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La Huaca, el barrio más colorido de Veracruz

El gobierno reconoce como edificaciones históricas tres patios que perduran con sus características de origen.

Se dice que uno podrá abandonar el barrio, pero el barrio nunca abandona a uno.

Un ‘barrio’ es un vecindario conocido por su gente y su ambiente. Así, ‘La Huaca’, un lugar especial enclavado en el centro histórico de la ciudad de Veracruz, es un barrio alegre y colorido. Es un espacio donde resalta el color de casas de tablones y donde la gente es bullanguera.

“El barrio de la Huaca es un vestigio histórico para la ciudad y para el país”, dijo Noemí Graciela Palomino Galván ‘La Güera Palomino’, líder de vecinos del sitio.

“Es un lugar que nos da identidad como veracruzanos y que aquí se amalgamaron una mezcla importante de razas que llegaron a América, gente trabajadora, buena, con un gran amor por su gente y su familia principalmente”.

El puerto de Veracruz fue la puerta de la América Continental para los europeos. Desde la época de la Colonia, el puerto ha sido de suma importancia, con un auge durante el Porfiriato, o la gestión del presidente de México, Porfirio Díaz, a finales del siglo XIX y principios del XX. Los muelles del puerto tenían cientos de trabajadores, entre migrantes, esclavos, jornaleros y pregoneros; todos ellos dieron origen al ‘Barrio de la Huaca’.

El lugar se fundó en los arrabales, fuera de la antigua ciudad amurallada de Veracruz, cuando esta estaba cercada para evitar ataques de piratas o intervenciones extranjeras. Inició como una pequeña villa con pocos habitantes, y en 1790, cuando la muralla se cayó, se convirtió en un barrio de clase media, debido al auge importante que el puerto experimentó.

El nombre de la ‘Huaca’ viene de una mujer de raza negra llamada María Guacara, quien vivió ahí hasta finales del siglo XVIII, según la investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Gema Lozano y Nathal. Este nombre hace alusión al dios Huaca (muerte), porque cerca del barrio había un cementerio llamado Ermita del Santo Cristo.

Parte del barrio mantiene su construcción original, lo que lo convierte en patrimonio artístico. (Carlos Ramírez/Café Words)

Se puede decir que la construcción de las casas implica los inicios del reciclaje en México, ya que los mismos habitantes construyeron sus hogares con la madera de los barcos que naufragaban cerca del puerto. Los patios de vecindad, que en total eran unos 28, fueron formados de casas de madera que creaban un extenso corredor.

Algunas de estas casas usaban teja francesa. Estas construcciones coloridas son resistentes contra los fuertes vientos, el calor extremo, la humedad, el salitre y el paso del tiempo, lo que ha sorprendido a propios y extraños.

El barrio es un lugar histórico que recuerda la fundación de Veracruz como puerto de entrada a Las Américas. (Carlos Ramírez/Café Words)

Hoy, el INAH reconoce como edificaciones históricas solo 3 patios que perduran aún con sus características de origen. Uno de ellos, el patio La Favorita, es reconocido como el más longevo de América Latina. Los otros dos patios se llaman San Salvador y San Nicolas.

“Sin duda la algarabía del veracruzano, su ser bullanguero y buen amigo nace aquí, la influencia cultural, la influencia afrocaribeña en su música, es muy característico en la música de sones, danzones, la misma salsa, es una aportación de Veracruz a todo el mundo”, dijo Palomino Galván.

“Por eso, Agustín Lara y Toña ‘La Negra’, Don Manuel ‘el Negro Peregrino’, y Pedro Domínguez ‘Moscovita’ les encantaba cantar y componer aquí con la gente, ya que sabían que aquí se encontraban grandes músicos y la inspiración llegaba solita”, dijo.

Actualmente, los vecinos y las autoridades municipales trabajan arduamente para que el Barrio de la Huaca sea promovido como un atractivo turístico en la ciudad y para que no se pierda su historia llena de color y alegría.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)