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Tocar instrumentos desde temprana edad implica grandes beneficios 

Los niños pueden desarrollar sus capacidades de concentración, además de las auditivas, sonoras y creativas con la música.

Algunos padres de familia que buscan impulsar el desarrollo de sus hijos los incitan a estudiar música desde muy temprana edad.

“Por lo regular la música y el baile son artes que a los niños les llama la atención”, dijo Víctor Villegas Segovia, maestro particular de saxofón en la ciudad de Veracruz.

“Esto es muy importante, aprovechar a su edad, ya que mientras más pequeños, más fácil será que aprendan y pueda aprender a leer partituras, así como también escoger su primer instrumento para aprender a tocar”.

Estudiar música y aprender a tocar un instrumento ayuda al niño a tener una mayor concentración, lo cual es muy bueno para su desarrollo escolar. Conforme el pequeño enfoque su atención en los sonidos y tonos del instrumento, su habilidad aumenta.

La edad ideal para que un niño se acerque a la música y aprenda a tocar un instrumento sería entre los 4 y los 6 años, y lo recomendable es que sea con piano, violín o guitarra, según recomiendan diferentes estudios pedagógicos.

La música ayuda a los niños en el aprendizaje escolar, algo que los padres ven como un gran beneficio. (Siniz Kim/Unsplash)

El infante puede ponerse metas como tocar pequeños fragmentos de una canción. Cuando logra tocar la pieza completa, aumenta su autoestima, ya que cumple con su primera tarea.

“Mi hijo está en clases de guitarra en el EMBA [Escuela Municipal de Bellas Artes en Veracruz]”, dijo Rosario Torres Rodríguez, madre de familia en esta ciudad.

“Tiene 8 años y le empezó a llamar la atención porque su primo que tiene 15 años toca este instrumento. Apenas va a cumplir el año y puedo ver sus avances”, dijo.

También hay otros instrumentos a escoger, según Villegas Segovia.

“El instrumento idóneo para un niño sería la batería, un instrumento con el cual comenzarán a identificar el ritmo, el tempo, además de que despertará su imaginación y creatividad”, dijo el maestro.

Aprender a tocar música impulsa a los niños a interactuar y socializar con otros.  (Robert Collins/Unsplash)

Un punto muy importante es que aprender a tocar música lo impulsa a interactuar y socializar con otros niños. Al estar en contacto con personas de los mismos intereses, se fomenta la plática y se dan lazos de amistad. Los niños así aprenden a trabajar en equipo, a manejar la frustración, a respetar a sus compañeros, a ser solidario y a tolerar la crítica.

Los padres de familia resaltan todos los beneficios.

“Poco a poco mejora su coordinación”, dijo Torres Rodríguez.

“Trata de sacar la música que escucha por lo menos un pedacito de la canción, y eso lo motiva mucho. En su vida escolar va muy bien; pone mucha más atención y aprende más rápido ciertas cosas, como las matemáticas. En definitiva, yo invitaría a los padres a que sus hijos aprendan un instrumento musical”.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)