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Poner una empresa es cosa de mujeres 

México es el segundo país de América Latina con mayores oportunidades para las mujeres emprendedoras.

Si eres mujer, y eres mexicana, estás en uno de los mejores lugares para emprender.

Así lo dice un reporte de Dell y ACG, que México se coloca como el segundo país de América Latina con mayores oportunidades para mujeres emprendedoras, solo por detrás de Chile.

Esto es a pesar de que el comportamiento de la economía mexicana se ha visto tambaleante debido a la pandemia por COVID-19.

Y si bien las cosas parecen brillar más que nunca para las mujeres emprendedoras de la República Mexicana, muchas mujeres no aprovechan las circunstancias. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que solo tres de cada diez pequeñas y medianas empresas que se abren en territorio mexicano son encabezadas por mujeres.

Esto puede deberse a ciertos retos que las mujeres enfrentan.

“Hace tres años y medio que decidí emprender con el servicio de florería a través de las redes sociales y si bien puedo decir que he tenido éxito, también puedo decir que como mujer te encuentras a gente que no te respeta”, dijo Maritza Cantarell Castillo, egresada de la Universidad Veracruzana y propietaria de la florería Con Amor.

Maritza Cantarell Castillo es una mexicana que ha emprendido, con su florería Con Amor. (Foto: Cortesía Maritza Cantarell Castillo) 

El INEGI informa que solo el 19 por ciento de los emprendedores en México son mujeres.

“Empecé vendiendo en línea, y el éxito del negocio me llevó a poner un local establecido. Estuve un año vendiendo desde mi casa hasta que lo pude consolidar”, dijo.

El caso de su éxito con su florería Con Amor no es de extrañar, pues el INEGI destacó que en México las mujeres tienen una mayor tasa de graduación de educación universitaria que los hombres. El 65% de las mujeres emprendedoras tiene estudios universitarios.

El Internet ha sido una arma poderosa para estas mujeres, algo que les salva durante la pandemia.

“El 95% de mis ventas son directamente a través de redes sociales como Facebook e Instagram, principalmente”, dijo Cantarell Castillo. “Incluso cuando inició la pandemia, cerré las puertas de mi local al público, y aun así mi negocio siguió y sigue funcionando muy bien porque todas las ventas se concretan a través de las redes sociales”.

Es el consejo que da a otras mujeres.

“A las mujeres que van a emprender, yo les diría que el Internet es la herramienta más eficaz para que puedan llegar a tener ingresos, incluso sin un lugar establecido, si no lo requiere desde un principio”, dijo Cantarell Castillo, quien es licenciada en Ciencias de la Comunicación.

“El mío, por ejemplo, lo veo como caso de éxito por el impulso que tiene el Internet. La publicidad en redes puede llegar a ser muy barata, a diferencia de medios tradicionales”.

La pandemia por COVID-19 no detuvo a la florería Con Amor, debido a que todas las ventas se concretan a través de las redes sociales. (Foto: Cortesía Maritza Cantarell Castillo)

El estudio del INEGI también detalla que, las motivaciones que tienen las mujeres para emprender incluyen el deseo de tener un negocio propio e independencia y la necesidad de elevar su calidad y nivel de vida. Algunas buscan continuar con el negocio familiar. Finalmente, algunas perdieron su empleo y decidieron emprender.

Estas mujeres buscan apoyo entre sus pares y con otras personas para lograr su sueño.

“Yo trato de apoyar a mis amigas, o cuando veo negocios liderados por mujeres en general”, dijo Eloisa Enríquez, vendedora veracruzana de 47 años.

“Yo sé que no es nada fácil tratar de iniciar un negocio, y a veces las mujeres necesitamos apoyarnos entre nosotras”.

Enríquez entiende lo importante que es apoyar a sus amigas y conocidas, pues ya tuvo una mala experiencia.

“Tuve una cafetería por un tiempo”, dijo. “Me rindió frutos y en la colonia ya me conocían; sin embargo, la tuve que cerrar por muchas circunstancias. Sé cómo es iniciar con un negocio y apoyo a todas quienes se atreven a hacerlo”.

Cantarell Castillo manda un mensaje a las mujeres con esta inquietud. “Yo les diría que no tengan miedo y que se atrevan”, dijo.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)