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Brasileños redescubren su propio enoturismo durante pandemia

Turistas sin posibilidad de viajar al exterior buscan ambientes abiertos para relajarse, y la industria se repunta en el sur de Brasil. 

BENTO GONÇALVES, Brasil — En el interior del municipio de Bento Gonçalves, Maurício de Oliveira, 32 años, y Bruna Golo, de 31, tuvieron la oportunidad de experimentar un ‘picnic’ entre los viñedos de la Vinícola Cristófoli.

Esta pareja de abogados de Florianópolis, estado de Santa Catarina, viajó cuatro días por la Serra Gaúcha, en el estado de Río Grande del Sur, Brasil, a fines de mayo.

“Este fue uno de los atractivos que más disfrutamos en el viaje, una experiencia verdaderamente diferenciada, en medio de los viñedos, escapando de los recorridos tradicionales. Además de poder disfrutar de un momento juntos, o incluso en familia, es posible degustar platos típicos acompañados de un buen vino de la región”, dijo de Oliveira, quien ha viajado por más de 30 países alrededor del mundo y ha probado varios vinos.

 

La pareja conoció las viñas por la ruta del Valle de los Viñedos, Altos Montes y Cantinas Históricas, y la ruta de los vinos en el municipio de Pinto Bandeira. Visitaron Bento Gonçalves, conocida como la capital brasileña del vino, y pasaron por Garibaldi, la ilustre capital nacional de los espumosos, además de recorrer pequeños distritos ubicados en el interior de estos municipios.

”La verdad es que nos sorprendieron mucho los vinos que acabamos conociendo y comprando en las propias viñas. Aunque ya conocíamos algunos viñedos más grandes de la región, llegamos a conocer otras no tan grandes, y fue una sorpresa, donde nos gustaron varias etiquetas y uvas, incluso algunas que no son tradicionales aquí en Brasil. Realmente nos gustó mucho la experiencia. Creemos que también es muy competitivo en términos de precio y calidad en comparación con vinos de otras regiones”, dijo de Oliveira.

Maurício de Oliveira y Bruna Golo viajaron cuatro días por la Serra Gaúcha y quedaron encantados con la calidad de los vinos. (Luciano Nagel/ Zenger News)

Una de las rutas preferidas por los turistas, amantes del buen vino y espumantes es este Valle de los Viñedos, en la Serra Gaúcha. La región posee un sendero rural que abarca tres municipios: Monte Belo do Sul, Garibaldi y Bento Gonçalves. Estas, entre decenas de otras ciudades, fueron colonizadas por inmigrantes italianos en 1875, y tienen como principal característica sus viñedos, que encantan a los turistas.

Sin embargo, a principios de marzo de 2020, con la llegada de la pandemia al territorio brasileño, los propietarios de pequeñas viñas familiares y de renombre internacional, así como de hoteles y restaurantes, entre otros atractivos que unen al enoturismo, tuvieron que interrumpir temporalmente sus actividades durante meses.

La región de la Serra Gaúcha tiene viñedos que ofrecen vinos nacionales a los brasileños. (Urvashi Makwana)

La reapertura trajo consigo cambios significativos, según la fundadora y expresidenta de la Asociación Internacional de Enoturismo, Ivane Fávero.

“Hubo de hecho un mayor alcance de lo que ya era tendencia antes de la pandemia, que son las experiencias al aire libre, la apreciación de los paisajes, la apreciación de la cultura local y la presencia híbrida, es decir, mezclar lo digital con lo presencial. Lo que ha hecho la pandemia es tornar esto aún más claro y necesario. Si antes se ofrecían 10 ‘picnics’, hoy debemos tener aproximadamente 40 en estas viñas, tanto de pequeño, mediano o gran porte. La pandemia ha aumentado la percepción de esta necesidad”, dijo Fávero, quien también es máster en turismo por la Universidad de Caxias do Sul (UCS).

Rodrigo Parisotto es el secretario de Turismo del municipio de Bento Gonçalves. (Cortesía: Rodrigo Parisotto)

El secretario de Turismo del municipio de Bento Gonçalves, Rodrigo Parisotto, dijo que la economía de la región del Valle de los Viñedos ha vuelto a crecer, aunque a un ritmo lento.

“Antes de la pandemia, el 41 por ciento de las personas que visitaban las viñas eran de la región; después de la llegada de la pandemia, hubo un aumento del 60 por ciento de los visitantes, siendo la mayoría de los turistas del estado de Santa Catarina y São Paulo”, dijo.

Parisotto dice que uno de los factores que contribuyó al pequeño y significativo crecimiento de la economía en la región fue la alta tasa del dólar y el cierre de fronteras, lo que impidió que muchos brasileños viajaran al exterior. Así, tuvieron que contentarse con el turismo interno del país.

“Junto con la pandemia, se notó que hubo un gran cambio en el perfil del público. Los turistas viajan más con su auto propio, disfrutan más el tiempo, compran vino nacional, y eso conlleva otro hecho importante, un mayor consumo de vino brasileño desde 2020, y eso es muy bueno para nosotros”, dijo.

El director Daniel Panizzi es responsable por el complejo enogastronómico de Don Giovanni (Cortesía: Daniel Panizzi)

El director de la Viña Don Giovanni, Daniel Panizzi, comparte esta opinión y dice que la pandemia hizo que el turismo nacional creciera y se reflejara directamente en el enoturismo.

“Existía un prejuicio de que los vinos brasileños no estaban a la altura de grandes productos. Esto hacía que el consumidor, en la estantería, optara por el vino importado. El sentimiento de nacionalismo hizo que este consumidor eligiera un vino producido en Brasil, y el resultado fue fantástico, porque él lo aprobó y le gustó”, dijo Panizzi.

El director chileno-brasileño de la Viña Geisse, Daniel Geisse, dice que la demanda de los turistas es cada vez mayor durante la pandemia, porque la región del Valle de los Viñedos y Pinto Bandeira está muy fortalecida.

“Para tener una idea, es una de las localidades del enoturismo con mejor capacidad de atención que existe en el país. Hay muchas actividades y opciones para los turistas; además de eso, tenemos cerca la ciudad de Gramado, que acaba atrayendo a los viajantes que vienen a pasar dos o tres días aquí en la ciudad de Pinto Bandeira o Bento Gonçalves”, dijo.

El chileno-brasileño Daniel Geisse es el director de la Viña Geisse en Pinto Bandeira, famosa por la calidad de sus espumantes. (Cortesía: Daniel Geisse)

En 2020, en pleno auge de la pandemia, Brasil fue el país donde más creció el consumo de vino en todo el mundo. Según el informe anual de la Organización Internacional del Vino (OIV), la demanda aumentó un 18.4 por ciento en comparación con 2019. El informe se publicó en París a fines de abril de 2021, y revela que el ritmo de crecimiento del mercado del vino de Brasil es el más grande desde 2000. En total, Brasil consumió 430 millones de litros.
(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)