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Equipos ricos y abogados ganarán en grande con fallo de Corte Suprema sobre NCAA, dicen expertos 

Los atletas universitarios serán compensados, pero se ampliará la brecha económica entre universidades.

Los equipos deportivos universitarios con mayores recursos se volverán aún más ricos después de un fallo histórico de la Corte Suprema de Estados Unidos que pone fin al límite de compensación que los estudiantes atletas pueden recibir, dijeron los expertos a Zenger News. Los abogados podrían salir beneficiados, ya que el fallo abre más vías para litigar contra el National Collegiate Athletic Asociación (NCAA).

Las escuelas en las conferencias Power Five — que son consideradas la élite del fútbol universitario — crecerán aún más, a diferencia de sus contrincantes con menos recursos debido al fallo, dijo Luke Cornelius, director de la división de educación superior de la Universidad del Norte de Florida, a Zenger News. Las conferencias Power Five incluyen a las instituciones más importantes del deporte universitario, entre ellas la Universidad del Estado de Ohio, la Universidad de Alabama y la Universidad de Texas.

Los nueve magistrados de la Corte Suprema dictaminaron por unanimidad el lunes que la NCAA violó las leyes antimonopolio al limitar la compensación que los atletas universitarios reciben en materia educativa. Aunque la decisión de la corte se limitó a los pagos relacionados con asuntos educativos, el caso abre la puerta a futuros litigios contra la NCAA, dijeron los analistas.

La decisión podría poner de cabeza el negocio del deporte universitario, pues durante años las universidades habían hecho oídos sordos a los llamados a pagar a sus atletas.

Las universidades grandes y pequeñas se verán afectadas por el fallo sobre la NCAA, incluida la Universidad de Arizona, cuyos Wildcats juegan en el Pac-12, que es parte del Power Five. (Frankie Lopez/Unsplash)

El entrenador Nick Saban de la Universidad de Alabama, por ejemplo, ganó más de 9 millones de dólares en 2020. Su equipo — el Alabama Crimson Tide — recaudó unos 164 millones de dólares, pero la universidad designó solo alrededor de 2.6 millones de dólares para los estudiantes que son las estrellas del deporte universitario, según el informe anual de “USA Today”.

La Universidad de Texas recaudó más de 200 millones de dólares durante 2018–2019, pero no asignó un solo dólar a los estudiantes.

En cuanto a otros deportes universitarios, el acuerdo individual más lucrativo es el de los derechos de televisión del torneo “March Madness” del baloncesto masculino. En 2020, la NCAA recibió 867.5 millones de dólares por estos derechos. Ni un dólar fue directamente a los jugadores. Pero el nuevo fallo podría cambiar esto drásticamente.

El exjugador de futbol de West Virginia Shawne Alston llevó originalmente la demanda a la corte en 2014. Alston ganó el caso en la corte federal de distrito y volvió a vencer a la NCAA cuando apeló en la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, que falló a su favor el año pasado. En cada una de estas ocasiones, Alston argumentó que, al limitar los beneficios educativos que las universidades pueden proporcionar, la NCAA había restringido la competencia y violado el Sherman Antitrust Act (la ley antimonopolios) de 1890.

Aunque la Corte Suprema dictaminó en 1984 que los programas de televisión de la NCAA habían violado esta ley, aplicarla a una organización sin fines de lucro como la NCAA es inusual, dijo Cornelius.

La NCAA anteriormente limitaba los beneficios a pagos de matrícula, alojamiento y comida gratuitos y otros gastos relacionados con los costos básicos de asistencia a la universidad. Ahora con el nuevo fallo, las universidades pueden proporcionar a sus atletas una compensación ilimitada, siempre que los beneficios se destinen a la educación del estudiante.

La corte mencionó como ejemplos de tales beneficios pasantías pagadas, becas de posgrado, servicios de tutoría, estudios en el extranjero, computadoras e instrumentos musicales.

“Cuando [la corte menor] permitió que las universidades ofrecieran mejores beneficios educativos, alentó el rendimiento escolar y permitió a los estudiantes–atletas percibir una compensación más consistente con el valor que aportan a sus escuelas”, escribió el magistrado Neil Gorsuch en su opinión de la Corte Suprema.

