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El ecoturismo florece en México 

La armonía con la naturaleza y el contacto con uno mismo, lejos de las comodidades, atraen  cada vez a más personas. 

Entre las restricciones por COVID-19 y el deseo de viajar, muchos turistas optan por el ecoturismo en México.

Pueden escaparse del confinamiento, rodeados de la naturaleza.

Desde mediados de 2020, el ecoturismo ha aumentado. Tiene tres ejes fundamentales: turismo basado en la naturaleza, educación ambiental y el respeto e impulso a las comunidades locales.

Muchas personas simplemente arman su mochila, no sin antes investigar en línea los principales puntos verdes que México ofrece.

“El país tiene muchos rincones”, dijo Adrián Quintero, maestro en Periodismo Medioambiental por la Universidad Popular Autónoma de Veracruz.

“Veracruz tiene muchos rincones que pocos se aventuran a conocer y, por otro lado, están los conocidos por todos. Lo cierto es que parte de hacer ecoturismo es lograr la conexión con el medio ambiente, con la naturaleza”, dijo.

Las costas de México atraen a los ecoturistas en busca de aventuras al aire libre, así como la oportunidad de estar rodeados de la naturaleza. (Alexandra Nicolae/Unsplash)

En México, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) define al ecoturismo como, ‘viajes que tienen como fin el realizar actividades recreativas de apreciación y conocimiento de la naturaleza a través del contacto con la misma’.

También hay quienes lo toman como una conexión con el espíritu.

“El silencio que se logra haciendo ecoturismo es algo que pocos saben apreciar. En lo personal, es hasta espiritual. Conectas contigo mismo en aspectos que la cotidianidad y el nerviosismo por la pandemia no permiten”, dijo Quintero.

El ecoturismo podría parecer una aventura para todos. Sin embargo, hay que considerar ciertos puntos antes de emprenderlo. Quien lo hace se restringe de muchos servicios de la vida cotidiana.

Muchos prefieren realizarlo de manera solitaria, y otros, entre amigos. Pero siempre es necesario respetar la naturaleza.

“Puedes decir que haces ecoturismo solo cuando respetas el lugar que visitas. Llegas, lo obtienes, lo tomas prestado y lo devuelves tal como lo encontraste, sin dañar, sin robar. Generas basura, pues llévatela”, dijo Quintero.

En el estado de Veracruz, sobre el Golfo de México, hay una gran oferta de sitios ecoturísticos de poco tráfico, como la Reserva Ecológica de Nanciyaga, en la región de Los Tuxtlas. Aquí, es posible tomar un baño en la laguna y convivir cien por ciento con la naturaleza.

Nanciyaga, Veracruz, es un lugar tranquilo para reconectarse con la naturaleza y con uno mismo. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

“Había leído bastante de Nanciyaga, pero no me había dado la oportunidad. Fui con otras amigas en plan de chicas, pero lo que me sorprendió fue la desconexión total con el mundo exterior”, dijo Nohemí Montoya, maestra en Mercadotecnia y Comunicación por la Universidad Cristóbal Colón.

“No tenía señal en el celular y no hay energía eléctrica. Te conectas con la naturaleza porque te conectas, entonces viene la introspección sobre lo que has hecho de ti, de tu vida”, dijo.

Por el otro lado, el ecoturismo también representa un nicho de negocio para los gobiernos e inversionistas que lo ven como una oportunidad de mercado.

Según Allied Market Research, una empresa de investigación y asesoramiento de negocios, hasta 2019, el ecoturismo había generado ganancias por 181 mil millones de dólares a nivel mundial, y proyecta que entre 2021 y 2027, la suma se eleve a los 333 mil millones de dólares, pese a la pandemia.

“Hay muchas agencias de viajes que te presentan planes para hacer ecoturismo. Ahora sí que está en uno ir de la mano de las agencias o lanzarse a la aventura. Aunque vivir la aventura por sí mismo siempre será mucho más económico que con una agencia”, dijo Montoya.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)