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La diabetes no es un obstáculo para correr distancias largas

El señor Armando Flores, a sus 70 años, es maratonista con todo y diabetes, pero falta más educación de este mal. 

CIUDAD DE MÉXICO, México — A los 57 años, el señor Armando Flores recibió una noticia que le cambió la vida. Tras algunos malestares, acudió al médico, donde el resultado fue contundente. A partir de ese momento, vivía con diabetes.

“Lo que yo recuerdo cuando me dieron el diagnóstico fue que sentí mucho miedo y preocupación. Mi muestra de glucosa era de 390 (mg/dl) y de inmediato me recetaron insulina como medio de control rápido”, dijo Flores.

Otrora operador de transportes en una empresa, ya jubilado, no se dejó vencer ni se dejó arrastrar al abismo. Se informó y, aun cuando nadie le dijo que la diabetes le impedía hacer cualquier cosa, él se dedicó al deporte.

Sin dejar de respetar su tratamiento ni de seguir las órdenes de sus médicos, abrazó al atletismo como parte de su día a día.

“Me controlo haciendo ejercicio, además de seguir al pie de la letra mi tratamiento y alimentándome de forma saludable. El atletismo no solo me permitió tener una vida saludable, sino puedo compartir mi experiencia con otras personas”, dijo Flores.

A sus 70 años, don Armando dice que, “La diabetes no debe ser un obstáculo para lograr grandes cosas. Se trata de seguir adelante como hasta el día de hoy, hacer deporte y dar el ejemplo”.

Su diagnóstico y vivir con diabetes cambiaron su vida.

“Corro de 10 a 15 kilómetros diarios como entrenamiento y parte de mi actividad física. Gracias a eso he corrido cuatro maratones de 42 kilómetros, cada uno en la Ciudad de México”, dijo.

Los domingos son días de carrera para don Armando Flores. (Cortesía Armando Flores)

Educación para el control de la diabetes

De acuerdo con las cifras levantadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en México, en 2019, murieron 63,925 personas de 65 años o más a causa de complicaciones derivadas de la diabetes. Por otra parte, la Federación Internacional de Diabetes (IDF por sus siglas en inglés) señala que, en México, hay cerca de cinco millones de adultos con diabetes que no cuentan con un diagnóstico.

El Dr. Marco Villalvazo Molho, educador en diabetes certificado y expresidente del Consejo Nacional de Educadores en Diabetes A.C., dijo que, “En general, en México se sigue tratando a la diabetes como si fuera una enfermedad aguda, lo cual es un error que marca a los pacientes desde el inicio de su enfermedad. A los pacientes se les dice que viven con diabetes, inician con un medicamento llamado metformina y se les da un papel con algunas instrucciones de alimentación, pero no se toma en cuenta la educación en diabetes para iniciar el tratamiento”.

De acuerdo con el especialista, la educación en diabetes va más allá de solamente recetar fármacos.

“El Dr. Elliott P. Joslin, el médico impulsor de la educación en diabetes, mencionó que la educación no es parte del tratamiento de la diabetes, sino [que] es el tratamiento. Esto es ahora más actual que nunca para el tratamiento de la diabetes, porque en México se encuentra sin control más de 75 por ciento de las personas con esta condición de vida, lo cual hace que las complicaciones de la diabetes se precipiten de manera catastrófica”, dijo Villalvazo.

El médico dice que es importante saber cómo educar sobre la diabetes.

“Informar no es educar. Las personas pueden saber lo que deben comer o el momento en el que deben monitorizar su glucosa, y no lo hacen. Para que logren incorporar estas actividades en su día a día, se requiere que los pacientes mejoren sus conductas, y eso se logra con la educación en diabetes”, dijo.

Don Armando ayuda a la comunidad al compartir su experiencia con otras personas que viven con diabetes. (Cortesía Armando Flores)

Explicó que la actuación de las autoridades de Salud en México no empata con estas necesidades, ya que, “Al paciente se le ofrece información y teoría difíciles de entender y más complicadas de llevar a cabo. La mayoría de las instituciones no se apoyan en educadores en diabetes certificados para aplicar sus instrumentos de comunicación”.

También hay una falta de especialistas en esta materia, dijo.

“A pesar de que desde hace más de 20 años existe la posibilidad para que los profesionales de la salud se transformen en educadores en diabetes por medio de diferentes diplomados, el número de egresados cada año es muy bajo y, de estos, solamente una pequeña proporción se dedica de lleno a la educación en diabetes. Actualmente, hay en México poco menos de 300 educadores en diabetes certificados por el Consejo Nacional de Educadores en Diabetes A.C. [CONED]”, dijo Villalvazo.

Por su parte, la licenciada en Nutrición y educadora certificada en diabetes Vanessa Ubaldo indicó que la atención para las personas con diabetes en México es deficiente. “La atención a las personas que viven con diabetes sigue siendo ‘curativa’ y no ‘preventiva’. Obviamente, tratar las complicaciones crónicas de la diabetes es costoso para el paciente, la familia y la estructura gubernamental. A pesar de ser considerada una urgencia epidemiológica, no se da difusión ni alcance a la educación en diabetes. Recordemos que, como refería el Dr. Elliott P. Joslin: ‘La ignorancia es el peor enemigo de la diabetes’”, dijo Ubaldo.

Un experto en diabetes habla de cómo uno mismo puede manejar su diabetes al mantenerse activo. El ejercicio no es solo acerca de perder peso; tiene muchos beneficios para la salud como reducir el colesterol, mejorar la presión arterial, reducir el estrés y la ansiedad, así como mejorar su estado de ánimo.

Un sueño posible

Entre semana, Flores dedica su tiempo como terapeuta físico atendiendo a personas de la tercera edad que lo requieran, como parte de un servicio que brinda el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Por las tardes se dedica a entrenar, y los domingos corre con un grupo de atletas de diferentes edades.

Unos años antes de la pandemia, don Armando comenzó a fraguar los esbozos de un sueño en su cabeza: correr el Maratón de Nueva York. No obstante, por distintas circunstancias burocráticas no lo ha conseguido.

“No solo es una situación económica, ya que no cuento con patrocinadores; también hay un problema con mis documentos de nacimiento y me ha sido imposible tramitar tanto mi visa como mi pasaporte. Pero es un sueño posible, un deseo que no se ha ido de mi cabeza; las ganas existen y sé que en esta vida todo se puede”, dijo Flores.

Su experiencia le ha dejado una enseñanza que comparte cada día con personas de todas las edades que viven con la enfermedad.

“Me interesa que la gente que ha recibido un diagnóstico de diabetes vea que una enfermedad como esta no es un impedimento para continuar con su vida de forma saludable y sin preocupaciones, gracias al tratamiento, una buena alimentación y actividad física, sino también que viviendo con diabetes es posible lograr cualquier cosa, como correr un maratón a los 70 años de edad”, finalizó Flores.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)

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