordaliso, presidente de la Junta de Servicios Públicos de Nueva Jersey, describió esta semana los permisos como una victoria en la lucha contra el cambio climático, y señaló la ola de calor que se ha apoderado del noroeste de Estados Unidos en fechas recientes.

“Los patrones climáticos están más allá de la imaginación”, dijo. “Cuando se trata de cambio climático, no hacer nada no es una opción”.

La reacción de la industria a la noticia fue cálida.

“Estamos muy felices de ver a grandes empresas como estas poner en marcha sus planes”, dijo Fabio Fracaroli, director del sector de energía renovable de Hitachi ABB Power Grids de Norteamérica.

Al apoyar a más de un desarrollador, cada uno con distintos fabricantes de turbinas, la decisión de Nueva Jersey es “buena para la competencia y traerá nuevos inversionistas al mercado, así como precios más bajos”, dijo James Tynion, socio de Morgan, Lewis & Bockius, un bufete de abogados que trabaja en el campo de las energías renovables.

David Hardy, director ejecutivo de Ørsted Offshore de Norteamérica, calificó la decisión como un “primer paso crítico” al dar a la empresa un cliente al cual vender energía proveniente del proyecto Ocean Wind 2.

Sin embargo, no todos están conformes con la decisión de la Junta de Servicios Públicos.

“Fue desalentador”, dijo Colleen Lambert, alcaldesa de Beach Haven, Nueva Jersey, un municipio de Long Beach Island que se encuentra frente al área de arrendamiento de Atlantic Shores.

A Colleen le preocupa cómo la industria turística se pueda ver afectada si se alcanzan a ver las turbinas desde el horizonte. También dijo que el parque supondrá problemas para las aves migratorias, para la ballena franca glacial — que está en peligro de extinción — y para la industria pesquera.

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Stanford descubrió que el uso mundial de energía renovable se pagaría por sí mismo en siete años.

Bob Stern, quien encabeza la Coalición de Long Beach Island para el Viento sin Impacto (Long Beach Island Coalition for Wind Whitout Impact), criticó el proceso de la Junta.

El grupo de voluntarios que incluye a propietarios de viviendas y negocios había pedido previamente a la Junta de Servicios Públicos que no tomara una decisión sobre el nivel de energía del proyecto Atlantic Shores hasta que se hicieran más estudios ambientales. Los miembros de dicha agrupación estiman que las actividades de las plantas eólicas, como actualmente se prevén, representarían la pérdida de más de 300 millones de dólares en ingresos turísticos.

“Vamos a tomar acción legal”, dijo Stern. No quiso detallar ninguna estrategia, pero dijo: “Tendremos amplias oportunidades legales aquí”.

Tanto Atlantic Shores como Ørsted han acordado financiar el monitoreo de la vida silvestre y la pesca en la región. La Junta de Servicios Públicos dijo que los proyectos tienen “planes sólidos de protección ambiental y pesquera”.

La junta anticipa abrir otra petición de energía eólica por mínimo 1,200 megavatios de capacidad el próximo año.

(Traducido por Yerem Mújica; editado por Gabriela Olmos.)