Skip to content
Menu

El Salvador rompe esquemas como primer país que adopta el Bitcoin como moneda oficial

La medida, impulsada por el presidente Nayib Bukele, ha generado reacciones divididas entre público y economistas.

CARACAS, Venezuela — Existe una concepción generalizada sobre los entusiastas de las criptomonedas. Se cree que están en contra del Estado, el cual acusan de autoridad coercitiva, corrupción e ineficiencia.

Justamente por eso, las criptomonedas (medios digitales usados para transacciones cifradas y almacenamiento de datos descentralizado) en teoría representan para ellos una oportunidad de empoderamiento e independencia contra los Estados nacionales.

En ese sentido, la presencia de Nayib Bukele, presidente de El Salvador, a través de video en la Conferencia de Bitcoin de Miami, el pasado 5 de junio, pudiera haber parecido contradictoria.

Sin embargo, los organizadores planearon la inclusión de Bukele. En su discurso, anunció la iniciativa de su gobierno por incorporar al Bitcoin como moneda de curso legal en El Salvador, convirtiéndose en el primer país del mundo en hacerlo.

“Esperamos que esta decisión sea solo el comienzo para brindar un espacio donde algunos de los principales innovadores puedan reimaginar el futuro de las finanzas, lo que podría ayudar a miles de millones de personas en todo el mundo”, dijo el mandatario en su cuenta de Twitter.

El presidente ha sido criticado por una medida que, además de inesperada, se ha considerado innecesaria.

“El sistema financiero salvadoreño es sólido y solvente. Con 13 actores (nueve de ellos de capital extranjero) ha experimentado una fuerte expansión desde hace 20 años, y el año pasado tuvieron una fuerte apuesta por la digitalización de los servicios”, dijo Irma Cantizzano, editora para Centroamérica en ‘El Economista’.

“Los analistas y economistas señalan que no era necesario haber legalizado la moneda para poder hacer transacciones con ella, y que genera más riesgos para el país, que busca en estos momentos lograr un acuerdo de servicio ampliado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para poder llevar hacia un camino sostenible la deuda pública, que casi alcanza el 90 por ciento del producto interno bruto, y obtener $1,300 millones de financiamiento”, dijo Cantizzano.

“Es paradójico que el motivo primario de la creación del Bitcoin fue, justamente, no depender de ningún Estado, sino ir por fuera de estos, y que hoy haya una parte del sector [financiero] que esté celebrando que un país lo adopte, entre comillas, como una moneda de curso legal”, dijo Ignacio E. Carballo, Director del Ecosistema de Programas Fintech en la Pontificia Universidad Católica de Argentina, UCA.

De todos modos, Carballo considera que esto es un punto entre los que apoyan la concepción más purista de las criptomonedas y los que defienden al dinero convencional. “El hecho de que sea aceptado como moneda de curso legal no quiere decir que un estado centralice esta moneda. Bitcoin va a seguir estando descentralizada en todos los nodos que están a lo largo y ancho del planeta, y el Estado de El Salvador no va a tener la potestad de emitir Bitcoin o de controlar cómo se rige en el mundo, como hacen la Unión Europea con el euro o los Estados Unidos con el dólar”, dijo el economista.

Para el pueblo salvadoreño, esta política se aleja de sus preocupaciones más apremiantes.

“La gente lo ve como algo innecesario, más allá de si es algo bueno o malo. Mucha gente que votó por Nayib Bukele esperaba que sus primeras acciones como presidente estuvieran enfocadas en otras cosas, como el tema de la delincuencia o el suministro de agua”, dijo Paty Rivas, joven salvadoreña. “Ahora hay cosas mucho más importantes que estar viendo si se aprueba una moneda oficial o no”.

El parlamento ha comenzado a tratar el proyecto de ley que fue rápidamente aprobado. ”La Asamblea Legislativa no discutió ni analizó esta ley ni por un día. Esta llegó y fue aprobada en el lapso de tres a cuatro horas. Hasta este momento hay más preguntas que respuestas”, dijo Cantizzano.

