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Homeschooling: por qué se elige enseñar en casa en México

Antes de la pandemia, un grupo de familias ya optaba por enseñar a sus hijos así en vez de mandarlos a la escuela. 

CIUDAD DE MÉXICO, México — Tras un falso diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), y diversas exigencias de parte de las autoridades de la escuela, la familia Retana Pineda decidió abrazar la alternativa de la escuela en casa (‘homeschooling‘) para su hijo Sonny, quien estaba por ingresar al tercer grado de primaria.

“Una serie de situaciones en las escuelas en las que teníamos inscrito a nuestro hijo que estaba dañando su autoestima, su confianza, su gusto por aprender y la forma como se relacionaba con sus compañeros y maestras nos llevó a tomar esa decisión”, dijo Alejandra Pineda, la madre de Sonny.

Las exigencias de las autoridades escolares llegaron al grado de condicionar la inscripción de Sonny al tercer grado si sus padres no contaban con estudios avalados por un paidopsiquiatra y un neuropediatra. No obstante, dos especialistas en psicología infantil señalaron que, para Sonny, todo se resumía a falta de límites y reglas en casa, nada que tuviera que ver con un trastorno neuronal o psicológico.

La alternativa de la escuela en casa tenía, por principio, “regresarle a nuestro hijo su autoestima, pues de la escuela se trajo etiquetas como ‘niño tonto’, ‘niño latoso’, ‘niño problemático’; y, en segundo lugar, devolverle el amor por aprender. Fue una ardua labor de desintoxicación de las malas experiencias vividas durante la escolarización para implementar en su mente y su corazón un nuevo concepto de educación y autoconfianza”, dijo Pineda.

Los padres de Sonny optaron por educarlo en casa y no en una escuela tradicional. (Cortesía familia Retana Pineda)

De esa forma, Sonny y sus papás se adaptaron a una nueva dinámica escolar en casa con horarios flexibles. Un par de horas por la mañana, con materias y material de trabajo escogidos en conjunto, inauguran el día de estudio en dos sesiones que van de las 9:00 a las 11:00 de la mañana, y se retoman de 2:00 a 3:30 de la tarde.

Pineda, certificada como maestra de preescolar, tuvo contacto con un sistema educativo basado en el ‘homeschooling’. “Los temas que desarrollamos con nuestro hijo van muy apegados a los que en México la Secretaría de Educación Pública (SEP) considera obligatorios, pero con el plus de que nosotros podemos añadir temas o asignaturas según los intereses de Sonny y nuestros intereses como familia”, dijo.

El ‘homeschooling’ es una alternativa reciente en México, pero que cada vez va arraigándose más.

De acuerdo con Laura Castellaro, docente y fundadora de la Comunidad Alas, “En México el ‘homeschooling’ ha pasado por dos períodos diferentes, el primero iniciado por congregaciones religiosas que datan de hace 20 o 30 años, de forma silenciosa y sin difusión. Y el segundo periodo, el más significativo, inició hace 10 o 12 años, cuando la educación sin escuela comenzó a considerarse tanto por grupos laicos como religiosos como una opción atractiva y viable. Entonces, las familias pioneras comenzamos a publicar información a través de blogs y artículos, y a compartir el día a día de nuestros hijos e hijas para inspirar a otras familias”.

¿Cómo se evalúa a un niño ‘homeschooler’?

De acuerdo con Castellaro, como los padres definen junto con sus hijos qué es importante aprender y por qué, y qué medios y estrategias deben utilizarse, ninguna institución sistematizada sería capaz de ofrecer evaluaciones personalizadas.

“En México se utilizan dos vías de evaluación: el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y colegios de Estados Unidos como West River Academy, Royal Hollow Academy y Marble Falls Academy, creados especialmente para ‘homeschoolers’. El INEA certifica primaria completa o secundaria completa por medio de 12 exámenes parciales o con un examen único, y los colegios de Estados Unidos certifican mediante la entrega anual de un portafolio de evidencias con el que se evalúan procesos y avances”, dijo Castellaro.

En la educación en casa, los retos para los estudiantes son los mismos que para quienes asisten a la escuela, según especialistas. (Cortesía familia Retana Pineda)

‘Homeschooling’, ¿positivo o negativo?

Los principales puntos a favor de la educación en casa que destacan tanto Castellaro como las familias ‘homeschoolers’ son: aprendizaje personalizado, tiempo para desarrollar pasiones e intereses, práctica constante en el mundo real, autoconocimiento, aprendizaje autodidacta, mejor salud al dormir lo necesario y comer saludable y sin prisas, y fortalecimiento de lazos familiares.

Un punto importante a tomar en cuenta es la socialización con otros niños que, aparentemente, no existe para los niños que estudian en casa. Sin embargo, Castellaro afirma que, “Las familias ‘homeschoolers’ procuramos hacer comunidad con otras, programando proyectos, viajes, encuentros, etcétera. Es un reto buscar y crear oportunidades de socialización para nuestros hijos. Juntar a 20 niños de kínder en un patio no va a hacer que mágicamente tengan herramientas de socialización saludable y asertiva”.

En ese sentido, la psicóloga social Laura Arellano Bonilla dice que, “Para el buen desarrollo humano, es básico el contacto con otros seres vivos. La vida social se cubre a partir de dos personas y no necesariamente de la misma edad”.

La percepción de Arellano Bonila hacia el ‘homeschooling’ es alentadora, puesto que, “Los padres que han decidido desescolarizar a sus pequeños fortalecen la relación con ellos, potencian habilidades y talentos, ya que se ofrece una perspectiva clara de los objetivos más profundos de la educación y la crianza, al mismo tiempo que responde a las inquietudes de los padres que han decidido prescindir del sistema educativo tradicional”.

¿Qué pasa entonces con los retos que, se supone, los niños enfrentan en una escuela tradicional? Arellano Bonilla dijo que la educación en casa “exhorta a trabajar por proyectos y desarrollar habilidades para implementar una nueva forma de educación sin conflicto, encontrar lo que les apasiona y tener libertad de expresión. De esa forma, los retos son a diario, a un ritmo elegido por decisión propia”.

No obstante, para algunas autoridades y maestros en México, el ‘homeschooling’ no está del todo bien visto.

“Si hablamos de autoridades de ‘más arriba’, obviamente dicen que el ‘homeschooling’ no es una opción, que todos los niños deben ir a la escuela según marca el artículo 3º. de la Constitución Política del país. De hecho, hay una normativa interna de la SEP que instruye a los maestros a no promulgar la educación en casa”, dijo Castellaro.

En su experiencia como mamá y maestra ‘homeschooler’, Alejandra Pineda dice que, “Los frutos obtenidos gracias a este proyecto familiar lo compensan todo. Hoy nos hemos liberado de viejos estigmas y, principalmente, nuestro hijo ve la educación y el aprendizaje como un ejercicio gozoso, liberador, lleno de satisfacciones que le abrirá un camino hacia el destino que él mismo se quiera construir como un hombre libre, respetuoso y feliz”.

Arellano Bonilla coincide con que, “El propósito de la educación debe ser que el niño encuentre lo antes posible el sentido de su vida, y mientras más temprano es mucho mejor”.

Más aún, como especialista en psicología social, asegura que es importante “felicitar a estas familias por la valentía de salir de un sistema escolarizado tradicional y llevar a las nuevas generaciones a una forma diferente de aprender”.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)