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Un recorrido arquitectónico por el puerto de Veracruz 

Construcciones de la época colonial y del Porfiriato recuerdan a épocas pasadas cuya influencia perdura. 

La primera parada de los españoles en lo que hoy es México, en 1519, fue en el estado mexicano de Veracruz, donde la ciudad del mismo nombre es un puerto importante. Desde la época colonial hasta la moderna, y pasando por la industrialización con Porfirio Díaz, la ciudad alberga edificios sobresalientes.

La memoria histórica de la ciudad se refleja en importantes edificaciones que muestran diferentes construcciones y estilos. Son los testigos silenciosos de los orígenes de la ciudad y de su gente.

“Las construcciones del puerto de Veracruz han sido de gran impacto y proyectadas por importantes ingenieros, al grado que aún siguen de pie pese al paso de los siglos”, dijo Ricardo Cañas Montalvo, cronista de la ciudad de Veracruz.

“Podemos ver edificios de suma importancia para su época, con mucho estilo europeo, como toscano o barroco. Edificios así son: San Juan de Ulúa, el Faro de Benito Juárez, Correos de México, Teatro Clavijero, el ayuntamiento de Veracruz, el edificio de correos de México, todos con una relevancia no solo para Veracruz, sino en su tiempo para el modernismo del país”, dijo Cañas Montalvo.

“Son construcciones que nos muestran el pasado, presente y futuro de la ciudad de Veracruz, edificios que encierran enormes historias de hombres y mujeres veracruzanos que fueron los pilares de una cultura y la sociedad que somos hoy en día”.

Muchos de las construcciones de los edificios que aún se mantienen de pie datan de la época de la colonia, hechas a base de cal, canto, piedra muca (coral muerto), tablones o vigas de madera, los materiales con los que se levantaron sus paredes y techos.

Las primeras edificaciones en suelo veracruzano fueron de uso militar. Las fortificaciones fueron cimentadas en terreno arenoso de playa o en llano frío, para dar seguridad a los conquistadores. El Fuerte de San Juan de Ulúa es un ejemplo de este tipo de construcciones que dieron seguridad al puerto. Fue construida sobre un islote, para resguardar los navíos que salían de viaje entre el mal tiempo cuando los vientos del norte azotaban la costa.

En esta construcción participaron reconocidos ingenieros militares de la época, como el italiano Bautista Antonelli, el holandés Adrián Boot, el alemán Jaime Franck y el ingeniero italiano Félix Prosperi.

El exconvento de San Francisco de Asís, o faro de “Benito Juárez”, es una construcción de estilo toscano. Está lleno de historias que datan del siglo XVI. Construido a base de piedra muca, una vez terminado, estuvo al servicio de la iglesia católica, y ahí se daba alojamiento a marineros y sacerdotes que visitaban la ciudad para solemnizar algunas fiestas patronales, en especial a la santísima cruz.

Después, se construyó la torre, la cual servía de faro para salvaguardar la integridad de los barcos y evitar que impactaran contra el puerto, a finales del siglo XVI.

El Teatro Francisco J. Clavijero es un ejemplo del estilo arquitectónico francés admirado e impuesto por Porfirio Díaz. (Carlos Ramírez/Café Words)

Teatro con estilo francés

Veracruz fue una ciudad que se vio beneficiada durante el porfirismo; el presidente Porfirio Díaz, influenciado por la belleza de las construcciones al estilo francés, decidió que un ingeniero de ese país construyera un teatro. Con una fachada de estilo neoclásico, el edificio se puso de moda entre la aristocracia de la época.

Se inauguró en 1900, y durante casi un siglo fue el teatro principal de la ciudad. Los interiores tienen una decoración sencilla, y su vestíbulo cuenta con detalles en mármol, así como esculturas y finos espejos que le dan un toque aristócrata, común de la época.

Mediante estas construcciones, el centro histórico de la ciudad de Veracruz es un vestigio histórico para una nación que moderniza a la vez que recuerda su pasado colonial.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)