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Cocinar: una ‘receta’ contra la depresión

Preparar alimentos ayuda a relajar, enfocar la mente y bajar la ansiedad, y más en esta época. 

 La práctica de cocinar es usada en terapias contra la depresión y la ansiedad.

Andrés Utrera Jiménez, un mexicano de 56 años y propietario de una imprenta, fue diagnosticado con depresión y lo mandaron a la cocina.

“Suena gracioso, pero aprendí a hacer tamales de masa rellenos de carne de cerdo”, dijo.

Los médicos y terapeutas explican que, así como hay recetas para que los platillos salgan bien, la receta para la depresión es cocinar.

“Claro, sirve muchísimo porque es una técnica que se deriva de las propias terapias de conducta, es decir, aquellas actividades que motivan a conseguir una meta y que a su vez hacen que la persona vibre en positivo”, dijo Edith Olazo, licenciada en psicología y psicoterapeuta familiar.

“En el momento en que tú estás en la cocina, te sientes protegido porque el espacio es íntimo, es un sitio donde puedes decir cosas que no dices en ningún otro sitio; puedes hacer cosas que no haces en otro sitio. Además, es un espacio ideal donde se da el análisis sobre nuestras acciones”, dijo Olazo.

Cocinar permite a la mente enfocarse y realizar actividades que den una sensación de seguridad y control. (Consocios Design/Unsplash)

Tener el control sobre la situación es reparador para alguien con depresión. El simple hecho de entrar a la cocina, pensar en los ingredientes de la receta, llevar a cabo una organización y medir la intensidad del fuego brindan la certeza de que todo está en nuestras manos.

Es precisamente esta responsabilidad la que ofrece un relativo confort liberador, sumado a diversas acciones propias de la cocina como lo son pelar, picar, batir o amasar, en las cuales se invierte ritmo y energía, que a su vez ayuda a liberar la mente.

“Sí, por supuesto, no es solo que liberas el pensamiento. Si lo haces por la tarde o noche, el poner manos a la obra en la cocina ayuda a soltar la tensión del día, y por increíble que parezca, te devuelve la paz interior. En definitiva, te podría decir que sí, es una actividad relajante”, dijo la psicoterapeuta mexicana.

Según datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), 15 de cada 100 habitantes del país sufren depresión, aunque la cifra podría ser mayor, debido a que algunas personas jamás han sido diagnosticadas y pueden vivir hasta 15 años sin saber que tienen esta afección.

Muchas personas han presumido en las redes sociales el haber aprendido a hacer pan durante el confinamiento de la pandemia. (Nadya Spetnitskaya/Unsplash)

Utrera Jiménez cuenta que, en una terapia virtual, se le recomendó entrar a su cocina y poner manos a la obra en la elaboración de un platillo que jamás hubiera cocinado.

“Creo que fue en la tercera o cuarta sesión cuando me dejaron esta tarea, dijo.

“Al momento pensé, ‘es que yo no sé nada o sé muy poco de cocina’, pero lo hablé con mi esposa y ella me dijo que debía hacerlo porque me lo estaban pidiendo”.

Es un paso del tratamiento que ayuda a enfocar los pensamientos.

“Lo que sí fue una recomendación al cien fue, ‘entra a la cocina en el momento que te sientas preparado y enfócate únicamente a lo que harás’. Básicamente, que la mente no divague. Y funciona, y terminas cansado, pero liberado de la mente”, dijo Utrera Jiménez.

En un confinamiento, la cocina es un arma contra el estado anímico de nostalgia profunda que se da dentro de la misma casa donde se vive. En la pandemia, este consejo ha servido a muchos, y algunos hasta han presumido en redes sociales el haber aprendido a hacer pan en estos meses, una actividad que les ha brindado tranquilidad.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)