Gorsuch incluyó en la opinión solo la compensación relacionada con gastos educativos, pero no respondió la cuestión más amplia del salario que podrían percibir los atletas universitarios. Escribió que, aunque algunos podrían pensar que mejorar la compensación en gastos educativos no es suficiente para los atletas, otros pensarán que los beneficios son demasiados para el “deporte amateur”.

En última instancia, estuvo de acuerdo con la evaluación de la Corte del Noveno Circuito con respecto a que su tarea era “simplemente revisar la sentencia de la corte de distrito con el lente de la ley antimonopolio”.

Pero el magistrado Brett Kavanaugh, en su opinión concurrente, fue mucho más allá.

“En ningún otro lugar de Estados Unidos las empresas pueden salirse con la suya y no pagar a sus trabajadores una tarifa justa del mercado”, escribió Kavanaugh. “Bajo los principios ordinarios de la ley antimonopolio, no es evidente por qué los deportes universitarios deberían ser [tratados de forma] distinta. La NCAA no está por encima de la ley”.

Cornelius dijo que la opinión de Kavanaugh “como mínimo” invita a un futuro demandante a volver al caso y discutir el sistema de pago de la NCAA.

“[La opinión de Kavanaugh] garantiza que veremos más demandas sobre ello en el futuro”, dijo.

Cornelius también dijo que el fallo podría aumentar la brecha entre las universidades con recursos y las que no los tienen.

Las universidades en las conferencias Power Five probablemente tendrán los recursos para ofrecer a sus atletas una compensación mayor, mientras que las universidades más pequeñas apenas luchan por salir a flote con los incentivos que ofrecen al talento, dijo.

Si quieren mantenerse en el negocio del deporte universitario, “tendrán que competir por esta compensación adicional con las escuelas establecidas, grandes y ricas, que ahora tendrán más recursos de los que ya tenían”, dijo sobre las universidades que no pertenecen al grupo de Power Five.

Pero aunque la legislación por los derechos “de nombre, imagen y semejanza” no está relacionada con el fallo de la Corte Suprema, “podría dar a otras universidades que no cuentan con los recursos necesarios una herramienta competitiva de reclutamiento”, dijo Jodi Balsam, profesora en la Facultad de Derecho de Brooklyn.

Dijo que si una universidad ofrece todos los beneficios educativos a los que un estudiante puede acceder, otra puede ofrecer acceso a oportunidades “de nombre, imagen y semejanza” que podrían valer más, lo que resultaría en un contrapeso.

Magistrados actuales de la Corte Suprema de Estados Unidos. La decisión fue votada 9–0. El juez Gorsuch emitió la opinión de la Corte y el juez Kavanaugh, una opinión concurrente. (Fred Schilling/Colección de la Corte Suprema de Estados Unidos)

El fallo también podría aumentar la probabilidad de que los estudiantes permanezcan en la escuela y obtengan un título después de cuatro años, dijo Matt Mitten, director ejecutivo del National Sports Law Institute.

Los atletas de fútbol americano tienen que esperar tres años después de su graduación de la escuela secundaria antes de poder jugar para la NFL, y Mitten dijo que si los atletas reciben una compensación, podrían estar más dispuestos a quedarse un cuarto año para graduarse.

Mitten también dijo que el fallo podría beneficiar a los atletas universitarios que quizá no jueguen de forma profesional.

“Ojalá se queden en la escuela más tiempo y desarrollen sus habilidades, practiquen el deporte uno o dos años más y luego obtengan su título”, dijo.

Para Balsam, el fallo coloca a los atletas universitarios en una situación de igualdad con sus compañeros. Mientras que los estudiantes de música o los programadores podían poner en práctica sus habilidades y recibir un pago, los atletas no podían hacerlo hasta ahora.

Los estudiantes universitarios tienen una posibilidad restringida para monetizar sus contribuciones al campus universitario, dijo. Pero esta decisión “permitirá a los estudiantes atletas acceder a beneficios educativos proporcionales al valor que sus talentos aportan al campus”.

(Traducido y editado por Gabriela Olmos. Editado por Melanie Slone)

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