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Orden entre el caos: la vida de un policía mexicano 

Elementos federales ceden su rol a la policía municipal, el primer contacto con el público en casos de mucha inseguridad. 

El reloj marca las seis de la mañana con treinta minutos. Amanece en la ciudad de Veracruz, y la alarma de un despertador se activa.

Todo comienza desde temprana hora para aquellos que se desempeñan como elementos de Seguridad Pública, los que cuidan a la ciudadanía y mantienen el orden.

José Román Vázquez, adscrito a la Policía Municipal, cuenta su experiencia en un país donde la inseguridad y el narcotráfico abundan.

Un baño de no más de 10 minutos, vestimenta oficial, desayuno — y José pasa algunos minutos con su familia. Sin embargo, la despedida con su esposa e hijo se prolonga, ya que nunca se sabe si regresará a casa con bien.

“Uno se levanta en su cama, al lado de la pareja, en el hogar, y siempre tenemos en el pensamiento de volver a casa terminando la jornada, pero eso está en manos de Dios, de la vida, porque nunca sabes con qué te vas a topar”, dijo Vázquez, de 29 años.

Pase de lista, revisión de bitácora, indicaciones — y después, a bordo de su unidad, Vázquez inicia un día más de labores. En casa, su esposa e hijo esperarán varias horas a que regrese con bien.

Algunos miembros dela Policía Municipal de Veracruz usan moto para realizar sus labores. (Cortesía Ayuntamiento de Veracruz)

En las calles, cualquier cosa puede pasar: un robo, un choque, peleas. Estos son solo algunos casos que la policía puede enfrentar día con día. Mientras tanto, los ciudadanos poco o nada saben sobre lo que hombres y mujeres que trabajan como policías enfrentan de forma cotidiana.

“Es la vocación de servicio, ayudar a la gente”, dice Vázquez. “Si bien para la policía ese es su trabajo, de cierta manera sobresalir en el trabajo, sobresalir en la vida de una manera profesional, y que mejor que aportándole la ayuda a la gente”.

En su día a día, Vázquez busca desempeñar su labor con calidad. Cumple con sus funciones para que la confianza de la ciudadanía hacia la policía no decaiga, principalmente por los grandes conflictos que se registran en algunos puntos del país con grupos de delincuentes.

“Desde los 18 años, aproximadamente me di cuenta que quería, no experimentar, ser policía. No fue por necesidad ni mucho menos. Aquí, fue por convicción y porque me nació ser policía”, dijo Vázquez.

“Pero sí el policía tiene que sacrificar muchas cosas, porque la mayoría de tiempo me la paso en el trabajo, aunque obviamente estoy al pendiente de mi familia; no los dejo solos. Y pues la paga es buena”, dijo el policía municipal.

La jornada está próxima a terminar, y Vázquez se dirige a la base. No hubo mucho trabajo, pero sí llamadas de auxilio que resultaron falsas, lo que implicó pérdida de tiempo.

La policía en México enfrenta mucha inseguridad, como el narcotráfico, por lo que a veces los gobiernos estatales o hasta el federal han enviado otros elementos a las ciudades. Los ciudadanos piden policías que hayan pasado exámenes contra la corrupción. (Cortesía Ayuntamiento de Veracruz)

La inseguridad y el narcotráfico han pesado tanto en algunas comunidades que el gobierno estatal o hasta federal ha mandado otros elementos para controlarla. La gente prefiere y agradece a su policía local.

“Para nosotros como ciudadanos, es importante saber que hay buenos elementos, que pasaron los exámenes de confianza”, dijo Ana Paula Hernández, vecina de la colonia Buenavista. “Porque aquí en la ciudad hubo muchos problemas en el pasado y tuvo que entrar el Ejército y la Marina. Tener a la policía cercana siempre va a ser bueno, más en estos tiempos que estamos viviendo”.

En Veracruz la policía volvió a manos del gobierno municipal en 2018, luego de ser controlada algunos años por las autoridades estatales, en conjunto con autoridades federales de la Secretaría de la Defensa Nacional.

 

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)