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Piden a Biden elegir a posibles miembros de la Corte Suprema 

El presidente se comprometió a nominar a la primera mujer negra, y podría presionar a magistrado Breyer a retirarse.  

WASHINGTON — La promesa del presidente Joseph R. Biden Jr. de nominar a la primera mujer negra a la Corte Suprema de Estados Unidos cobra una nueva perspectiva en el contexto de la presión que se ejerce sobre el magistrado Stephen G. Breyer, para que se retire mientras los demócratas pueden reemplazarlo.

Breyer, de 82 años, fue nominado por el presidente Bill Clinton en 1994, y ha recibido llamadas de algunos demócratas, que lo invitan a retirarse, para que Biden pueda elegir a su sucesor.

La corte ha tenido una mayoría conservadora de 6–3 desde que el presidente republicano Donald J. Trump y un senado liderado por el Partido Republicano nombraron a tres jueces, y los demócratas temen que la historia pudiera repetirse cuando su partido pierda a un magistrado que les es favorable.

El magistrado Antonin Scalia murió en 2016, durante el último año del segundo mandato del presidente demócrata Barack H. Obama. El senado controlado por los republicanos bloqueó a su candidato, Merrick Garland, quien ahora es el fiscal general de Biden. Mientras tanto, la magistrada Ruth Bader Ginsburg se resistió a las propuestas de retirarse durante el mandato de Obama, pero murió en septiembre del año pasado.

Luego, Trump seleccionó a la conservadora Amy Coney Barrett, de 49 años, para reemplazarla, a pesar de que faltaban menos de dos meses para las elecciones presidenciales de 2020, lo que llevó al senado controlado por los republicanos a confirmarla como la elección preferida por el partido.

El entonces presidente de Estados Unidos Donald J. Trump, junto a la magistrada de la Corte Suprema Amy Coney Barrett, en el jardín sur de la Casa Blanca el 26 de octubre de 2020. (Tasos Katopodis/Getty Images)

“El hecho de que Obama no haya tenido éxito con su última nominación ejerce cierta presión sobre Stephen Breyer — el juez con mayor número de años en funciones que fue nombrado por un demócrata — para que renuncie y le dé a Biden al menos una oportunidad”, dijo John R. Vile, profesor de ciencias políticas en la Universidad Estatal de Middle Tennessee, a Zenger News.

“Algunos demócratas todavía culpan a Ginsburg por quedarse tanto tiempo [en funciones] en lugar de renunciar bajo un presidente demócrata”, dijo.

Breyer no ha mostrado indicios de que planee retirarse mientras el presidente demócrata se encuentra en el poder. Pero Biden tampoco ha hecho pública una lista de posibles nombres que lo reemplacen, como lo hizo Trump, para ganarse a los grupos conservadores escépticos cuando aún era candidato.

En 2016, Trump publicó su lista corta “aparentemente como una herramienta política para asegurar a los conservadores la seriedad de su compromiso”, dijo Stephen Wermiel, profesor de derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad Americana de Washington.

Si Biden hubiera hecho lo mismo, el movimiento “se habría convertido en una distracción política”, dijo.

La magistrada de la Corte Suprema de Estados Unidos Ruth Bader Ginsburg en una conferencia de septiembre de 2018, en el Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C. (Alex Wong/Getty Images)

La preselección de futuros jueces de la Corte Suprema antes de que se liberen las vacantes va en contra de la sabiduría convencional de Washington, dijo Ilya Shapiro, director del Centro Robert A. Levy de Estudios Constitucionales, y vicepresidente del Instituto Cato.

“Pero podríamos ver en el futuro una dinámica por parte de los candidatos republicanos que buscan asegurarse que se puede confiar en ellos, pero no en los demócratas. Ya veremos. O podría ser simplemente que Donald Trump era un candidato tan singular que necesitaba hacer eso”, dijo Shapiro.

Aunque Biden se ha opuesto a comunicar sus opciones, algunas organizaciones de tendencia demócrata, como Demand Justice, y muchos medios de comunicación han publicado sus listas cortas.

Leondra Kruger, actual jueza adjunta de la Corte Suprema de California, es vista como otra favorita si Biden tiene la posibilidad de nominar a un posible magistrado de la Corte Suprema. (Lonnie Tague/ U.S. Department of Justice)

Dos nombres en varias de ellas son Ketanji Brown Jackson, jueza de circuito del Distrito de Columbia, y Leondra Kruger, jueza adjunta de la Corte Suprema de California.

