Menu

Cerveza artesanal sacia la sed de los mexicanos desde 1542

La popularidad de marcas sigue aumentando, formando parte de la tradición mexicana de cerveceras. 

La cerveza artesanal es un producto que muestra el toque especial de las regiones donde se produce.

La nación mexicana juega un papel preponderante en la industria cervecera. Tan solo en 2018, logró colocarse como el primer exportador de este producto, y el cuarto productor a nivel mundial.

La industria aún tiene mucho por dar. Mientras que Cervecería Cuauhtémoc–Moctezuma y Grupo Modelo son industrias dominantes del mercado, cada día es mayor el auge por las cervezas artesanales.

Tan solo en Veracruz, marcas artesanales como Huateke Hops, Anubis, Bravata, Niebla, Tajín y Tatiasca se abren paso, principalmente en centros de diversión y restaurantes. Antes era difícil encontrarlas, pero ahora su presencia va en aumento, pese a la pandemia.

“En Veracruz se tiene muy buena cerveza artesanal, al igual que la gastronomía local. Hay que cultivar a la gente y borrar ideas erróneas de que si no es una cerveza comercial, no sabe o no sirve o no está hecha con calidad”, dijo Joel Domínguez, promotor de Huateke Hops, una cerveza artesanal originaria del municipio de Coatepec, Veracruz.

Huateke Hops es una cerveza artesanal de Veracruz que ha aumentado en popularidad. (Cortesía Huateke Hops)

De acuerdo con estimaciones de Domínguez, en Veracruz, una persona consume la bebida artesanal por cada 10 que piden cervezas nacionales de marca ya posicionadas décadas atrás.

Es así a pesar de que su costo es 50 por ciento mayor que el de la cerveza convencional, debido a que su producción es menor y varios de sus insumos deben importarse.

El sabor es lo que las hace destacar.

“Tenemos buenas cervezas [en Veracruz] de productores locales artesanales, emprendedores que al final mueven la economía, además de la buena calidad de los productos”, dijo el promotor de Huateke Hops.

“Así como existen vinos espumosos, chocolatosos, con especias, así hay variedad en cervezas artesanales, estilos de cerveza que solo se pueden descubrir si se acerca uno y los prueba. Por eso, yo invito a que prueben todos los estilos posibles y vayan conociendo qué tipo de cerveza les agrada más”, dijo Domínguez.

En el norte de México, la ciudad de Monterrey, la cerveza artesanal Huerca se ha abierto camino en el gusto del público. (Carlos Dávila Cepeda/Unsplash)

Es comprensible que marcas artesanales busquen colocarse en el mercado, pues la cerveza ha estado presente en México desde hace siglos. De hecho, su historia habría iniciado en 1542, cuando uno de los emisarios de Hernán Cortés solicitó al emperador Carlos V (Carlos I de España) un permiso para abrir un establecimiento para producir la bebida.

Dicha empresa se ubicó en la Hacienda ‘El Portal’, actualmente en el municipio de Amecameca, Estado de México. El lugar cerró sus puertas pocos años después ante lo costoso de la producción.

Desde entonces y hasta la fecha, la cerveza ha estado ligada al mexicano, que igual la consume y la disfruta en partidos de fútbol, fiestas, velorios y cantinas.

“Es que la cerveza siempre le va a dar el toque a la reunión. Por eso siempre se acuerda quién la va a comprar y quiénes van a cooperar cuando hay una fiesta”, dijo Alfonso López, agente inmobiliario. “No se trata de alcoholismo. Quizá el tema de la cerveza va más allá; es una cuestión cultural de la que no sabría explicar”.

Hoy, México lucha por fomentar la cultura cervecera para que se aprecien más las bebidas artesanales, y no solo en Veracruz. Se destilan en todas las regiones del país. Así, estas forman parte de la nación que es embajadora de la cerveza en el mundo.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)