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Polémica mexicana: la quesadilla sin queso

El gran debate sigue vigente respecto a los ingredientes y orígenes de esta botana popular. 

La gastronomía mexicana está llena de bocadillos que la gente disfruta en cualquier lugar y a cualquier hora. Una de estas es la quesadilla.

Esta popular botana vive una gran polémica en el país: ¿la quesadilla a fuerzas debe llevar queso? Si no lo lleva, ¿debe llamarse otra cosa?

El debate despierta pasiones, sobre todo entre diferentes regiones del país.

La Real Academia Española (RAE) define a la quesadilla como una simple “tortilla de maíz o de trigo doblada por la mitad, rellena de queso y a veces de otros ingredientes, propia de la cocina mexicana”.

Pero muchos mexicanos se quedan inconformes con esta definición oficial.

“La quesadilla es un tema de estudio desde distintos puntos de vista. Sí, es deliciosa y calma el hambre, pero al igual que la política, divide opiniones”, dijo Horacio Barradas, sociólogo por la Universidad Veracruzana.

“Más allá de las opiniones, respetables, de los especialistas en cocina mexicana, está este gran debate de si el queso hace a la quesadilla”.

Por lo general, fuera de la Ciudad de México las quesadillas están elaboradas con queso como único ingrediente o como el principal. Mientras tanto, en la capital mexicana la quesadilla puede no llevar queso y estar rellena de otros guisos o ingredientes y aun así conservar su nombre.

“La gente de provincia [fuera de la capital] tiene esta tendencia a criticar a los que viven en la Ciudad de México por el hecho de que ellos comen quesadillas sin queso, y bueno la RAE nos dice que efectivamente esto puede suceder”, dijo el sociólogo. “Quizá los mexicanos buscamos meternos en honduras, o simplemente cada quien desea tener la razón”.

En la Ciudad de México, una quesadilla puede llevar muchos ingredientes además del queso, como diferentes carnes, champiñones, flor de calabaza, hierbas u otras cosas. Y estos ingredientes no necesariamente van acompañados de queso. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

Lo cierto es que la quesadilla original no fue más que una tortilla doblada con queso adentro, la cual se calienta a fuego bajo en algún sartén o comal para lograr el gratinado del lácteo. Este curioso bocadillo que divide opiniones queda bien en cualquier momento del día, ya sea para desayuno, merienda o cena.

“La quesadilla es eso, una tortilla doblada con queso dentro, caliente o dorada. Ahora bien, otro debate es si también se le puede llamar quesadilla a la tortilla rellena de queso que es pasada por aceite y que nosotros conocemos como empanada, pero que en otros estados le llaman quesadilla y no forzosamente está rellena de queso”, dijo Silvia Nicte-Ha, licenciada en gastronomía por la Universidad Mexicana.

Rellena o no de queso y pasada o no por aceite, la quesadilla siempre viene bien y más cuando se trata de calmar el hambre. En la mayoría de los establecimientos se le sirve acompañada de ‘pico de gallo’, una especie de salsa hecha con tomate, chile, cebolla y cilantro picado, aderezada con aceite de oliva, limón y sal.

“Es un antojito noble porque puedes comerlo con pico de gallo, con guacamole, acompañarlo con café o refresco, con un batido. Las puedes comer en su forma original o también de guisados, o las famosas combinaciones de queso y flor de calabaza o queso y champiñones”, dijo la chef.

La quesadilla es famosa en todo el territorio mexicano a pesar de levantar debates. Además de la discusión sobre su elaboración, también hay un debate sobre el origen de su nombre, que muchos aseguran es náhuatl.

Sin embargo, esta teoría ha quedado descartada, pues se ha comprobado que esta lengua no usaba la letra ‘D’.

Algunos expertos lingüísticos han concluido que la palabra ‘quesadilla’ es cien por ciento del idioma español, por el único sentido derecho de que se deriva de la palabra ‘queso’, un pastelito de queso.

Es muy sencillo preparar una deliciosa quesadilla en casa. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

¿Cómo me preparo unas quesadillas?

Ingredientes

“Es tan fácil que por eso mismo son usadas para calmar el hambre, porque las haces en menos de 5 minutos. Solo tienes que tomar una tortilla y rellenarla de queso; en lo personal recomiendo el queso Oaxaca porque me gusta fundido”, dijo la chef Nicte-Ha.

“Doblas la tortilla y si gustas, puedes ponerle una hoja de epazote dentro para darle un toque de sabor, aunque no es forzoso. Les pones sobre el sartén, le das un par de vueltas y en cuanto veas que el queso gratinó, las retiras”, dijo la licenciada en gastronomía.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)