Originalmente la ley iba a establecer para los agentes económicos la obligatoriedad de gestionar operaciones en Bitcoin si el cliente así lo deseaba, aunque excluyó a quienes “por hecho notorio y de manera evidente no tengan acceso a la tecnología necesaria”.

Esto generó preocupación para los pequeños y medianos comerciantes que quizás no cuentan con el conocimiento tecnológico o los soportes para operar con criptomonedas. Para algunos, la legislación es ambigua en este aspecto.

“Una gran mayoría de personas desconocían por completo el Bitcoin, y bueno, siguen sin entender bien qué es. Por eso estaban en total desacuerdo que fuera obligatorio”, dijo Rivas, quien recordó que cuando El Salvador dolarizó su economía, se estableció que tanto el colón [moneda salvadoreña] como el dólar iban a circular en paralelo, pero ya nadie usa la primera.

Bitcoin ha llamado mucho la atención por representar una rebeldía, una manera de romper con esquemas financieros establecidos. (Executium/Unsplash)

Finalmente, la obligatoriedad no fue incluida en la ley.

“Estas medidas ya existen en muchos países de América Latina; por ejemplo, la obligatoriedad de aceptar pagos por tarjeta. Pero en la realidad del día a día, el comerciante termina seleccionando si acepta o no acepta. Y si no quiere aceptar pagos con tarjeta es tan sencillo como decir que no funciona el sistema”, dijo Carballo, quien considera esta parte de la legislación más bien una declaración de intereses por parte del gobierno. Sin embargo, recalca que es necesaria la obligatoriedad de aceptación para que el Bitcoin sea una moneda de curso legal.

Sin embargo, poner en marcha el uso de Bitcoin como moneda corriente no es tan sencillo. Para hacerlo hará falta implementar una tecnología mínima en términos de acceso a Internet y manejo de criptomonedas. Bukele declaró que su gobierno está trabajando junto con la empresa Strike en el desarrollo de una billetera electrónica que permita el uso de Bitcoin.

“Es importante recalcar que, aunque la telefonía móvil está ampliamente extendida en el país, la cobertura [de Internet] no es del 100 por ciento. Datos oficiales al cierre del año pasado señalan que por lo menos un 92 por ciento de la población tiene acceso a la cobertura móvil 3G”, dijo Cantizzano.

Por otra parte, los mayores críticos de Bukele consideran que esta apuesta del presidente, quien aseguró que si El Salvador atrae el 1 por cierto de Bitcoin del mundo ya expandiría su economía en una cuarta parte, en realidad puede poder en riesgo la estabilidad financiera del país.

“La adopción del Bitcoin como moneda de curso legal plantea una serie de cuestiones macroeconómicas financieras y legales que requieren un análisis muy cuidadoso”, dijo Gerry Rice, portavoz del FMI, antes de reunirse con el gobierno el 10 de junio.

“¡El espectáculo de los fanáticos de Bitcoin celebrando la posible concesión del estatus de moneda de curso legal por parte del presidente autoritario de El Salvador (quien acaba de extender su autoridad ejecutiva sobre el banco central del país) debe tener a [Friedrich] Hayek [máximo exponente de la Escuela Austriaca de Economía, contraria al control estatal] rodando en su tumba!”, tuiteó George Selgin, economista monetario e historiador.

Selgin considera que esta iniciativa no tiene una fundamentación económica, sino que es otro avance autoritario de Bukele sobre las instituciones salvadoreñas.

Bukele ha sido criticado recientemente por destituir miembros de la Corte Suprema que se oponían a sus decretos, por los que algunos consideran la maniobra del Bitcoin una estrategia de ‘agenda setting’ por parte del joven presidente.

(Editado por Melanie Slone y Gabriela Alejandra Olmos)

Recommended from our partners