Biden nominó a Jackson a la Corte de Apelaciones del Circuito de D.C. para reemplazar a Garland, en una de las 20 nominaciones judiciales federales que hizo la Casa Blanca este año. Se espera esta semana una votación completa en el senado con respecto a su nominación. Jackson fue aprobada por el comité judicial con una votación de 13 a 9, pues dos republicanos se unieron a los demócratas en su apoyo.

Ketanji Brown Jackson, nominada para jueza de circuito del Distrito de Columbia, testifica durante la audiencia de confirmación del comité judicial del senado el 28 de abril de 2021. Se la considera una de las principales candidatas a la nominación de Biden a la Corte Suprema. (Tom Williams-Pool/Getty Images)

Para muchos, el silencio de la administración de Biden hasta el momento no era una indicación de que el presidente estuviera reconsiderando su promesa de seleccionar a una mujer de color, en caso de que Breyer se retirara.

“Yo no leo nada en ello”, dijo Tricia “C.K.” Hoffler, presidenta de la Asociación Nacional de Abogados y de la Coalición Rainbow PUSH, y explicó que pensaba que la administración de Biden simplemente se negaba a seguir las señales de su predecesor.

Con la demografía cambiante en las facultades de derecho de la nación, hay “muchas, muchas” mujeres negras con las credenciales, la experiencia y el temperamento necesario para servir en la corte, dijo.

En todo caso, Biden podría tener un alcance limitado paradar una nueva forma a la corte.

El presidente demócrata Jimmy Carter no tuvo la oportunidad de nominar magistrados. Desde entonces, Clinton y Obama, ambos demócratas, eligieron cada uno a dos, pero cuatro presidentes republicanos — Ronald Reagan, George H.W. Bush, George W. Bush y Trump — han asignado juntos a 10, y Trump sentó en la Corte a tres durante un solo mandato.

El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, y el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, al centro a la izquierda y derecha, respectivamente, en la corte en octubre de 2005. Bush acababa de seleccionar a Roberts para reemplazar al presidente del Tribunal Supremo William H. Rehnquist, quien había muerto un mes antes a los 80 años. En ese momento, Roberts era el primer nuevo magistrado en más de 10 años, y el primer nuevo presidente de este cuerpo judicial en casi 20. (Ken Heinen/U.S. Supreme Court via Getty Images)

El cambio en el equilibrio en la corte también ha proporcionado más votos en otros casos para limitar el acceso al aborto, como “Planned Parenthood vs. Casey”, que confirmó la conclusión del caso “Roe” sobre el derecho a abortar, pero redujo el escrutinio de los estados que buscan recortar el derecho.

En mayo, la Corte Suprema anunció que pronto tendrá audiencias sobre una serie de casos que podrían impugnar decisiones anteriores, incluido “Dobbs v. Jackson Women’s Health”. Esta decisión se centra en una ley de Misisipí que prohíbe los abortos después de 15 semanas de embarazo. Otros casos que pronto estarán ante la corte involucran derechos electorales, derechos civiles y reformas policiales, incluida la “inmunidad calificada”.

Sin embargo, dado que se necesita el voto de cuatro de los nueve magistrados para aceptar un caso en la Corte Suprema, cualquier nuevo magistrado designado por Biden tendría poca influencia inmediata sobre la agenda del máximo cuerpo judicial.

Breyer no es el magistrado con más años de servicio, pese a haber estado en funciones durante 26 años.

A los 72 años, el magistrado Clarence Thomas, designado por George H.W. Bush, es 10 años más joven que Breyer, pero tiene 29 años en la corte. La mayoría de los otros magistrados, sin embargo, tienen entre 50 y 60 años. Barret, nominada por Trump, es la más joven, y tiene 49 años.

Desde el inicio de su mandato, Biden firmó una orden ejecutiva para formar una comisión encargada de sugerir reformas a la Corte Suprema. Entre las ideas mencionadas se encuentran el establecimiento de límites de mandato para los magistrados y la controvertida propuesta de expandir el número de magistrados más allá de nueve.

Se requeriría una enmienda constitucional para quitarle el mandato vitalicio a los magistrados, pero la Ley Judicial de 1869 establece el número de magistrados en nueve.

Shapiro, del Centro Robert A. Levy de Estudios Constitucionales, dijo que la administración de Biden sería cautelosa a la hora de realizar cambios tan significativos en la corte.

Las dificultades políticas de “abigarrar la corte” al expandir el número de sillas más allá de nueve podrían ser demasiadas. De modo que cualquier cambio en la corte tendría dificultades para sobrevivir al senado.

“Eso se toparía con vientos políticos en contra”, dijo Shapiro.

(Traducido y editado por Gabriela Olmos. Editado por Melanie Slone)

(Editado por Gabriela Alejandra Olmos y Melanie Slone)