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La otra pandemia que acecha al mundo: suicidios

Van en aumento, pero hay señales que podrían ayudar a quienes padecen depresión a este nivel. 

La palabra ‘pandemia’ se escucha tanto en estos días que pudiera parecer que perdió su impacto. Pero el coronavirus no implica la única.

Para muchos especialistas, el suicidio es la nueva pandemia que organismos y autoridades deben afrontar y atender lo más rápido posible. La depresión no es un problema superficial.

Planteamientos de organizaciones internacionales apuntan a generar conciencia social, con el objetivo de que cada vez sean más las personas que detecten y prevengan casos que desemboquen en la fatídica decisión del suicidio.

“Debemos prestarnos más a la observación”, dijo Édgar Córdoba, psicólogo clínico en Veracruz. “Quiero decir que hay que ser muy observadores, porque las personas con este tipo de intensión sufren cambios de conducta”.

Hay cambios en la conducta, como el aislamiento, que podrían apuntar a una depresión severa. (Cristian Newman/Unsplash)

Hay señales claras de peligro.

“Se da el caso que esta persona en algún punto se empieza a aislar, aunque también se dan casos de cambios en el patrón alimenticio, ya sea que la persona empiece a dejar de comer; empiece a ser muy reservado” dijo el médico.

Tan solo en 2020, y derivado de la pandemia por COVID-19, las tasas de suicidio en Japón subieron por primera vez en 11 años.

Si bien en América Latina no hay cifras oficiales al respecto, al menos en México la tasa de suicidio es del 5.2 por cada cien mil habitantes. Es la quinta causa de muerte en menores de 15 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía e Informática (Inegi), hasta 2017.

“Se sabe que a nivel internacional el suicidio de menores de edad es la segunda causa de muerte en adolescentes y jóvenes, tomando en cuenta edades que van desde los 13 hasta los 29 años. En nuestro país tenemos además estos datos que nos da el Inegi”, dijo el Dr. Córdoba.

Si bien el mundo transcurre por una pandemia que se ha prolongado desde finales de 2019, los factores de riesgo de suicidio son variados, aunque destacan el haber sido víctima de abuso o acoso sexual o de violencia física o psicológica, así como la estigmatización de personas con ideas suicidas o con problemas de salud mental, entre otros.

El suicidio es la segunda causa de muerte en jóvenes de 13 a 29 años alrededor del mundo. (Ayo Ogunseinde/Unsplash)

Se sugiere estar alertos a ciertos actos.

“Se puede hacer mucho. Cuando se presta atención, nos podemos percatar que estas personas empiezan a poner todo en orden. Empiezan a regalar sus cosas, por ejemplo, o empiezan a hacer las paces con otras personas. Empiezan a poner en orden sus finanzas. Hay casos donde arreglan, limpian su casa previo al acto”, dijo el especialista.

En general, el suicidio es un problema muy delicado y complejo, donde además se mezclan muchas causas.

“Es todo un tema del que se debe hablar en casa, sí, pero en el que también juegan un papel fundamental las autoridades de todos los niveles de gobierno, los organismos internacionales; quizás con más y mejores campañas al respecto, tendríamos un menor índice de suicidios”, dijo el psicólogo clínico.

La Universidad Nacional Autónoma de México trabaja en la prevención del suicidio y tiene a disposición una línea telefónica gratuita para el público en general; funciona de lunes a viernes, de 8 de la mañana a 6 de la tarde, al (55) 5025-0855.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)

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