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Los malvaviscos han vivido muchos cambios

Su elaboración ha evolucionado a lo largo de los siglos, y hasta los hay veganos, pues los tradicionales llevan grenetina. 

Es de los dulces más consumidos a nivel mundial, sin importar la edad.

“Los malvaviscos o bombones, son una golosina que tan solo de pensar, se antoja, sin importar la edad que se tenga”, dijo Elvia Prieto Mendoza, de 38 años, gastrónoma por Le Chef College, en la ciudad de Boca del Río, Veracruz.

“Existen presentaciones en el mercado, ya sea en su forma clásica o con alguna forma o cubiertos de chocolate. Estos últimos son los que cautivan más a los consumidores. Se ocupan también para adornar algunos postres o añadir a bebidas calientes, como es el caso del chocolate con leche que se consume mucho durante la temporada invernal”, dijo.

Así, los malvaviscos son uno de los dulces más consumidos a nivel mundial. Son una mezcla de jarabe de maíz, azúcar, claras de huevo, grenetina, colorantes y saborizantes. Muchas veces son moldeables, por lo que se venden con diferentes figuras y colores que son llamativos para los niños.

Esta golosina originó en el antiguo Egipto, como una mezcla del caramelo de miel que adquiría una forma bastante densa, gracias a la savia de una planta denominada malvavisco. Solo la realeza tenía permitido disfrutar de esta mezcla.

La combinación del malvavisco con chocolate caliente es consumida mayormente en la temporada de frío. (Carolyn Christine/Unsplash)

En el siglo 18, los reposteros franceses retomaron esta receta y la perfeccionaron, añadiendo la clara de huevo (el merengue) y un ligero toque de agua de rosas, al cual llamaron “Pâté de Guimauve”.

Sin embargo, la fórmula tomó su estado actual en la década de 1950, cuando el estadounidense Alex Duomak mezcló otros ingredientes como la fécula de maíz y el azúcar para crear la golosina que disfrutamos hoy.

La savia de la planta malvavisco tiene propiedades curativas. Antes, se podían combatir enfermedades respiratorias, sobre todo infecciones de garganta. En el siglo XIX, la golosina a veces se usaba para estos fines.

También se usaba para aumentar las defensas del cuerpo y para curar las heridas causadas durante las batallas.

Otra manera de disfrutar los malvaviscos es calentarlos sobre una fogata. Cambia su consistencia, y mucha gente los combina con pedazos de chocolate y galletas dulces. (Josh Campbell/Unsplash)

Pero no todo es tan dulce. La grenetina proviene de los cartílagos, huesos y otros pedazos de la res o cerdo. Por eso, hoy se han creado los bombones veganos, de polvo de agar.

A pesar de los múltiples cambios en la elaboración de los malvaviscos, el gusto que la gente tiene por ellos no ha bajado. Casi todos conocen su característico sabor y las múltiples maneras en que se pueden degustar.

“Hasta la fecha compramos en el supermercado o dulcerías los bombones, ya que es una golosina rica sin caer en el exceso”, dijo José Reyes Peralta, empleado de supermercado en la ciudad de Veracruz.

“En época de frío, mi esposa hace chocolate caliente y le pone bombones pequeños como parte de un adorno, y aumenta un poco su sabor. Me gustan mucho los bombones cubiertos con chocolate; son mis favoritos”, dijo.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)