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El ajolote: anfibio endémico de México en peligro de extinción

Esta especie a punto de desaparecer podría ayudar a la ciencia a regenerar extremidades y órganos del cuerpo humano.

La amenaza de extinción pesa sobre el ajolote, un anfibio mexicano que además tiene usos medicinales.

“El ajolote es uno de los únicos animales capaz de regenerarse, y esto ha desembocado en una infinidad de investigaciones hacia este animal”, dijo Jair Saúl Contreras Cendejas, criador de ajolotes.

El ajolote, o axolotl, es un animal endémico del sistema lacustre de la Cuenca de México. Desafortunadamente, este anfibio se encuentra dentro de las especies amenazadas, debido a la alta contaminación del hábitat donde crece y se reproduce. Está en la lista roja de “La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El peligro de desaparecer se debe a la alta contaminación del agua, las especies invasoras y el crecimiento de la mancha urbana en el lago de Xochimilco, donde habita.

“El ajolote es una especie bastante interesante para el campo de la medicina. Científicamente lo siguen estudiando, ya que este animalito puede regenerar cualquier parte de su cuerpo, incluso hasta de su cerebro, situación que los científicos les ha asombrado porque podría ayudar mucho en el campo de la medicina”, dijo Roberto Iñiguez Utrera, médico general.

El ajolote tiene características particulares de gran interés para la medicina. (Gobierno de México)

“Lo más delicado es que está especie está en peligro de extinción, situación que apremia a los científicos, ya que si llegase a desaparecer totalmente, la investigación se frenaría y que esta no pueda ayudar a los humanos en un futuro, como por ejemplo poder recuperar extremidades o poder regenerar órganos vitales”, dijo.

Además, este anfibio tiene una historia que ha trascendido en la cultura mexicana. La leyenda de ajolote es de origen mexica y narra que, para poder crear todo el universo, diversos dioses debían sacrificarse, pero el hermano gemelo de Quetzalcóatl, “Xólotl” (dios perro) tenía miedo y se escondió.

Adoptó varias formas para no ser descubierto. Pero el dios del viento, “Ehécatl”, lo halló en Teotihuacan. Xólotl, al sentirse acorralado y descubierto, se lanzó al lago y adoptó la forma del axolotl (ajolote).

Aun así, fue capturado. Una vez ante la presencia de los dioses, la primera gota de su sangre concluyó la creación del universo.

Esta especie está en peligro debido a la contaminación y las especies invasoras en el lago mexicano donde habita. (Karlo Vega/Unsplash)

“Además de su valor cultural, el ajolote se ha convertido en una parte fundamental y revolucionaria para la genómica, por sus propiedades, ya que posee el ADN más largo y complejo de todos los seres vivos”, dijo el experto criador Contreras Cendeja.

A la par de los enormes esfuerzos de grupos ambientalistas para lograr reproducirla fuera de su hábitat, investigadores por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México continúan haciendo trabajos de investigación, a fin de poder ayudar a preservar esta especie. Sus trabajos están enfocados en estudiar sus órganos reproductivos, para seguir estudiándola en el futuro.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)