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Taxi o Uber: la pelea por los clientes

Ha surgido una fuerte competencia entre los taxistas y los conductores de Uber en América Latina.

Los teléfonos móviles llegaron a cambiar el mundo en todos los sentidos, y los taxistas también sintieron el impacto.

Aunque existien otras opciones en el mercado, hoy Uber es la principal empresa proveedora de servicios de transporte mediante aplicación móvil en el mundo. Llegó a América Latina en 2013, y desde su arranque el sector taxista lo catalogó como ‘competencia desleal’.

“Estamos en contra de Uber y demás aplicaciones porque simplemente la empresa no tuvo que pagar una concesión como nosotros. Evaden los impuestos que el gremio sí paga a Hacienda [la Tesorería]”, dijo Ramiro Martínez Sánchez, concesionario de placas en modalidad de taxi en el puerto de Veracruz.

“Además, sus conductores no necesitan una licencia de conducir como la nuestra. Estamos hablando de una competencia totalmente desleal por donde la veas”.

La presencia de Uber en América Latina ha tenido mucho éxito frente a los taxis de calle y competidores como inDriver, Cabify, DiDi y, recientemente, Beat, de Tesla, que ingresó al mercado mexicano con una flota de autos eléctricos.

El servicio de Uber suele ofrecer autos más cuidados y choferes más atentos a los deseos de los pasajeros. (Dan Gold Karzusymfra/Unsplash)

Uber, con la comodidad y seguridad que ofrece mediante su aplicación, rápidamente puso a temblar a los taxistas de calle. Se ha acusado a los taxistas de poner la música muy fuerte, no encender el aire acondicionado, abusar en las tarifas y operar con unidades deterioradas.

“Sí, es verdad que algunos compañeros pues suben la tarifa, pero eso es por el subidón de la gasolina”, dijo Martínez Sánchez. “No está en nuestras manos, porque el que tiene placas [son concesionarios] tienen que pagar impuestos, cumplir con los requerimientos del gobierno y pagar un contador”.

Por otra parte, muchos usuarios consideran que los Uber son más seguros, ya que tanto conductores como pasajeros están registrados en una base de datos, y no hay que pagar en efectivo.

Los puntos señalados por Martínez Sánchez han servido para que algunos gobiernos determinen la exclusión de Uber, como recientemente sucedió en Colombia, donde la aplicación dejó de operar debido a la presión del gremio taxista. Sin embargo, operadores y usuarios defienden la plataforma, los primeros porque obtienen ganancias económicas, y los segundos por la comodidad y seguridad que les representa.

“Yo opero como Uber desde hace 3 años y le entré porque perdí mi trabajo”, dijo Jacob Domínguez, de 38 años, conductor en la Ciudad de México.

“Me fue bien y me quedé. Ahorita con la pandemia, nos dieron las indicaciones que debíamos seguir y, gracias a Dios, he tenido sustento”.

Se considera que Uber es más seguro que los taxis, ya que los conductores están registrados en una base de datos, y terceros pueden seguir la ruta de viaje de los pasajeros mediante la app. (Priscilla Du Preez/Unsplash)

Otro de los argumentos utilizados por el gremio taxista en América Latina es el hecho de que Uber no brinda prestaciones de ley a sus colaboradores, por el simple hecho de que para la empresa estadounidense se trata de asociados y no de empleados.

“Hay cosas que no tenemos, como las prestaciones de ley que te dan otras empresas, pero al menos yo tengo ingresos, que es lo que más me importa. Ahorita con la pandemia es lo que más me importa”, dijo Domínguez.

“Pasa como con Walmart, donde tú no eres un empleado, eres un asociado, entonces como asociado no tienes muchos derechos laborales como tal”.

Pese a todo, Uber sigue siendo una buena opción para las mujeres que buscan seguridad  — al menos en la Ciudad de México, donde el índice de feminicidios es alto. En la actualidad la app ya permite grabar el audio durante los traslados, lo que significa un plus para las mexicanas.

“Segura pues no sé qué tanto, pero da una sensación de seguridad saber cómo se llama el conductor, las placas, modelo del coche, cosas que les puedes compartir a tus contactos ante cualquier situación”, dijo Tamara Rojas, usuaria de la app en Ciudad de México.

En 2017, hubo una oleada de acusaciones de acoso sexual contra los conductores de Uber en América Latina, a los que la empresa respondió con cambios en la selección de choferes y la inclusión de más mujeres conductoras.

En la actualidad Uber presta sus servicios en México, Bolivia, Chile, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Brasil.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)