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Baluarte de Santiago en Veracruz recuerda épocas de peligros marinos

Piratas, o invasores de otros países, se topaban con un sistema de murallas y baluartes que protegían a la gente del puerto. 

Como muchas ciudades antiguas, la del puerto de Veracruz alguna vez fue rodeada de una muralla a manera de fortificación. Hoy, el Baluarte de Santiago es uno de los vestigios de aquella época.

La muralla rodeaba la ciudad entre 1683 y 1880, y se dice que salvó cientos de vidas durante las invasiones. Significa una gran riqueza cultural, política, económica, social e histórica desde su creación en el siglo XVII.

Ubicado en el extremo sur frente a la costa del Golfo de México, formaba parte de otros nueve baluartes que se usaban para cuidar y proteger el puerto de la amenaza de invasiones extranjeras, así como el ataque de posibles piratas que estuvieran rondando el puerto.

El Baluarte de Santiago es un vestigio de la época en la que el puerto de Veracruz servía como ‘entrada’ a México desde el golfo. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

“Fue lo primero que se construyó de la muralla, al norte el Baluarte de la Caleta o la Concepción, al sur el de Santiago o la Pólvora. El de Santiago fue edificado con sillares traídos de Campeche, que es la piedra cuadrada, y de Veracruz se usó la mampostería, que es la piedra irregular”, dijo Concepción Díaz Cházaro, Cronista Oficial de la Ciudad de Veracruz.Conocido también como el Baluarte de la Pólvora, este fuerte sirvió también como almacén de material de guerra. Protegió contra los bombarderos franceses el 27 de noviembre de 1838, y contra los bombarderos de la fuerza de Estados Unidos el 22 de marzo de 1847.

En la época del Porfiriato, el presidente Porfirio Díaz decidió ampliar la ciudad de Veracruz, para construir el puerto que se inauguró a inicios del siglo XX. Se demolieron componentes y murallas, y solo quedó en pie el Baluarte de Santiago como el recuerdo.

Casi 80 años más tarde, las puertas de este recinto se abrieron como un museo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) declaró como Patrimonio Histórico mexicano. Todo lo que se halla en el lugar es considerado un tesoro veracruzano.

La estructura es hexagonal e irregular, con una rampa en la entrada con un largo camino donde se aprecian a detalle los materiales con los que fue construida, desde piedra hasta diversos tipos de coral extraídos de los arrecifes.

Los visitantes pueden conocer “Las joyas del pescador”, descubiertas en 1976, por un trabajador del mar que halló sumergidas 42 piezas de joyería y lingotes de oro. Este tesoro nos recuerda todo lo que se enviaba a España desde este puerto.

La construcción ahora es un museo que resguarda artefactos y recuerdos de la época colonial. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

“Junto con el Castillo de San Juan de Úlua, el Baluarte de Santiago es un tesoro arquitectónico histórico de Veracruz que a su vez resguarda un importante tesoro en su interior, como lo son Las Joyas del Pescador, además de algunas otras reliquias y una serie fotográfica de las invasiones extranjeras que sufrió nuestro país y que tuvieron como puerta de entrada a nuestra ciudad”, dijo Díaz Cházaro.

También se aprecian cañones que alguna vez se posicionaron en modo de defensa. En la segunda planta, después de caminar por unos escalones estrechos, se llega a una vista impresionante. Uno tal vez se pregunte cómo se veía Veracruz en el pasado.

Por ahora, el museo se mantiene cerrado y en proceso de renovación.

Pero el baluarte, localizado en la zona centro de la ciudad, está muy cerca del Barrio de la Huaca, el cual siglos atrás estaba afuera de la muralla y es un sitio turístico hoy. También muy cerca se encuentra el Instituto Veracruzano de la Cultura, el cual era el Convento Behetlemita en el siglo XVIII. Así, el pasado del puerto se revive en la imaginación de locales y turistas.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)

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