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Chile relleno, comida completa

Este manjar de la gastronomía mexicana es una fusión de ingredientes prehispánicos y guisos europeos. 

El chile, icónica fruta mexicana, puede prepararse en tantas formas como lo permite la imaginación: en salsas, en ensaladas, cortado en pedazos o relleno.

Como platillo completo, el chile relleno es muy popular con las familias mexicanas a la hora de comer.

“Los chiles rellenos son un platillo muy característico de la gastronomía mexicana”, dijo Rodolfo Vázquez Figueroa, licenciado en gastronomía por la universidad Le Chef College, en la ciudad de Boca del Río, Veracruz. “Se pueden emplear distintos tipos de chile, pero el ideal y tradicional es el chile poblano”.

El chile poblano es el ideal para rellanar, debido a su tamaño y la facilidad para poder rellenarse. En casa, casi siempre se rellena de picadillo o quesillo. Una versión más sana lleva atún y jitomate, sin queso.

Otra de sus variaciones es rellenar chiles jalapeños (sin las semillas) con guisos como carne molida y pollo. Estos van bañados de crema.

“También en algunos lugares los pueden rellenar hasta de mariscos. Uno de los chiles rellenos más populares sería el chile en nogada, el cual es una variedad de chile relleno”, dijo el chef.

El chile relleno puede llevar atún y verduras, para un platillo más saludable. (Gobierno de México)

Algunos chiles rellenos son capeados. La receta original es con huevo y harina de trigo, pero en la nueva modalidad se utiliza harina de hot cake.

“Lo importante además de saber guisar el relleno es el capeado, ya que este se hace con harina y huevo”, dijo Vázquez Figueroa. “Se pueden comer recién hechos o en su defecto se puede hacer un caldillo a base de jitomate y bañar el chile relleno. Es un platillo muy completo”.

Muchos consideran al chile relleno como una comida llena de tradición. Ha ganado el cariño y respeto de restaurantes reconocidos a nivel internacional.

El chile en nogada es considerado el primero del estilo relleno, representando una fusión de los ingredientes mexicanos y los guisos europeos.

Puebla destaca como una ciudad importante en su historia. El chile en nogada se preparó para el primer monarca del México independiente, Agustín de Iturbide, en 1821. Lo comió después de firmar la consumación de la Independencia.

Hoy, las familias mexicanas conservan la manera de preparación que es muy similar entre todas las versiones.

“Lo importante es el tatemado previo, donde se ponen a fuego directo los chiles poblanos para poder retirar la capa de piel que los protege. Esta se quema, y queda el chile suave y fácil de rellenar”, dijo Claudia Requejo Álvarez, ama de casa de la ciudad de Veracruz.

La técnica es un secreto a voces.

“Es importante que una vez quemados se metan en una bolsa de plástico para que estos suden y la piel se le pueda retirar de manera fácil. Este es el secreto de su sabor. Después se rellenan sea de carne molida, quesillo. Son los rellenos más comunes, aunque también se puede rellenar de camarones”, dijo Requejo Álvarez.

Los chiles rellenos pueden ser capeados con harina y huevo, y bañados en salsa. (Gobierno de México)

Receta de Chiles Rellenos

Ingredientes

8 chiles poblanos

500 g de quesillo o queso Oaxaca

500 g de carne molida

2 claras de huevo batidas

500 g de harina de trigo

1/2 l de aceite

Preparación

Se ponen a fuego directo los chiles poblanos para quemar su piel. Una vez ya quemados, se ponen dentro de una bolsa de plástico para que suden y la piel quemada sea fácil de retirar.

Posteriormente, se bate el huevo a punto de merengue y se pone a calentar el aceite en una cacerola.

Los chiles se abren a la mitad y se les rellena de queso o picadillo según el gusto. Se pasan por una cama de harina y después se sumergen en la clara del huevo. De aquí, pasan al aceite caliente. Se retiran una vez que la capa de huevo esté dorada; se deja escurrir el aceite excedente.

 

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)