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El niño gordito no es más sano

La obesidad infantil en México es producto del acceso a ciertos alimentos y la falta de ejercicio. 

México tiene un grave problema de obesidad, según algunos reportes oficiales del gobierno. Se estima que siete de cada diez adultos la padecen. Y en el sector infantil la situación es más que alarmante.

Desde hace años el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha advertido sobre el incremento acelerado de la obesidad en jóvenes y adolescentes, enfermedad que genera afecciones como la diabetes, la insuficiencia renal, los infartos y altos niveles de colesterol, por mencionar algunas.

“Es lamentable que se esté dando cada vez más casos de obesidad infantil”, dijo Abigail Velasco Juárez, pediatra neonatóloga particular en el estado de Veracruz. “Desafortunadamente muchos de los papás viven una vida tan rápida que no se enfocan en las necesidades alimenticias de sus hijos, generando esta problemática”.

En la actualidad, México es uno de los principales consumidores de alimentos procesados en América Latina. (Carles Rabada/Unsplash)

Los pequeños se encuentran en una situación de riesgo por lo que consumen. Suelen tener una mala nutrición que deriva en obesidad.

“Muchas veces esta situación la genera la misma pereza de no hacer un desayuno completo, donde estén las cantidades suficientes de vitaminas, proteínas, carbohidratos y grasas moderadas en el lunch escolar de los niños”, dijo la especialista.

Uno de los principales factores que desencadenan este problema de salud infantil es la ingesta de comida chatarra, como lo advierte el IMSS. El consumo exagerado de estos alimentos altos en grasas y azúcares, como hamburguesas, pizzas, hot dogs, tacos, tamales, frituras y refrescos, propicia un panorama poco favorable.

La situación empeora si no se lleva a cabo alguna actividad física. En muchas familias, no hay un correcto balance en la vida del infante.

“Los padres tienen una idea errónea de que si un niño está gordito es porque está sano, lo cual es totalmente falso”, dijo Roxana Hernández Rodríguez, nutrióloga particular de la Universidad Veracruzana.

“Hay un grado de irresponsabilidad grande”, dijo Hernández Rodríguez. “Es muy triste que se empiecen a generar casos de diabetes infantil por causa de una mala alimentación. No es tan complejo darles opciones de comidas sanas o frutas a los pequeños”.

Muchos niños no se ejercitan lo suficiente, lo que también lleva a la obesidad. (Robert Norton/Unsplash)

En la actualidad, México es uno de los principales consumidores de alimentos procesados en América Latina, según informes. Los expertos de la salud recomiendan aprender a escoger alimentos con alto valor nutricional como frutas, verduras, huevos, carnes de pollo, res y pescado, los cuales proporcionan la fuente de vitaminas, proteínas y minerales que el cuerpo necesita.

“A veces es más fácil darles dinero a los niños para que se compren una bolsa de papitas o pastelitos, sin embargo los padres deben poner límites para que los niños no los consuman”, dijo Hernández Rodríguez.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)