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Contra el estrés, poner una pecera es la respuesta 

Tener peces como mascotas puede ser relajante y benéfico, y ayuda a bajar la presión. 

Gatos y perros… todos los conocen como mascotas. Pero no son las únicas.

Muchas familias han descubierto que dar la bienvenida a los peces como miembros de la familia puede resultar enormemente benéfico.

“Hay estudios importantes que demuestran lo benéfico que puede ser tener peces como mascota, más aún cuando se tiene un ritmo de vida estresante y sin tiempo para descansar”, dijo Selene Ortega Diaz, psicóloga particular egresada de la Universidad Villa Rica (ahora UVM), en la ciudad de Boca del Río, Veracruz.

“Los peces son la mejor mascota que sirve como terapia. Está gracias a que los dueños pueden enfocarse horas y horas en la forma en la que nadan, sus colores”, dijo la experta.

Observar a los peces nadar es relajante para los seres humanos. Muchos consultorios cuentan con peceras para tranquilizar a los pacientes. (Biljana Martinic/Unsplash)

“La serenidad que les transmiten les regula de manera interesante su presión arterial, más aún si el paciente es hipertenso; estas mascotitas son la mejor opción para mejorar su salud”.

La variedad de especies de peces, los tamaños y los colores juegan un papel fundamental para que las personas brinden su tiempo y atención. Mientras mayor sea el número de peces, más atención se les pone, y mayor es la sensación de tranquilidad.

Los consultorios médicos y dentales recurren a este tipo de mascotas, para ayudar a que los pacientes se sientan relajados y se olviden de los nervios o ansiedad que les causa la visita.

Es importante analizar qué tipo de pecera se requiere. Se toma en cuenta qué tanto los peces pueden crecer y si son de agua fría, resistentes o tropicales. Estos últimos son muy populares por su forma de nadar y sus escamas de colores.

“Yo tengo peces tropicales”, dijo Aldo Contreras Uscanga, de 43 años, abogado egresado de la Universidad Villa Rica (ahora UVM).

“Estos son un poco caros, pero los colores y su forma de nadar valen mucho la pena. Siempre que llego de trabajar, les doy de comer, me siento en mi mecedora y los veo por un largo periodo. Es como si fuera a una terapia. Me olvido de todo; se me olvidan los enojos o estrés del trabajo. Es como si su forma de nadar me hipnotizara”, dijo.

Los colores de los peces también tienen un efecto hipnotizante. (Timothy Dykes/Unsplash)

Al mismo tiempo que estas mascotas ofrecen beneficios para la salud de los humanos, es importante considerar cómo tenerlos contentos y bien cuidados.

Se debe considerar el tamaño de la pecera y dónde se encentra ubicada. Debe tener la luz y las adaptaciones que requiere.

También es importante conocer el tamaño que los peces alcanzarán, la cantidad que cabe en la pecera y el tipo de alimento que necesitan.

Un punto clave es que las especies sepan convivir en la misma pecera, para que los peces no se ataquen entre ellos.

Una vez resueltos estos puntos, una persona, familia o consultorio médico puede poner su pecera. Los costos varían según el tamaño de la pecera, los peces que se adquieran y la instalación especial que se requiera para dar oxigenación a estas mascotas.

Así como estas mascotas ayudan a sus dueños, los dueños pueden cuidarlas bien.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)