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Cines mexicanos pierden su magia 

Cerrados por la pandemia, viven las consecuencias económicas, mientras que el público extraña el entretenimiento.

La magia del cine se ha topado con la dura realidad.

Los cines en México se vieron obligados a cerrarse en marzo de 2020, debido a la pandemia de COVID-19, y muchos no han abierto en todo el año.

Ha sido uno de los negocios más afectados durante la contingencia, no solo por el vacío en las personas que disfrutaban asistir a una sala de cine, sino también por la pérdida de empleos.

Así lo vivió Ángel Valdez, de 27 años, quien fue trabajador en una de estas cadenas hasta vivir las afectaciones de la pandemia.

“Es complicado de explicar”, dice. “En realidad, el cine en el que trabajaba no estaba generando los suficientes ingresos como para mantener a toda su plantilla; sin embargo, se veía el interés de hacer lo posible por tener la mayor cantidad de trabajadores”.

La nueva normalidad ha afectado el concepto de reapertura para las salas de cine. Con esta situación de incertidumbre, las instalaciones han optado por manejar horarios dispares.

“Estos rotaban turnos, días, y se les pagaba conforme a lo trabajado, lo cual para la situación actual es bueno, pero al mismo tiempo, no, porque no eran pagos suficientes como para seguir ese ritmo”, dijo Valdez.

Al mismo tiempo, no hay normas oficiales para que el público sepa si puede o no asistir bajo reglas de salubridad, como mantener la sana distancia entre los asientos.

Las pocas salas de cine que permanecen abiertas en México lucen desiertas debido a la pandemia. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

Valdez vio el caso de miles de empleados que se han quedado sin trabajo o han visto una reducción, lo que impactó fuertemente en sus ingresos mensuales desde hace casi un año.

“La decisión al final era totalmente del trabajador si continuar trabajando así o retirarse. Siendo sinceros, sí afecto bastante al trabajador este virus”, dijo.

Los cinéfilos mexicanos también sufren.

“Son entendibles las disposiciones de las autoridades con respecto a la pandemia, pero sí se necesita al cine de vuelta porque cumple una función importante”, dijo Mauricio Vinay, cinéfilo y crítico de cine mexicano egresado del Instituto Tecnológico de Veracruz. “El cine sirve para desconectarte de las presiones diarias como el trabajo, los problemas familiares, la vida misma”.

Muchas personas estaban acostumbradas a asistir al cine cada fin de semana.

Esta actividad recreativa era parte de una catarsis después de semanas intensas a nivel laboral, por lo que no contar con un escape de entretenimiento ha tenido como consecuencia hartazgo, depresión y falta de motivación.

Antes de la pandemia Mario Durán solía invertir cerca de 11 horas a la semana al cine, disfrutando de la cartelera completa. Ahora, siente el vacío. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

Para empresas mexicanas de salones de cine, los ingresos que podrían generar en un fin de semana excedían los millones de boletos vendidos.

“Los cines ganan muchísimo dinero, no tanto por los boletos, sino por las dulcerías y cafeterías, pero sin gente que vaya y compre, ¿cómo pueden ellos pagar sueldos?”, dijo Mario Durán, autor de la columna semanal ‘Cinéfilos’ en un periódico local de Veracruz. “Hasta cierto punto es entendible, doloroso, pero entendible”, dijo.

Cinemex, la segunda cadena de cines más grande de México, ha anunciado el cierre definitivo de más de 140 cines en el país. Además, busca reestructurar su deuda con varios bancos.

“Estamos hablando de que los complejos cerraron y abrieron, y volvieron a cerrar, y ahora no se sabe si abrirán. No se ve mejoría para este año con la situación del coronavirus”, dijo Durán, quien hasta 2019 solía ver todos los filmes anunciados en la cartelera. “Van a ser dos años de pérdidas para los complejos, y no pueden”.

Mientras la contingencia continúe, el guion de la vida para los cines en México es un drama con un final incierto.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)